Recolector de paisajes
Recolector de paisajes Romy Hecht Arquitecta e investigadora UC mpezar de nuevo es, sin duda, la prueba de resiliencia más compleja que enfrentamos los seres humanos. En lo que a mí respecta, tras literalmente entregar mi alma a la documentación de paisajes santiaguinos y la historia de su devenir, la definición de un nuevo comienzo no ha sabido encontrarme. La respuesta a cada pregunta del tipo "... y qué estás escribiendo ahora" no ha sido más que una sonrisa que con incomodidad me recuerda mis incansables y fútiles búsquedas de nuevos derroteros. Por supuesto que he pensado en compilar algunas de las columnas que han vestido esta página, pero está claro que eso sería un acto de evasión.
Intenté también, hace un par de años, esbozar un proyecto monográfico sobre la historia natural y cultural de árboles chilenos que se detuvo por falta de interés editorial, y luego de cruzarme con el trabajo de Ricardo Walker en el tema (que acaba PAISAJESIDEADOS Recolector de paisajes Recolector de paisajes Solo años después lo reconocería en su otro oficio, una pintura monocromática de grises y ocres, donde el proceso creativo de Juan se manifiesta en transparencias y gestos inclasificables. de ver la luz de manos de Penguin Random House), dedicado al cultivo y preservación de especies nativas en su vivero Los Boldos, en la Región de Los Ríos. De igual manera retomé nuestros microroadtrips familiares, que los fines de semana nos han paseado por cuanta maravilla puede encontrarse en la basta zurcida entre la cordillera y el mar chileno. Mi goce sensorial ha sido, sin embargo, proporcional a la inutilidad de la búsqueda. Pero algo ocurrió hace unasemana, al sumarme a la inauguración de la exposición de Juan Treuquemil, "Lafken Púllú" ("Alma de mar"), en la Casona Cultural de la Corporación Amigos de Panguipulli.
Tal como él mismo describe su obra, que incluye esculturas tejidas en cochayuyo y pinturas creadas con fuego, humo y agua salina impregnada sobre la tela, esta "se trata de un encuentro entre materia, memoria y territorio (... ) de un lenguaje visual donde los elementos naturales no solo son soporte o recurso, sino también portadores activos de historia". Tengo la suerte de conocer a este verdadero recolector de paisajes desde hace más de dos décadas, gracias a su Silencioso y pulcro oficio de enmarcador en el clásico taller Altraforma de la calle Tegualda, en Providencia.
Solo años después lo reconocería en su otro oficio, una pintura monocromática de grises y ocres, donde el proceso creativo de Juan se manifiesta en transparencias y gestos inclasificables, propios de quien registra su propio origen, memoria y silencios. Quién iba a decir que en la evocación de atmósferas sutiles y etéreas encontraría la inspiración para salir a cazar de nuevo. VD zar de nuevo. VD FRANCISCO JAVIER OLEA.