Autor: Roberto Herrera Cofre Académico Escuela de Administración y Negocios Universidad de Concepción
Columnas de Opinión: Urgencia: Ampliar el PDA con enfoque territorial
Columnas de Opinión: Urgencia: Ampliar el PDA con enfoque territorial a ampliación del Plan de Descontaminación Atmosférica (PDA) al Valle Central de Ñuble abre una discusión necesaria sobre L uno de los principales problemas ambientales de la zona centro-sur de Chile. La contaminación por material particulado fino (MP2,5), asociada principalmente al uso residencial de leña para calefacción, ha afectado por décadas la calidad del aire y la salud de miles de personas. De hecho, estimaciones del Ministerio del Medio Ambiente indican que cerca del 48% de la población del país respira aire de mala calidad. Junto a colegas investigadores hemos estudiado el impacto del PDA de Chillán y Chillán Viejo, encontrando resultados positivos en la reducción de MP2,5. La evidencia indica, además, que estos efectos se fortalecieron tras la creación de la Región de Ñuble, sugiriendo que mayores capacidades territoriales e institucionales pueden mejorar la implementación de estas políticas. Estos resultados fueron publicados en el artículo "Impact of decentralization policy on air quality" de la revista Economic Analysis and Policy. En este contexto, es positivo que la ampliación del plan incorpore medidas estructurales como reacondicionamiento térmico, recambio de calefactores y educación ambiental. Sin embargo, ampliar el PDA hacia nuevas comunas obliga a reconocer que Ñuble no es un territorio homogéneo. Las condiciones urbanas de Chillán son distintas a las de comunas rurales o semi rurales, donde existe mayor vulnerabilidad, menores ingresos, restricciones de acceso a combustibles alternativos y, en algunos casos, dificultades de infraestructura energética. Las políticas ambientales no operan en el vacío. Las decisiones sobre calefacción están relacionadas con los ingresos de los hogares, el costo de la energía, el acceso a alternativas y las condiciones climáticas del territorio. En sectores donde la leña sigue siendo la opción más accesible, una transición mal implementada puede afectar el bienestar de las familias. La evidencia desarrollada para el sur de Chile muestra que la descontaminación, la pobreza energética y las capacidades locales están estrechamente vinculadas.
Por ello, una política pública exitosa no solo debe reducir emisiones, sino también asegurar condiciones adecuadas de calefacción y fortalecer la coordinación entre municipios, servicios públicos y actores regionales para mejorar la implementación, fiscalización y comunicación de las medidas. Uno de los principales desafíos del nuevo PDA será avanzar hacia una implementación territorialmente diferenciada. No todas las comunas requieren las mismas estrategias, velocidades de transición o instrumentos de apoyo. En sectores con mayor ruralidad será necesario fortalecer subsidios, asegurar combustibles alternativos, mejorar infraestructura eléctrica y acompañar gradualmente el recambio tecnológico. La discusión sobre el PDA representa una oportunidad para Ñuble. No solo para mejorar la calidad del aire, sino también para avanzar hacia políticas ambientales adaptadas a las características sociales y territoriales de la región. Descontaminar sigue siendo urgente, pero hacerlo con enfoque territorial será clave para que la transición sea efectiva y socialmente viable. Autor: Roberto Herrera Cofre Académico Escuela de Administración y Negocios Universidad de Concepción. Opinión