Autor: Antonella Valverde H La Estrella de Valparaíso
Woronoff: Un siglo de historia porteña en cada sombrero
Woronoff: Un siglo de historia porteña en cada sombrero Para SOMBREROS. WOWOasial inicio de laemC blemática calle Pedro Montt, justo en la esquina de 12 de Febrero, se encuentra un local y el únicoen contradición su oficio que ha perdurado en la ciudad de Valparaíso. Se trata de la sombrerería Woronoff.
Abrió sus puertas hace casi cien años en el mismo lugar que se encuentra actualmente, especificamente en el año 1927, cuando Jacinto Cademartori Rosso, un immigrante italiano, emprendió un negocio de sombreros, buscando un nombre original para la época.
Baldomero Estrada, doctor en Historia y docentedela Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, indicó la procedencia de su peculiar nombre: “en esa época, en los años 20, se hizo muy famoso un doctor ruso-francés que luegose nacionalizó suizo, el Sergei Voronoff, Dr. quien realizó trasplantes de glándulas de mono aseres humanos, porque suponía queiba a dar mayor longevidad a las personas.
En ese tiempo le pusieron el nombre ala sombrerería a raíz de eso, solo le cambiaron la letra V por W, esto con la idea de que el sombrero iba a durar mucho más tiempo”. El académico relata que les fue muy bien por aquellos años, ya que “hay que tener también en cuenta que para esos años los sombreros eran de uso prácticamente obligatorio. Todo el mundo usaba sombrero en Valparaíso.
De hecho, había varias tiendas de sombreros por la ciudad”. aquel Woronoff, en tiempo, se convirtió en un lugar de encuentro paraLA SOMBRERERÍA WORONOFF SE INAUGURÓ EN 1927, EN EL MISMO LOCAL QUE HOY OCUPA. políticos, artistas y gente de paso por la cosmopolita ciudad puerto. Figuras célebres como Jorge Alessandri y Pablo Neruda otorgaron realce a la tienda, encargando sombreros, guantes y bastones. Hoy aún asisten figuras de renombre a la tienda. Claudia González, una de las dos trabajadoras actualmente en la sombrerería y quien lleva más de 25 años en el negocio, revela que “uno de nuestros clientes es el gobernador Mundaca. Viene mucha gente que trabaja con senadores y diputados a buscar los sombreros. Pero, en realidad, viene todo tipo de gente.
Generalmente, cuando quieren hacer un regalo especial para alguien que se va a algo exclusivo, jubilar, vienen para acá” González agrega que muchos clientes temen por la seguridad del sector: “el público es súper variado, pero vienen, compran el sombrero y se van porque les da miedo el entorno”. Enla tienda se puedenEQUIPO DETRÁS DE LA HISTÓRICA SOMBRERÍA WORONOFF. encontrar todo tipo de sombreros, algunos realizados en Chile y otros importados desde España e Italia. “Lo que es jockey, gorra griega, cinturones, billeteras, suéteres, chalecos, corbatas y bufandas son productos chilenos.
El dueño una importación hace completa dela boina vasca, que es la mejor que hay, quetiene más decien añ Aél le gusta traer lo mejor, nole gusta traer nada chino, porque el chino generalmente es más plástico, entonces la gente, la gran mayoría, puede sudar e incluso provocar hongos, que me han llegado casos”, indicó González. El producto estrella que más se vende en Woronoff es el sombrero Melbourne, de una empresa italiana. “Eso se vende todo el año.
Lo que pasa es quees muy blandito, es cómodo, entonces se adapta con facilidad a la cabeza, pero la gente lo conoce como indiano, aunque no es propiamente el indiano que aparece en la película”, agrega la vendedora de Woronoff.
Claramente, el fuerte es el sombrero, pero seim-GNLA TIENDA POSEE APARATOS DE ANTAÑO, QUE AÚN FUNCIONAN. plementaron varios otros productos para quela gente saliera vestida, en este caso hombres, pero para mujeres también hay pañuelos y sombreros de mujer, como boinas. La sombrerería ha pasado por diversas instancias que ha vivido el país, desde el estallido social hasta la pandemia.
Sin embargo, señalan que ha renios de clientes de diferentes dan generaciones cuenta de la importancia de este comercio en la vida de Valparaíso. sistido por dos cosas fundamentales: “el buen prola buena atenducto y ción”, concluye González. Por su parte, Claudia Soto-Aguilar, quien lleva más de diez años en la tienda, indica que el ambiente laboral y con la clientela es muy grato: “todos nos llevamos bien, aparte de que somos poquitos. La clientela, igual, en la gran mayoría, son todos súper simpáticos, se Sosienten como en casa, bre todo por la atención, que unolos hace sentir súper bien. Si quieren probar mil cosas, se les deja quese prueben”. Humberto Costa, un fiel comprador de hace muchos años, indica que “la calidad es buena, atienden bien y son muy atentos. Yo soy un enamorado de Valparaíso, a pesar de que vivo en Viña, pero compro casi siempre acá: jockey y pantalón hace muchos años atras.
Es un buen negocio, pesea su alrededor que es otra realidad, da pena, pero yo tengo confianza en Valparaíso quevaa salir adelante”. André Castro, un joven cliente arquitecto, señala quees un lugar nostálgico: “mi abuelo venía para acá, De hecho, la primera vez que me compré un gorro aquí fue en memoria de él... La calidad es muy buena, tengo uno hace cuatro años y está impecable”. A lo largo de los años, la sombrerería Woronoff ha cultivado una clientela fiel que valora no solo la calidad de sus productos, sino también el vínculo personal que se establece en la tienda. Los testimo-. Productos de calidad y una atención gentil que se transmite de generación en generación son los pilares de una tienda que ha resistido los cambios y sigue siendo un ícono en Valparaíso. En 2027 cumplirá cien años de vida. AGENCIAUNO