El “Gran Hermano” con IA de São Paulo que arresta a delincuentes
El “Gran Hermano” con IA de So Paulo que arresta a delincuentes FRANCE PRESSE En pleno centro histórico de So Paulo, un “prisionómetro” contador de personas presas marca la entrada a la central de monitoreo de Smart Sampa: un “Gran Hermano” donde decenas de policías controlan la vida de laA megalópolis en pantallas.
Con 40.000 cámaras en la ciudad más rica y poblada de Brasil, Smart Sampa es el mayor sistema de reconocimiento facial por inteligencia artificial (IA) de América Latina, un programa de vigilancia pública que las autoridades exaltan aunque aún muestra un considerable margen de error.
Frente a una inseguridad urbana que alarma a sus ciudadanos, So Paulo implementó a fines de 2024 esta tecnología que ayudó a encarcelar a casi 3.000 fugitivos detectados mediante el cotejo en tiempo real de las imágenes de las cámaras con datos judiciales. Apresó, además, a casi 4.000 personas por delitos en flagrancia. “Con los fugitivos que atrapó el sistema, podemos llenar siete cárceles.
Hoy ya no puedo imaginar a So Paulo sin Smart Sampa”, se felicita en el centro de monitoreo el secretario municipal de Seguridad, Orlando Morando, por este programa que cuesta unos dos millones de dólares mensuales.
A modo de ejemplo, carga una foto de sí mismo y en un instante consigue ver todos los momentos y lugares de So Paulo con unos 12 millones de habitantes en los que su cara pasó por alguna cámara.
Arrestos indebidos Informes oficiales de transparencia analizados por France Presse muestran que más del 8% de personas arrestadas el primer año después de que Smart Sampa las reconociera como fugitivas debieron ser liberadas por tratarse de errores. Al menos 59 detenidos fueron liberados porque el sistema los confundió con otras personas. En diciembre, un jubilado de 80 años estuvo horas arrestado, porque Smart Sampa lo confundió con un violador. Un mes antes, un grupo de pacientes psiquiátricos hacía terapia en un centro de salud mental cuando irrumpieron policías armados y se llevaron esposado a uno de ellos. Tras horas en la comisaría, el detenido fue liberado. Según las autoridades, su orden judicial ESSERPECNARF de arresto ya no tenía vigencia. Al menos 141 personas fueron detenidas por órdenes de arresto desactualizadas, pero el gobierno paulista argumenta que esos equívocos no son culpa suya, sino del Poder Judicial.
“ N a d i e q u e d ó p r e s o p o r error: las personas fueron liberadas” en esos casos, dice Morando en nombre del gobierno del alcalde Ricardo Nunes. So Paulo sufre altos índices de delitos patrimoniales: en 2024, cerca de uno de cada cinco robos de celulares en Brasil incluyendo asaltos violentos ocurrió en la ciudad. Entre los fugitivos atrapados por Smart Sampa, casi la mitad cayeron por casos tipificados como “otros” en datos oficiales.
Casi todos ellos corresponden a deudores de pensiones de alimento, un delito civil “que poco tiene que ver con la seguridad pública”, según el informe “Smart Sampa: ¿ Transparencia para quién? ¿ Transparencia de qué?”. “Smart Sampa se presenta como solución al crimen, pero se usa para control civil”, advierte Amarilis Costa, directora de la red de abogados Liberdade y coautora del informe junto a otras ONGs.
El gobierno denuncia intentos de “desacreditar” a Smart Sampa e insiste con números: anunció una caída de robos de casi 15% en 2025.. El gobierno local dice que el sistema ha ayudado a reducir los robos, pero ONGs lo critican. Cuenta con 40.000 cámaras en la ciudad más poblada de Brasil: SMART SAMPA ayudó a encarcelar a casi 3.000 fugitivos.