José Bengoa Cabello
José Bengoa Cabello La noche del lunes supe por un amigo del fallecimiento de José Bengoa, y fue como si me contara una noticia falsa.
Por primera vez, deseaba que fuera una fake news, y que después me diría "alguien hizo una broma de mal gusto". Pero la noticia se hizo realidad y aceptar que parte un hombre generoso y comprometido con el prójimo. La generosidad y compromiso de Pepe es de esas virtudes que ya casi no existen en estos días. Nos dejó su obra magna "Historia del pueblo mapuche", entre tantos escritos, pero sobre todo nos dejó su temple y su perspectiva de la historia. Había recibido el año pasado el Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales, un reconocimiento tardío pero que le dio una brisa de aire puro posiblemente cuando más lorequería por su enfermedad. Hace dos décadas ganó en dos oportunidades el Premio Municipal de Literatura.
José Bengoa Cabello, es para muchos un nombre conocido por haber sido rector de la universidad Academia de Humanismo Cristiano, sin embargo, antes de ocupar ese cargo, ya era un historiador y antropólogo reconocido internacionalmente, especialmente por sus estudios agrarios. Mi admiración y amistad ya superaba las cuatro décadas. Muchas veces visitó Iquique y siempre fue el mismo hombre sencillo, para todos era Pepe Bengoa. Nunca hizo sentir sus cargos o sus títulos, sus estudios en el extranjero o sus dominios del conocimiento académico.
Pepe además de ser un gran investigador, fue un ensayista notable, creo que tenía ese espíritu de los viajeros decimonónicos, que no solo registraban, anotaban e ilustraban los lugares visitados, sino que se daban el tiempo de reflexionar. Premio Nacional de Historia 2014 Pepe tenía formación en filosofíay se notaba. Su libro "Viaje a Caral. Crónicas acerca de la larga historia de América y la resistencia de los pueblos indígenas" (Catalonia 2023) es un ejemplo de ese espíritu decimonónico.
Loimagino caminando por esas rutas de la ciudadela de Caral, observando las ruinas de las pirámides y el centro ceremonial, pensando ¿ cómo era posible que solo se hallaran diferentes tipos de instrumentos musicales y ningún tipo de armas? ¿ Sería el paraíso americano perdido? Espero que Pepe haya sido recibido en su propio paraíso por un grupo de danzarines con ocarinas y flautas, dándole la bienvenida.
Tuve honor el 2024 de presentar este libro de José Bengoa y no pude evitar seguir sus pasos en busca de Caral, para sentir ese espacio ancestral, donde alguna vez hubo en una comunidad humana que valoró más la música que la guerra. Como vuelta de mano, al año siguiente, Pepe presentó mi libro "Espejos del desierto" (RIL 2024), en la Universidad de Chile. Fue una noche de amistad y la última vez que compartimos. Muchas veces visitó Iquique y siempre fue el mismo hombre sencillo". Sergio González Miranda,. COMENTARIOS Muchas veces visitó Iquique y siempre fue el mismo hombre sencillo". Sergio González Miranda,