Autor: Patricia Iturbe Bravo cronica@lidersanantonio.cl
El joven sanantonino que viajó al sur para construir esperanza tras los incendios
El joven sanantonino que viajó al sur para construir esperanza tras los incendios omás Muñoz Ortega tiene 20 años, nació y creció en San AntoT nio, en el sector de Alto Mirador. Estudió en el Colegio Fernández León y hoy cursa tercer año de pedagogía en inglés en la Universidad Andrés Bello de Viña del Mar. Pero su historia no se define solo por lo académico. A pesar de su corta edad, hace varios años se involucró en organizaciones sociales. Fue parte de la Brigada Juvenil de la Segunda Compañía de Bomberos de San Antonio, donde llegó a ser director de brigada. Más tarde asumió roles de liderazgo en su universidad. Fue encargado de Gestiones en el Centro de Estudiantes de Pedagogía en inglés y durante 2024-2025 se desempeñó como encargado del Departamento de Responsabilidad Social Universitaria y Trabajos Voluntarios (Respo) en la Federación de Estudiantes.
Su trabajo constante en terreno y articulación con organizaciones como Injuv (Instituto Nacional de la Juventud), Ymca (Asociación Cristian de Jóvenes) y Techo Chile le valió un reconocimiento como Juventud Líder Destacada por Injuv Chile, distinción que, según señala, recibe "con profunda gratitud. Es un reconocimiento importante al trabajo que hemos realizado en conjunto desde Respo con las comunidades", señala.
EN EL SUR Hace una semana, Tomás representó a San Antonio en el sur del país, participando en la primera tanda de voluntariado organizada por Techo Chile tras los incendios que arrasaron comunidades completas, especialmente en zonas rurales del Ñuble y Biobío. "Al ver desde mi hogar todo lo que estaba ocurriendo en el sur no se sentía correcto quedarme de brazos cruzados", relata. Junto a Vicente Leiva, su compañero de trabajo en Respo, buscó la forma de aportar hasta que se abrió la posibilidad de integrarse al equipo de voluntarios. En terreno, el impacto fue inmediato. "Eran cerros y cerros prácticamente cubiertos de color negro, con algunos árboles mitad amarillos y verdes. Fue una imagen bien shockeante", recuerda. "Para las familias afectadas es una realidad con mucha inseguridad y preocupación. Perdieron sus viviendas, sus recuerdos, incluso sus mascotas. Eso te hace reflexionar sobre lo frágil que es lo material, pero lo vital que es la vida. Es importante acomPREMIO ANUAL DIRIGENCIA SOCIAL Y COMUNITARIA pañar, sostener y apoyar a quienes lo perdieron todo", afirma con convicción. LECCIÓN DE LIDERAZGO Durante el voluntariado en el sur, el equipo que integró Tomás construyó 16 viviendas de emergencia en sectores rurales gravemente afectados. El trabajo fue intenso y consistió en cargar materiales, clavar paneles bajo altas temperaturas, montar estructuras y coordinar cuadrillas guiadas por jefes con experiencia previa. "El trabajo en equipo fue la base de todo. Éramos jóvenes unidos por una causa común, como lo fue construir un hogar temporal para familias que lo perdieron todo", explica. Para Tomás, la experiencia reafirmó la convicción de que "el liderazgo no se ejerce desde la distancia.
Se debe ejercer estando en terreno, conversando con los vecinos y sus dirigentes, conociendo lo que viven y lo que necesitan, gestionando para conseguir aquello". “Ahí también uno se da cuenta de que el liderazgo no se trata de mandar, sino de estar con el martillo en la mano junto a tus compañeros", sostiene. Entre las historias que más lo marcaron está la conversación con un dirigente vecinal durante una olla común.
El relato de lo vivido en las primeras horas tras la emergencia -la responsabilidad de coordinar ayuda en medio del caosle mostró el peso emocional que también cargan quienes asumen roles comunitarios en tiempos de crisis.
JUVENTUD PROTAGONISTA Según Tomás, la experiencia en el sur no solo fue una acción solidaria puntual, sino una confirmación del rol que, a su juicio, deben asumir los jóvenes. "La juventud no puede ser solo espectadora de las catástrofes. Debe tener un papel importante", asegura. Desde su experiencia en Respo, destaca que cuando se generan espacios de confianza y organización, los jóvenes responden. "Cada joven que participaba lo hacía por querer un Chile más justo a través del voluntariado", señala. VOCACIÓN Tomás explica que eligió estudiar pedagogía en inglés porque está convencido de que la educación es la herramienta de transformación social más potente.
Desde niño se sintió vinculado al idioma, proIFCHO ceso en el que -según destacafue fundamental el apoyo de sus profesores y, especialmente, el de su madre, quien siempre creyó en él e impulsó su desarrollo en esa área. Recuerda con especial cariño a Claudia Albuccó y Valentina Riquelme, quienes lo apoyaron incondicionalmente y marcaron su camino. A su juicio, pedagogía y política no son ámbitos separados, en el aula se forman ciudadanos y se abren oportunida des.
Por eso sostiene que no se puede hablar de política educativa sin conocer la realidad escolar y que los cambios deben impulsarse también desde dentro, dignificando la labor docente y protegiendo tanto a quienes aprenden como a quienes enseñan. Tomás insiste en que el voluntariado es una puerta abierta y que la voluntad es el único requisito real. Recomienda acercarse a organizaciones como Techo, Ymca o Injuv, y atreverse a dar el primer paso. "Es mil veces mejor intentar hacer algo que no hacer nada y arrepentirse después. El cambio empieza por uno", enfatiza. A la comunidad de San Antonio le deja un mensaje. “Aquí hay una juventud que cree en un futuro mejor.
Un futuro donde el lugar donde naciste no determine hasta dónde puedes llegar". 0 Al ver desde mi hogar todo lo que estaba ocurriendo en el sur no se sentía correcto quedarme de brazos cruzados", Tomás Muñoz Autor: Patricia Iturbe Bravo cronica@lidersanantonio.cl. Tomás Muñoz Ortega participó en la construcción de 16 viviendas de emergencia junto a Techo. Reconocido como Juventud Líder Destacada por Injuv Chile, llama a que más jóvenes de San Antonio se sumen al voluntariado. Al ver desde mi hogar todo lo que estaba ocurriendo en el sur no se sentía correcto quedarme de brazos cruzados", Tomás Muñoz TOMÁS CON LA CAMISETA DE TECHO, JUNTO A OTROS VOLUNTARIOS. A SUS 20 AÑOS, ELJOVEN SANANTONINO HA INTEGRADO VARIAS ORGANIZACIONES DE VOLUNTARIADO.