Autor: CAMILA FIGUEROA
Investigadora describe los túneles ocultos del centro histórico de Santiago
Investigadora describe los túneles ocultos del centro histórico de Santiago pocas cuadras de la Plaza de A Armas de Santiago existe un lugar que la economista y gestora cultural Daniela Améstica denominó hace ocho años -cuando se lo topó por casualidadcomo el edificio del descenso.
Allí, a unos 20 metros bajo tierra, se encuentra uno de los túneles que se construyeron a comienzos del siglo XX, cuando la empresa francesa Société de Construction des Batignolles se adjudicó la construcción de la red de alcantarillado de la ciudad, que en 1900 no superaba los 400.000 habitantes. La historia de aquel laberinto soterrado y de otros fue contada por Améstica en su libro "Santiago subterráneo", de la editorial Planeta. ¿Dónde está el edificio del descenso? "La ubicación exacta prefiero mantenerla en reserva. Es un edificio comercial que queda cerca de la Plaza de Armas. Yo tengo una agencia que se llama Viajes Ikigai, con la que realizo tours. Más de una vez ha llegado gente al recorrido y se entera allí mismo que el edificio en el que trabaja (la galería comercial) tiene túneles.
Al otro día vuelve al trabajo y después llegan todos los chiquillos de la oficina a hacer el tour". ¿Para qué se usaban esos túneles? "Los de este edificio tienen que ver con las antiguas redes de alcantarillado y los pasos de las canaletas de aguas lluvias. Todo esto desembocaba en la antigua Chimba, en el río Mapocho. Luego los usaron para calderas y salas de máquinas". ¿Y hoy? "Muchos de los túneles del casco histórico están cerrados porque la gente se pasaba, robaba o hacía magia negra o tonteras. En el túnel del edificio del descenso no hay luz; es un subterráneo con un tubo fluorescente antiguo que ya está todo oxidado. Tampoco hay ventilación. De repente van los conserjes cuando les piden que hagan algo, pero en general los túneles son lugares muy desolados". ¿Cómo es el túnel del edificio? "La red principal está compuesta de tres.
Entras por uno e inmediatamente se te viene a la cabeza la típica imagen LUN MAURICIO QUEZADA de los dibujos animados donde te enfrentas a tres caminos y no sabes por cuál ir". ¿Puede describirlos? "Están a unos 20 metros bajo tierra. Bajas por una escalera de caracol. Al principio entras por un piso de baldosa al ingresar al edificio, pero abajo es solamente tierra. Todo está desnivelado y con olor a alcantarilla. La temperatura baja drásticamente y es húmedo. De hecho, cuando voy a investigar o a hacer un tour, sé que saliendo de allí tengo que bañarme y cambiarme de ropa. Además, hacemos dos horas de recorrido y el olor deja una huella de que estuviste allí". ¿Son largos? "El túnel de la derecha es más corto, pero más intenso. Las murallas están totalmente negras y con algunos escritos. El camino de la izquierda es mucho más corto y a medida que uno avanza, hay que avanzar casi en cuclillas. Se llega a una especie de patio central, por así decirlo, que derivaba a la sala de máquinas. Hoy es un espacio pelado.
El del medio es larguísimo y hace ocho años, cuando llegué al lugar, seguía hacia edificios colindantes". ¿Cuál es el túnel que más le ha impresionado? "Me han impresionado de distintas formas: algunos por la historia y otros por su arquitectura. Por ejemplo, el que está en el Cesfam Erasmo Escala, en el barrio Yungay.
Su arquitectura es impresionante, al igual que su historia, porque lo descubrieron mientras estaban construyendo el centro de salud". LUN ELISA VERDEJO Los túneles de Yungay En el Cesfam Erasmo Escala, ubicado en el barrio Yungay, hubo un hallazgo arqueológico en diciembre de 2015 al iniciar su construcción: una bóveda de cañón, perfectamente construida con ladrillo, que sirvió como alcantarillado a inicios del siglo XX. A diferencia de otros túneles de Santiago, el del Cesfam está prolijamente cuidado y fue incluido como parte del diseño definitivo de la obra. Hoy se encuentra a la vista de los pacientes, quienes al transitar por un sector con piso de cristal pueden apreciar este túnel de 35 metros de largo y 2,10 de alto.
El vacío es tan real que muchos pacientes sufren de vértigo, lo que obligó a la administración a cubrir parte de la transparencia con una alfombra. ¿Qué otro túnel destaca? "El del mall Vivo El Centro. Está en los estacionamientos, justo en una curva.
Encuentro muy destacable que lo hayan mantenido; tiene rejas, eso sí, pero está a la vista de todos". ¿Es real que un presidente usaba un túnel? "Todo el centro tiene túneles: el Portal Fernández Concha, el Pasaje Matte y el Paseo Phillips, donde vivió Jorge Alessandri. El Paleta, le decían. Los conserjes cuentan que él usaba un túnel cuando no quería caminar por la calle para llegar hasta La Moneda. No hay pruebas documentales de eso, pero sí se puede ver el acceso al túnel, hoy tapado con una plancha de zinc, en un estacionamiento". Autor: CAMILA FIGUEROA. Varios de ellos están cerca de la Plaza de Armas y otro se descubrió cuando se levantaba un centro de salud. Aparecen en su libro "Santiago subterráneo". "Sé que saliendo de allí tengo que bañarme y cambiarme de ropa", cuenta Daniela Améstica El túnel en el Cesfam Yungay quedó a la vista de los usuarios. Se cubrió con una alfombra porque mucha gente sentía vértigo. Daniela Améstica estudia la historia de la ciudad como pasatiempo.