¿Por qué la epilepsia en la mujer requiere un tratamiento y acompañamiento especializado?
¿ Por qué la epilepsia en la mujer requiere un tratamiento y acompañamiento especializado? SALUD NEUROLÓGICA FEMENINA: La epilepsia es la patología neurológica crónica más frecuente. Se caracteriza por descargas eléctricas excesivas e hipersincrónicas en las neuronas de la corteza cerebral, lo que provoca las crisis epilépticas. Puede ser altamente incapacitante y afectar de manera importante la calidad de vida, sin embargo, con un diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado, la mayoría de los pacientes puede llevar una vida normal. Cada año, aproximadamente, 114 de cada 100.000 personas en Chile reciben un diagnóstico de epilepsia. De esta cifra, el 50% corresponde a mujeres, quienes enfrentan desafíos particulares en el manejo y la evolución de su condición.
Existen diversos factores determinantes que influyen directamente en la frecuencia de las crisis y el bienestar general, como cambios hormonales, que pueden alterar el umbral convulsivo; factores asociados a salud mental, como estrés crónico, ansiedad o depresión, que afectan la calidad de vida y, además, pueden actuar como detonantes de nuevas crisis; factores asociados a la privación de sueño o higiene del sueño y, por supuesto, la adherencia al tratamiento. Un aspecto clave para la mujer con epilepsia es la planificación familiar.
Es primordial que este proceso sea guiado por especialistas, ya que requiere un ajuste preciso de los fármacos antiepilépticos para garantizar la salud de la madre y el desarrollo óptimo del bebé, minimizando cualquier riesgo asociado al tratamiento. Por estas razones es fundamental abordar esta patología desde una mirada integral y que acompañe a las pacientes en las distintas etapas de su vida: adolescencia, edad fértil, embarazo y menopausia.
La atención de la mujer con epilepsia bajo un equipo médico especializado permite trascender el enfoque clínico convencional, orientándose hacia un modelo de cuidado personalizado que responde a las exigencias biológicas y psicosociales de cada etapa vital. Este acompañamiento integral resulta determinante para gestionar las complejas interacciones entre la patología y las fluctuaciones hormonales. La vigilancia experta, en particular en el climaterio, es esencial para mitigar efectos secundarios a largo plazo, como el impacto en la salud ósea derivado de ciertos fármacos antiepilépticos o de los propios cambios hormonales. El abordaje multidisciplinario garantiza, además, un soporte esencial durante la etapa reproductiva, el embarazo y la lactancia, equilibrando la seguridad del desarrollo fetal con el bienestar materno.
Este enfoque también integra de manera proactiva la salud mental, abordando cuadros de ansiedad o depresión que suelen manifestarse en estas pacientes y ofreciendo soluciones terapéuticas efectivas para cuadros específicos, como la epilepsia catamenial; es decir, cuando las crisis aumentan en relación con el ciclo menstrual.
En última instancia, la intervención de un equipo especializado no solo busca la reducción de las crisis, sino también la preservación de la integridad física y emocional de la mujer, promoviendo una calidad de vida sostenida y una autonomía plena en su entorno social y familiar.. CONSULTA REMOTA Dra. Anna Milan, neuróloga Programa de Epilepsia y Mujer Clínica Universidad de los Andes