Autor: JUDITH HERRERA C.
Tras nulo impacto de políticas para reducir la obesidad infantil, impulsan cambios en alimentación de escolares
Tras nulo impacto de políticas para reducir la obesidad infantil, impulsan cambios en alimentación de escolares saludables a los menores. Una de las grandes preocupaciones sanitarias a nivel global es la obesidad. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se trata de una epidemia que se registra en distintos tramos de edad.
En Chile, el tema no es menor, ya que los niños representan uno de los segmentos con peores índices: de acuerdo con estimaciones de la Unicef, la OMS y el Banco Mundial, el país ocupa el primer lugar de América Latina en prevalencia de obesidad infantil. Ayer, la Junaeb entregó los resultados 2024 del Mapa Nutricional, los que muestran que es una estadística compleja de mejorar.
La medición, que considera datos del 73,9% de los establecimientos que reciben financiamiento público del país, revela que entre 2023 y 2024 hubo un alza de 0,9 puntos, pasando de 50% a 50,9% en la malnutrición por exceso. Quinto básico continúa registrando la mayor prevalencia en este índice, con 61,5%. Los datos no presentan un escenario muy distinto al de 2019. Si se compara con el Mapa Nutricional de ese año, la obesidad sumaba 23%, y en 2024,23,9%. La educación parvularia se mantuvo como el segmento con la menor cantidad de estudiantes con malnutrición por exceso.
Sin embargo, respecto de los datos de 2023, es el grupo que registra el mayor aumento, con un alza de 1,6 puntos porcentuales, donde prekínder aparece con la mayor variación, pasando de 43,7% a 46,5%. Mejorar los hábitos de sueño, otra clave Para avanzar en la disminución de este tipo de índice, el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la U. de Chile colabora con otros organismos en el proyecto Envejecimiento Activo y Saludable (EAS) en Chiloé, que considera varios elementos, entre estos, un colegio de dicha zona.
Así, en el Liceo Insular de Achao se implementa un método que incluye un diagnóstico del estado nutricional de los niños y sus familias; uso de alimentos locales, huertos pedagógicos, y hábitos de sueño, con el que se ha podido reducir en 19,5% el exceso de peso de los estudiantes.
Nelly Bustos, investigadora del INTA, afirma que uno de los objetivos fue “entregarle herramientas a la comunidad educativa para que ella ejecutara y priorizara las acciones”. Añade que, por ejemplo, “el colegio implementó medidas estructurales de que todas las actividades tenían que ser con alimentación saludable, y eliminó a los vendedores ambulantes en el acceso principal de la escuela”. La académica comenta que “esto no es una responsabilidad de un ministerio, esto es una responsabilidad del país”. En esa línea, Bustos afirma que la intervención es replicable en otros colegios y que “debiera estar en todos los proyectos educativos”. Programa de la U. de Chile apunta a ser replicado a nivel nacional.
En piloto aplicado en liceo de Chiloé se logró retirar de los accesos al comercio ambulante, que vendía productos no Más productos locales y “huertos pedagógicos”, entre las iniciativas:. Más productos locales y “huertos pedagógicos”, entre las iniciativas: ÍNDICE. — La malnutrición por exceso considera los datos acerca de sobrepeso, obesidad y obesida