Autor: POR MARCELA VÉLEZ-PLICKERT
El desplome de las acciones de software es solo el comienzo
El desplome de las acciones de software es solo el comienzo n 24 %. Esa es la caída que acumulan las acciones de compañías de software para U empresas (SaaS) estadounidenses en el último mes. El "SaaS Apocalypse" es la manifestación más reciente del impacto de la IA en el mercado financiero. Pero más allá de las caídas, la discusión que domina al mercado no tiene que ver con el rumbo de las acciones, sino con el futuro del trabajo. Que la Inteligencia Artificial va a cambiar el mercado laboral es una premisa repetida. Lo que genera alerta es la extensión y rapidez de los cambios. Según Mustafa Suleyman, jefe de tecnología de Microsoft, en dos o tres años tendremos a nuestra disposición "agentes de IA" con "buen criterio", capaces de aprender, mejorar y cierto grado de autonomía.
En apenas una semana, Anthropic y Altruist Corp destruyeron miles de millones de dólares en valor de mercado de empresas de software contable, legal y de análisis financiero con la publicación de aplicaciones de IA específicas para estos sectores.
Si ChatGPT o Gemini pusieron en riesgo puestos de trabajo en áreas poco especializadas como servicios al cliente, estas nuevas aplicaciones amenazan a graduados universitarios: abogados, contadores, analistas financieros. ¿Por qué tener un equipo legal de 20 o 10 personas y una licencia de software especializado para redactar contratos, si el mismo trabajo lo pueden hacer tres abogados y la versión pagada de Claude? En un comentado ensayo, el CEO de Anthropic, Dario Amodei, advierte que la IA tiene el potencial de destruir la mitad de los empleos de oficina a nivel junior en un período de entre uno y cinco años.
A diferencia de lo que fueron los tractores para la agricultura o las máquinas en las manufacturas, la adopción de la IA está siendo mucho más rápida y es capaz de alterar varias industrias en simultáneo y -por si fuera poco, sostiene"se está acercando cada vez más al perfil cognitivo general de los seres humanos", lo que significa que sería capaz de reemplazarlos en los nuevos empleos que surjan tras la automatización de los antiguos. A lo que hay que agregar el prometido desarrollo de robots humanoides para reemplazar a trabajadores en tareas físicas. Tesla espera comercializarlos a partir de 2027.
Los sectores más expuestos Para el premio Nobel de Economía Simon Johnson hay un riesgo real de que la IA amplíe la brecha de desigualdad, "empujando a la clase media al borde inferior del mercado laboral". Esta categoría incluiría más que oficinistas.
En un comentado ensayo publicado en medio de la caída de las acciones de SaaS, Matt Shumer, FACTOR ECONÓMICO CEO de HyperWriteAl, relató cómo los nuevos modelos de programación lanzados por Anthropic (Opus 4.6) y OpenAI (GPT-5.3 Codex) la semana pasada ya no solo son capaces de escribir el código para crear una aplicación en cuestión de minutos, sino de abrirla, probarla y corregir lo que sea necesario por sí mismos, sin necesidad de nuevas órdenes o intervención humana. "El trabajo de oficina, en el que se está sentado frente a un computador, ya sea como abogado, contador, project manager o una persona de marketing, se automatizará por completo mediante IA en los próximos 12 a 18 meses", afirmó Suleyman en una entrevista con el Financial Times. Su proyección parece exagerada, si se contrasta con el ritmo actual de adopción a nivel de empresas. Es más, un estudio del Massachusetts Institute of Technology (MIT), publicado en agosto 2025, reveló que en solo 5% de 300 casos la adopción de IA estaba generando un impacto real en ingresos y productividad. El mes pasado, la encuesta global de CEO elaborada por PwC reveló que solo un 12% considera que la IA está generando beneficios en costos e ingresos. Pero el 56% afirma no haber observado ningún beneficio financiero significativo de la adopción de esta tecnología. Además, no todo impacto es negativo. Gracias a la automatización y nuevas capacidades de los Al modelos como Claude o GPT-5.3, investigadores están acelerando los avances en ciencias.
Otros, como David Yanagizawa-Drott, profesor de Economía de la U. de Zurich, trabajan en la creación de un modelo de IA que sea capaz de evaluar políticas públicas de forma "confiable, rápida y barata", para determinar con un solo click qué medidas funcionarán y cuáles no. Los desafíos que vienen Pero no todos los trabajadores actualmente están en capacidad de desplazarse a actividades intelectuales, aún difíciles de reemplazar por los modelos de IA. De ahí que Johnson advierta la urgencia de adoptar decisiones políticas en torno a su adopción.
Desde la publicación de "Poder y Progreso", junto al también Nobel Daron Acemoglu, en 2024, ambos economistas se han dedicado a alertar del riesgo de que esta revolución tecnológica concentre el poder económico en unas pocas manos y cause una disrupción del empleo de tal magnitud que lleve a (aún más) polarización política y crisis sociales. Pero, como sostienen en su libro, la tecnología no es algo dado. Cómo y a qué velocidad se adopta depende de decisiones humanas. Por ahora, parece que ese poder está en manos de empresas como Anthropic, OpenAI, Alphabet o Microsoft. ¿Exageran las proyecciones? Un equipo de exinvestigadores de IA cree que no. Liderados por Daniel Kokotajlo, presentaron su reporte "Al 2027", en el que anticipan que el próximo será el año en que la IA se convertirá en el principal motor del progreso tecnológico y económico.
Predicciones hechas por Kokotajlo hace cuatro años fueron muy acertadas (los cambios se dieron incluso más rápido). Según este equipo, así se ve el mundo a fines de 2026: "La IA ha comenzado a destruir empleos, pero ha creado nuevos.
El mercado financiero ha subido 30% en 2026, liderado por OpenBrain (en referencia a OpenAI), Nvidia y otras empresas que hayan adoptado de forma exitosa asistentes de IA. .. Los gurús empresariales le dicen a la gente que familiarizarse con la IA es la habilidad más importante a destacar en sus CV; crece el miedo a perder el empleo; hay protestas 'anti-IA' en Washington". El rol de los humanos en el mundo laboral, sostienen, pasará de ejecutores a "supervisores, estrategas o responsables legales" de las decisiones tomadas por sistemas inteligentes. El mundo de 2027, según este escenario, no sería uno sin empleo, pero sí uno donde la IA se convierte en el principal motor productivo.
El desplome reciente de las acciones de software puede parecer exagerado para algunos -después de todo, sus clientes no eliminarán su uso de la noche a la mañana-, pero sí es una primera señal de una transformación estructural del trabajo y del poder económico a escala global. S Autor: POR MARCELA VÉLEZ-PLICKERT. La adopción de la Inteligencia Artificial trae consigo cambios profundos en el mercado laboral, incluso más acelerados que revoluciones tecnológicas pasadas.