Unidos y preparados ante los desastres y para apoyar a la comunidad
Unidos y preparados ante los desastres y para apoyar a la comunidad NÓPAJEDADAJABM Japón y Chile, como países “propensos a los terremotos”, vecinos a través del Océano Pacífico, comparten una historia de enfrentamientos con los desastres naturales.
A partir de esa experiencia, están profundizando la cooperación internacional en el ámbito de la prevención de desastres, cuyo eje central es el “Proyecto KIZUNA”. Esta iniciativa se ha puesto en marcha en el marco del Programa de Asociación Japón-Chile conocido como JCPP 2030, que promueve la cooperación trilateral entre socios en igualdad de condiciones.
JCPP 2030 consiste en la colaboración entre Japón y organismos gubernamentales chilenos como la Agencia de Cooperación Internacional y Desarrollo (AGCID), el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), el Ministerio de Obras Públicas y la Universidad de Chile, con el objetivo de compartir los conocimientos especializados en materia de prevención de desastres acumulados a lo largo de muchos años por Japón y Chile, con terceros países latinoamericanos, mediante esfuerzos conjuntos de ambos países. Este proyecto se caracteriza por presentar la experiencia del Japón, al tiempo que ofrece modelos prácticos adaptados al marco institucional y las peculiaridades regionales de Chile. Cabe destacar que el Proyecto KIZUNA2, que llegó a su fin en febrero de 2026, se implementó a partir de los logros de KIZUNA, ejecutado durante cinco años a partir del 2015. KIZUNA2 ha servido para ampliar la red de prevención de desastres en toda América Latina y el Caribe. Hasta la fecha, han participado especialistas de Perú, Colombia, Ecuador y de otros países, que han aprendido sobre la formulación de planes regionales de prevención de desastres y el diseño antisísmico.
Además, está surgiendo una colaboración entre las organizaciones a las que pertenecen los participantes de los países pertinentes, de esta forma, la confianza forjada entre Japón y Chile como “hermanos en la prevención de desastres”, está contribuyendo a mejorar la resiliencia de toda la región latinoamericana.
PROGRAMA ASISTENCIA PARA PROYECTOS COMUNITARIOS DE SEGURIDAD HUMANA (APC): APOYO BASADO EN LA COMUNIDAD Otra cooperación Japón Chile que también destaca con fuerza a nivel de comunidad, se trata del programa “APC” que apoya el concepto de vivir con dignidad de los habitantes. Este programa se caracteriza por ofrecer un apoyo flexible y adaptado a las necesidades específicas, pese a que son de pequeña escala. Las áreas de cobertura son diversas. Por ejemplo, en prevención de desastres, se ha brindado apoyo a Bomberos con suministro de camiones y NÓPAJEDADAJABME educación en materia de prevención. En salud, el apoyo puede incluir la adquisición de equipos médicos en los consultorios y donación de ambulancias. En educación, se ha contribuido a mejorar el entorno educativo mediante la construcción de instalaciones escolares en colegios que requerían mejoras para la calidad de vida como baños y salas de clases. En medio ambiente, se han realizado donaciones de camiones aljibes en comunas con escasez o dificultad de acceso al agua potable. Estos proyectos hacen hincapié en iniciativas que surgen de las necesidades de las comunidades, y desde la solicitud, ejecución y seguimiento, son llevados a cabo por organizaciones locales encargadas de la implementación. Como resultado, se establece un sistema mediante el cual las comunidades locales seleccionan de manera proactiva el apoyo que necesitan, lo que les permite hacer un buen uso de los equipos y las instalaciones donadas. Recientemente, se han ejecutado proyectos que apoyan directamente la vida cotidiana y la seguridad, como la ampliación de boxes médicos de consulta en las zonas rurales y la adquisición de camiones de bomberos. Estos camiones desempeñaron un papel activo en las actividades de prevención de desastres de la zona durante los últimos incendios forestales, NÓPAJEDADAJABM NÓPAJEDADAJABME contribuyendo de manera significativa a garantizar la seguridad de los residentes.
PERSPECTIVAS FUTURAS: EL NUEVO MODELO DE COOPERACIÓN DEMOSTRADO POR CHILE, UN PAÍS QUE SE HA GRADUADO DE AOD Haber completado el programa KIZUNA2 no significa un final, sino un nuevo comienzo de cooperación: Chile ya se ha “graduado” de AOD, lo que significa que ha alcanzado un nivel en que ya no requiere asistencia como país receptor, sino que puede ofrecer cooperación a otros y, de ahora en adelante, desempeña un papel importante para demostrar al mundo “cómo será la cooperación internacional tras la graduación de la AOD” en América Latina. La cooperación entre Japón y Chile, está evolucionando más allá de la cooperación triangular tradicional hacia una “cooperación circular” en la que participan diversos actores, como empresas privadas, organizaciones internacionales y ONGs.
Este modelo busca crear un nuevo marco de cooperación triangular en el que, en lugar de canalizar el conocimiento y los recursos en una sola dirección, se acoge con agrado la participación de diversas instituciones para maximizar los efectos sinérgicos, con miras a lograr un “flujo inverso hacia Japón”, lo que permite el aprendizaje mutuo. Lo anterior evidencia potencial no solo para la respuesta ante desastres, sino también para abordar una amplia gama de retos, entre ellos el cambio climático, el desarrollo urbano sostenible y la inclusión social. EL RETO DE CONSTRUIR MODELOS INDUSTRIALES SOSTENIBLES La cooperación entre Japón y Chile también se ha extendido al sector pesquero. La transferencia tecnológica del cultivo del salmón, que comenzó a finales de la década de 1970, ha permitido a Chile convertirse en uno de los principales exportadores de salmón del mundo.
Asimismo, la cooperación de expertos japoneses ha contribuido significativamente al desarrollo de las comunidades locales, por ejemplo, el cultivo de ostiones en la Región de Coquimbo y la difusión de técnicas de cultivo de ostras que realiza la Fundación Chinquihue. Actualmente, un proyecto de SATREPS, “Proyecto ReBiS (Proyecto para la utilización eficaz de biomateriales de alto valor añadido para lograr una pesca sostenible)” sigue impulsando iniciativas para la utilización eficaz de los residuos pesqueros. El reto de construir modelos industriales sostenibles continúa.
Además, la relación de Japón con Chile se ha fortalecido aún más gracias a iniciativas como el envío de Voluntarios Japoneses para la Cooperación en Ultramar (JOCV), en el que voluntarios cualificados y con experiencia participan a nivel comunitario, y los proyectos de cooperación para el desarrollo en los que colaboran empresas privadas japonesas, incluidas empresas emergentes, un ejemplo de ello es el proyecto TSUBASA (Transfomation Start Ups Business Acceleration for the SDGs Agenda), una iniciativa conjunta de la JICA y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). A través de todo este intercambio en cooperación, como “hermanos” que comparten los riesgos de desastres, el vínculo forjado entre Chile y Japón se convertirá en una fuerza que respaldará el futuro de toda América Latina.. Proyectos APC y KIZUNA: apoyo comunitario y sabiduría en materia de prevención de desastres que se extiende por América Latina. COOPERACIÓN JAPÓN-CHILE: La adquisición de camiones de bomberos también ha sido parte del apoyo. E Proyecto ReBiS (Proyecto para la utilización eficaz de biomateriales de alto valor añadido para lograr una pesca sostenible). También se han realizado aportes en la transferencia de tecnología para el cultivo del salmón. E Equipos médicos y ambulancias para comunidades rurales.