Editorial: Reconstrucción de viviendas quemadas
Editorial: Reconstrucción de viviendas quemadas Tal como pronosticaban diversos organismos, durante este verano la ola de calor, junto a la baja humedad y fuertes vientos que han azotado a la zona centro sur de Chile, crearon las condiciones propicias para la propagación de incendios forestales, que llegaron a zonas urbanas y arrasaron con viviendas, especialmente en Penco, Lirquén, Tomé, Santa Juana y Nacimiento.
Además de la destrucción de casas y vehículos, la tragedia también ha costado la vida de una veintena de personas, en circunstancias diversas, pero relacionadas con el fuego que azotó las regiones de Nuble, del Biobío y La Araucanía. Ha habido decenas de personas que han sufrido quemaduras. Entidades públicas y privadas han activado todas las alarmas y protocolos para evitar que estos eventos sigan causando más daño.
Se han conocido casos dramáticos de adultos mayores que no alcanzaron a salir de sus casas y que fueron atrapados por el fuego, o de bomberos que lograron rescatar a niños desde sus viviendas en llamas.
Y ahora lo que corresponde es ayudar a las familias que perdieron todos sus bienes y están pernoctando en carpas, a la espera de que con maquinaria pesada se realice la limpieza de los barrios, sacando los escombros y dejando los lugares en condiciones para la reinstalación de nuevas viviendas.
El Gobierno declaró estado de excepción de catástrofe, que permite la disposición de recursos adicionales para controlar la emergencia e ir en ayuda de los afectados, y la participación de fuerzas militares para controlar el ingreso de vehículos y personas a las zonas afectadas, con el fin de evitar los robos que suelen producirse en estos casos. Esta tragedia trajo a la memoria la catástrofe que se vivió en la zona centro sur en el verano de 2017. Entonces se produjeron megaincendios forestal que dejaron once fallecidos, unos 6.000 damnificados, más de 1.500 viviendas destruidas y 467.000 hectáreas afectadas. Como en aquel año, los focos de incendios comenzaron en áreas boscosas y avanzaron hasta amenazar y destruir áreas pobladas. Las cifras que se manejan sobre casas consumidas o afectadas por el fuego oscilan entre 4 mil y 5 mil. Sin lugar a dudas que el proceso de reconstrucción de viviendas y de infraestructura será costoso y largo.
El futuro ministro de Vivienda, Iván Poduje, que asumirá su cargo el 11 de marzo, afirmó que la reconstrucción en la Región del Biobío por los incendios del 17 de enero tendrá costará al menos unos 648 millones de dólares, para entregar una solución habitacional a los propietarios, allegados y arrendatarios. También se ha referido a los antecedentes de los incendios forestales ocurridos hace unos años en Valparaíso y Viña del Mar, donde las familias aún claman por una solución. Los damnificados de nuestra Región del Biobío se han quejado de la lentitud del Gobierno en el proceso de entrega de ayuda y la gestión de viviendas de emergencia. También lo han hecho el gobernador regional del Biobío, Sergio Giacaman y los alcaldes de Tomé, Concepción y Penco.
De acuerdo con el gobernador, el Ejecutivo "perdió el sentido de urgencia"y calificó como deficiente la respuesta del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred). En visita a la zona, el presidente Gabriel Boric reconoció las demoras y anunció que se instruyó a ese organismo sumar más proveedores para responder a la emergencia. "Ante las críticas en particular respecto a la instalación de viviendas de emergencia, quiero decirles que tienen razón", evitando entrar en polémica con las autoridades locales. A su juicio, "hay un cuello de botella en la instalación de viviendas de emergencia, que se puede explicar por múltiples factores, como terreno y proveedores.
Hemos exigido a Senapred que se incorporen nuevos proveedores para las viviendas de emergencia y que se apure el tranco, porque acá, independiente de las críticas, es la gente la que no puede esperar". Los damnificados de nuestra Región del Biobío y algunas autoridades se han quejado de la lentitud del Gobierno en el proceso de entrega de ayuda y la gestión de viviendas de emergencia.. Editorial Los damnificados de nuestra Región del Biobío y algunas autoridades se han quejado de la lentitud del Gobierno en el proceso de entrega de ayuda y la gestión de viviendas de emergencia.