Autor: LUCAS ULLOA INTVEEN LUGAS. ULLOA @LAPPENBAAUSTRAL.CL
Un día en el rompehielos Viel cuesta más de 50 millones: el desafío de hacer ciencia en la Antártica desde Punta Arenas
Un día en el rompehielos Viel cuesta más de 50 millones: el desafío de hacer ciencia en la Antártica desde Punta Arenas H acer ciencia en el mar no es barato. Operar el buque oceanográfico Cabo de Homos cuesta cerca de 20 millones de pesos diarios; su par antártico, el rompehielos Viel, supera los $50 millones por jornada.
Esas cifras, reveladas por el capitán de navio Carlos Zúñiga Araya en entrevista con este medio, ilustran la magnitud del esfuerzo que despliega el pais cada vez que un equipo de investigadores zarpa desde Punta Arenas hacia las aguas más australes del planeta.
Zúñiga Araya preside el Comité Oceanográfico Nacional (Cona), organismo que este año cumple 55 años y opera dentro del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (Shoa), institución de la cual el capitán de navio es también el director. Su función es coordinar la investigación científica marina eri Chile, articulando a 34 instituciones -universidades, centros de investigación y organismos gubernamentalesen torno a objetivos comunes definidos en el Plan Oceanográfico Nacional. Financiamiento tripartito Para explicar cómo se financia la investigación oceánica, el oficial elige un caso concreto: el crucero Cimar Antártico 1, que finalizaba actividades el día de la entrevista. El programa se sostiene sobre tres pilares. El primero es el propio Shoa, que aporta recursos logisticos fundamentales: traslado de equipos científicos desde distintos puntos del pais hasta Punta Arenas, y el combustible y lubricante necesarios para la operación del buque.
El segundo pilar es el Ministerio de Ciencia, a través de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (Anid), que financia los proyectos de inves tigación propiamente tales: sueldos de investigadores, sensores, filtros y el posterior procesamiento de datos.
El tercer componente es la Armada, que pone a disposición el buque y la dotación capacitada para operario con seguridad en aguas antárticas. "Como es tan caro, una sola institución no es capaz de poder llevar a cabo todo el financiamiento. Es por eso que están estos diferentes tipos de asociaciones", explica el capitán de navio Carlos Zuñiga.
El crucero Cimar Antártico albergo ocho proyectos de investigación de distintas casas de estudio como la Universidad Austral, Universidad de Concepción, de Valparaiso o el Instituto Antártico Nacional (Inach). Cada institución llegó con sus propios instrumentos y objetivos: desde redes para muestreat fitoplancton y zooplancton, sensores de temperatura y quimica del agua y los llamados "cores", tubos que se entierran en el fondo marino para extraer muestras de sedimento y reconstruir la historia geológica de la Antártica La coordinación de toda esa maquinaria cientifica en un entorno tan hostil exige precisión. "La eficiencia aqui es la clave", subraya Zuñiga Araya. "Tenemos pocos recursos para los dias de buque y la meteorologia puede cambiar en cualquier minuto". En la Antártica, una ventana de buen tiempo puede cerrarse en horas, dejando a los investigadores sin posibilidad de completar sus mediciones. Uno de los medios que se es tudian apuntan al Gobierno Regional de Magallanes como posible cofinanciador de futuras expediciones cientificas.
No se trata de una idea nueva ni de una apuesta unilateral, ya que el propio gobernador Flies ha planteado en distintas instancias públicas la posibilidad de que el Gore destine recursos propios para campañas de investigación al territorio antártico. El encaje institucional seria el Cona, que ya opera como articulador entre fuentes de finan ciamiento diversas.
La eventual incorporación del Gore como aportante -ya sea a través del Fondo Nacional de Desarrollo Regional o de lineas de inversión especificas en ciencia y soberaniacompletaria un modelo donde el Estado central, la Armada y el Gobierno Regional compartan la carga de mantener operativo el laboratorio flotante más austral del planeta. Desafios a 20 años Al proyectarse hacia el futuro, Zuñiga Araya identifica tres grandes desafios.
El primero, y quizás el más urgente, es el financiamiento sosteni ble del Viel. "Nosotros tenemos FOTO ARCHIVO/LPA acá un Mercedes Benz", grafica: el rompehielos puede operat casi diez meses al año en la Antártica, una capacidad sin precedentes para Chile. Pero mantenerlo en operaciones combustible, mantenimiento de generadores y motoresrequiere recursos que la Armada no puede asumir en solitario.
La solución, en su visión, pasa por alianzas estratégicas que incluyan al gobierno regional, al Ministerio de Ciencia y eventualmente a universidades que se sumen a través del Cona. "No sacamos nada con tener un tremendo laboratorio flotante antártico sin poder llevarlo al área que tiene que operar", grafica Zúñiga. El segundo desafio que menciona el actual director del Shoa es la inclusión de la mujer en la ciencia marina. Lejos de ser un dato anecdótico, Zúñiga Araya menciona con or gullo que de los 23 científicos embarcados en el ultimo Cimar Antartico, 14 son mujeres. Las instalaciones del Viel permiten esta paridad operativa, y para el oficial se trata de un estándar que debe mantenerse y profundizarse. El tercer eje es tecnológico. Los datos satelitales y las plataformas no tripuladas -vehiculos autónomos que miden el fondo marino, flotan o naveganya se emplean en otras zonas de Chile, aunque aún no en la Antártica. Según el oficial, su integración permitiria multiplicar la capacidad de medición sin incrementar proporcionalmente los costos, aunque siempre será necesario contrastar los datos remotos con mediciones fisicas directas /LPA Autor: LUCAS ULLOA INTVEEN LUGAS. ULLOA @LAPPENBAAUSTRAL. CL. Presidente del Comité Oceanográfico Nacional y director del Shoa explica el financiamiento de la investigación marina El buque rompehielos Almirante Viel está basado en Punta Arenas. Capitán de navio Carlos Zúñiga, presidente del Comité Oceanográfico Nacional (Cona) y director del Shoa.