CARTAS: ¿Quién podrá defendernos?
CARTAS: ¿ Quién podrá defendernos? Señor Director: Entiendo que la modernidad es importante para el desarrollo, pero ¿ no será demasiado? Compré un televisor de última generación para disfrutar mis canales y series favoritas en esta nueva etapa de post jubilación y, para mi sorpresa, solo me ha traído dificultades. Para instalar aplicaciones debo aceptar interminables términos y condiciones de la empresa fabricante, además de crear una cuenta obligatoria para poder usar funciones básicas.
Cuando reclamé, la respuesta fue simplemente: "Ahora es así". Entonces me pregunto: ¿ quién está al servicio de quién? Yo pagué por el televisor, pero pareciera que no puedo usarlo libremente porque el sistema pertenece a la empresa. Con los bancos ocurre algo similar. Por razones ajenas a mí, debieron bloquear mis tarjetas y cuentas. Tras largas esperas, porque no existe atención preferencial real para adultos mayores ni para clientes de BancoEstado, logré activarlas nuevamente. Sin embargo, después descubrí que ya no podía pagar cuentas por internet sin usar la aplicación del celular. Me dijeron que era "por seguridad", pero sinceramente no me siento más segura. A mi hija le robaron el teléfono y en segundos vaciaron su cuenta bancaria. Hace poco también fui a Entel para contratar un servicio, y al preguntar cómo sacar número, me respondieron que debía escanear un código QR. Con tantos fraudes actuales, me niego a hacerlo, pero no existía otra alternativa. La tecnología ha traído enormes beneficios, eso es indudable. Pero siento que estamos frente a un uso sin sentido común, donde las personas terminamos obligadas a adaptarnos a sistemas impuestos, muchas veces excluyentes y poco humanos. VIRGINIA VALDÉS SCHELLANDER. - -