Autor: MARÍA PASTORA SANDOVAL
Aragón, el nuevo Virginia europeo: qué hay detrás del boom de datacenters y qué puede aprender Chile
Aragón, el nuevo Virginia europeo: qué hay detrás del boom de datacenters y qué puede aprender Chile Aragón se está convirtiendo en el mayor polo de centros de datos de Europa. Amazon Web Services comprometió 33.700 millones de euros hasta 2035 en su región cloud aragonesa; Microsoft proyecta 6.690 millones de euros, y Blackstone suma otros 12.000 millones de euros. El total supera los 50.000 millones de euros.
Pero antes de hablar de Aragón, hay un matiz que advierte Darío García de Viedma, investigador en política tecnológica y digital del Real Instituto Elcano: “Aunque la inversión en Aragón está siendo enorme, no se ha de entender como una concentración allí. España está creciendo mucho en capacidad de centros de datos en todo el territorio.
Aragón ha sido elegida por algunas empresas para desarrollar su región de datos, pero se espera desarrollo en gran parte del territorio nacional”. VENTAJAS COMPARATIVAS ¿ Qué tiene entonces esta región que la convirtió en la primera elegida? La respuesta no está donde la mayoría busca. “El cuello de botella no está tanto en la generación de energía, sino en la conexión al grid eléctrico. Están habiendo colas de interconexión de varios años”, explica García de Viedma. Aragón se ubica en el centro de la malla de distribución eléctrica española, lo que reduce el time-to-power, es decir, el tiempo que tarda un datacenter en conectarse a la red. Esa ventaja es decisiva en un mercado donde los plazos lo son todo. Hay además un factor que la conversación pública ignora: la escasez de materiales eléctricos. “Los plazos de entrega de los transformadores grandes ya se han alargado a tres o cuatro años, y eso está empezando a condicionar qué proyectos avanzan y cuáles se quedan parados”, advierte García de Viedma. A eso se suma la escasez de switchgears, baterías y cables de alta tensión. En este sentido, Virginia ya no es tan atractiva por la saturación de su grid; Texas la está superando por su desregulación y abundancia eléctrica. “Aquellos países que puedan asegurar esas cadenas de suministro tendrán una ventaja. Y esas responsabilidades son más propias de países, o, mejor aún, de alianzas de países, que de las regiones”, señala.
La Comisión Europea está poniendo en marcha el Plan de Acción Continente IA, dentro del cual se construirán cinco gigafactorías que albergarán del orden de 100.000 chips avanzados cada una para entrenar modelos grandes de IA. “El objetivo es reducir la dependencia europea de las plataformas de Estados Unidos y China”, describe García de Viedma. Su advertencia final es geopolítica: “Como poderes medianos y pequeños, nos enfrentamos a un riesgo, en particular, que tenemos muy poco control sobre el desarrollo de la inteligencia artificial.
En un futuro cercano, una de las pocas maneras en que los Estados pueden intervenir en ese desarrollo será a través de los permisos de conexión al grid eléctrico”. HOJA DE RUTA Respecto a lo que sucede en Chile, Andrew Gil, experto de IsotermaZero, aporta la mirada local: “Lo que requiere un datacenter para poder instalarse es espacio, energía y telecomunicación. Chile tiene las tres”. El país ha diversificado su matriz energética con plantas solares, eólicas e hidráulicas; y tiene fibra óptica de norte a sur por el mar con cables internacionales. “En conectividad, estamos entre los cinco primeros del mundo, después de Corea del Sur. Tampoco le damos la relevancia a lo importante que eso puede llegar a ser”, dice. El cuello de botella actual no es la generación, sino la transmisión. Y sobre el impacto ambiental, Gil desmitifica: “El impacto de un datacenter es ínfimo comparativamente. Tiene poco ruido, pocas emisiones, y contrata mano de obra capacitada que les paga bien”. Comparado con países vecinos, García de Viedma coincide: Chile puede destacar en estabilidad regulatoria. Los activos están. Lo que falta es la hoja de ruta. Autor: MARÍA PASTORA SANDOVAL. Amazon, Microsoft y Blackstone han comprometido más de 50.000 millones de euros en centros de datos en una región española que hasta hace poco era conocida como corredor logístico. DESARROLLO DE INFRAESTRUCTURA DIGITAL ARAGÓN SE UBICA en el centro de la malla de distribución eléctrica española, lo que reduce el tiempo que tarda un datacenter en conectarse a la red.