Autor: MARCO GUTIÉRREZ V.
Pese a monto récord de autorización ambiental en último año de gobierno, se eleva la tardanza en aprobaciones
Pese a monto récord de autorización ambiental en último año de gobierno, se eleva la tardanza en aprobaciones Siete de cada 10 dólares de inversión aprobada ambientalmente en el ejercicio pasado correspondieron a proyectos de energía y minería. Estos sectores ayudaron a que en el último año calendario del actual gobierno los vistos buenos a proyectos en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) alcanzaran un monto récord. Pero la preocupación en el sector privado estuvo ligada a los tiempos que tardan estos en ver la “luz verde” de la autoridad, que aumentaron también a cifras máximas.
Durante 2025, el SEIA aprobó 356 proyectos, que involucraron una inversión histórica de US$ 41.530 millones, según un informe de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC). Entre las aprobaciones destacadas el año pasado según el reporte se encuentra el Proyecto Volta-Planta de Hidrógeno y Amoníaco Verde, por US$ 2.500 millones y Modificaciones Operacionales de Minera Escondida, por US$ 2.351 millones, ambos en la Región de Antofagasta. Resaltó también la Línea 9 de Metro de Santiago, por US$ 1.946 millones, y del proyecto interregional Línea de Transmisión Eléctrica HVDC Kimal-Lo Aguirre, por US$ 1.480 millones.
Si bien las 356 iniciativas autorizadas avanzaron 16% respecto de 2024, el resultado se ubicó bajo el promedio anual de los últimos 10 años (373 proyectos). Razones del monto Sobre las razones del monto r é c o r d, e l p r e s i d e n t e d e l a CChC, Alfredo Echavarría, sostuvo que “responde principalmente a la concentración de mega y grandes proyectos en energía, minería e infraestructura estratégica que culminaron su evaluación en 2025, más que a un aumento generalizado del número de iniciativas... Es una señal positiva de capacidad de cierre del sistema, pero esto no sustituye la necesidad de acortar los plazos de aprobación de estos grandes proyectos y acelerar el flujo regular de los medianos y pequeños, que sostienen la inversión territorial y el empleo”. Valentina Durán, directora ejecutiva del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), comentó las medidas que estimó ayudaron al resultado de 2025. “Apostamos por la certeza jurídica, implementando guías y criterios que permitan que los proyectos ingresen con información más robusta y certera. Esto, además, ha sido respaldado por los tribunales”, indicó.
Igualmente, señaló que desarrollaron un plan de modernización del e-SEIA, con la introducción de inteligencia artificial, digitalización de procesos y “otorgamos permisos ambientales sectoriales sin más trámites una vez obtenida la RCA (resolución de calificación ambiental)”. Durán sostuvo que redujeron los plazos de evaluación ambiental entre un 15% y 40% en proyectos de gran magnitud, respecto del promedio anual, “gracias a medidas de gestión”. Agregó que la industria de la energía, que aprobó casi US$ 20 mil millones, registró tramitaciones más expeditas, debido a que han presentados estudios o declaraciones de impacto ambiental “robustas”. La minería registró planes aprobados por US$ 9.131 millones, según el SEA, equivalentes a casi 22% del monto global.
Así, junto a energía, concentraron cerca del 70%. Debate por los plazos El informe de la CChC señaló que considerando solo los proyectos visados durante 2025, el tiempo medio de aprobación de un proyecto fue de 20,9 meses, el mayor tiempo desde que existe registro y 11% superior a 2024 (18,8 meses). Con esto se mantuvo la tendencia al alza observada desde la segunda mitad de 2020, añadió el reporte.
Echavarría sostuvo que dicho incremento “se explica por una mayor complejidad técnica y territorial de los proyectos y una tramitación que sigue siendo secuencial y fragmentada entre servicios”. Manifestó que “desde la CChC se identifican tres prioridades: avanzar hacia una ventanilla única y trazabilidad digital real de los permisos, establecer plazos máximos vinculantes por etapa y estandarizar criterios técnicos entre regiones y servicios”. Valentina Durán, en tanto, aseguró que “el SEA siempre cumple con sus plazos legales, sin excepción”. Explicó que el aumento de los tiempos “se debe a razones multifactoriales, a las suspensiones de cada uno de los proyectos”. Pero recalcó que “hemos comenzado a quebrar esa curva en el segundo semestre, con grandes proyectos que t i e n e n m e n o r e s tiempos de evaluación gracias a que son presentados de forma robusta, con información ambiental completa”. Precisó que las iniciativas que “no se presentan cumpliendo la normativa y descartando impactos ambientales, tienden a demorar más, solicitando hasta un 300% más de suspensión de plazos que el promedio”. Efecto en la economía Los montos aprobados producirán un efecto en la economía, pero eso no se reflejaría este año.
Valentina Durán indicó que cada proyecto “debe seguir el curso de sus procesos y toman sus decisiones respecto de los momentos más oportunos”. Explicó que en cada iniciativa hay una descripción de sus actividades y mano de obra por cada etapa, que dependen del período en que deciden iniciar la fase de construcción, que debe ser previo a los cinco años de caducidad de sus RCA.
El timonel de la construcción, en tanto, estimó que “el impacto se observará principalmente desde 2027 hacia adelante, considerando los plazos habituales entre la obtención de la resolución de calificación ambiental, el cierre financiero, la ingeniería de detalle y el in icio de o b r a s ”. A ñ a d i ó que la velocidad con que dicho efecto se materialice “dependerá de que los permisos sectoriales posteriores a la RCA no se transformen en un segundo cuello de botella”. Potenciales inversiones Un dato que revela el potencial de inversión a mediano y largo plazo asumiendo que obtengan RCA es el monto de proyectos en estado de “calificación”. Al cierre de 2025, se registraban en esta situación 568 iniciativas por US$ 98.434 millones, un alza de 4,4% anual, debido en gran parte al ingreso y aceptación a trámite de megaproyectos de hidrógeno verde. Echavarría comentó que lo anterior “es positivo porque refleja una cartera o un flujo robusto de inversión potencial para los próximos años. Pero es preocupante si ese stock no rota con mayor velocidad.
Un sistema que acumula proyectos sin resolución oportuna corre el riesgo de transformarse en un cuello de botella para la inversión, que es la base del crecimiento del país”. DESISTIDOS 26 proyectos por US$ 1.014 millones que ingresaron al SEIA en 2025 fueron desistidos o abandonados.
Autor: MARCO GUTIÉRREZ V.. El tiempo promedio de un proyecto para tener luz verde fue de 20,9 meses, la mayor demora desde que existe registro y 11% superior a 2024, según un estudio de la CChC. El SEIA visó planes por US$ 41.500 millones en 2025, liderados por minería y energía: DESISTIDOS 26 proyectos por US$ 1.014 millones que ingresaron al SEIA en 2025 fueron desistidos o abandonados.