Autor: XAVI AYÉN El Comercio
“La ciencia y el arte se formulan la misma pregunta: ¿qué hacemos aquí?”
“La ciencia y el arte se formulan la misma pregunta: ¿ qué hacemos aquí?” La premio Nobel Han Kang (Gwangju, 1970) ha escrito un crimen. Para hablar de ello, nos cita en una estación de tren en Londres, donde el ajetreo de las idas y venidas de pasajeros le permite pasar desapercibida.
Mientras en los pasillos y andenes se cruzan miles de historias, la surcoreana desgrana las claves de su última novela traducida al castellano, “Tinta y sangre” (Random House, $20.000 ), sobre una pintora que supuestamente fallece en un misterioso accidente de coche. Escrita originalmente en el 2010, fue justo después de “La vegetariana”, su obra más famosa, en la que una mujer ansía ser una planta.
Sobre su protagonista, que vuelve a ser una artista, Kang señala que “me siento muy cerca del arte... nunca pretendo escribir sobre arte, pero sin darme cuenta acabo haciéndolo”. En la novela se describe una técnica con tinta y papel hanji, que la autora compara con el discurrir de la sangre por las venas. Cuenta que vio una vez a una artista en Seúl que realizaba esa técnica y la contactó para conocer el proceso, de ahí surgió la novela. La pintora Seo Inju, su amiga Lee Cheonghee y el tío de la primera forman, en cierto modo, un triángulo amoroso, ¿no? “Yo los veo más bien como una familia. El tío de Inju es una persona muy cariñosa, tiene una personalidad muy dulce y atenta. Están los tres unidos por esa calidez, esa comprensión y esa ternura que comparten”. Hay un tema clásico: la relación entre maestro y discípulo. “Sí, pero quería mostrarla justamente al revés del cliché, porque no hay jerarquía. El personaje del tío es afable y no impone ninguna norma, no es nada estricto... son iguales.
Él no es un Pigmalión, en cierto modo la protege”. La trama de la novela podría parecer una historia policíaca, pero no es eso en absoluto, trata sobre el arte, el vacío existencial y otros temas. ¿Cómo utiliza el género policíaco para este propósito diferente? “Cuando terminé La vegetariana, con esa escena final en la ambulancia, una especie de final abierto, porque la gente me dice que no sabe si Yeong-hye sobrevivirá o no.. . Me quedé con las ganas de describir a una persona que sobrevive claramente. Imaginé, para ello, una estructura de misterio o de novela negra, es una especie de historia policíaca extraña. Yo lo veo como dos libros que luchan entre sí.
Asistí a clases de historia de la medicina, y un médico de urgencias me habló de los pacientes que no pueden respirar, a los que les ponen un tubo de respiración artificial y una máscara, esa máquina les suministra aire y luego se lo extrae. Pero llega un momento en que el paciente recupera el aliento y, de repente, vuelve a respirar por sí mismo.
Si tiene suerte, adquiere el mismo ritmo de la máquina, pero a veces se produce una colisión, una contradicción entre los ritmos de la respiración artificial y la respiración natural del paciente, y puede ser muy peligroso.
Y, mientras él me hablaba de esto, a mi cabeza acudió la imagen de una mujer tumbada en la ambulancia, en esa situación”. Esa es una escena importante (y angustiante) del libro... “Sí, su aliento y el aliento de la máquina chocan, eso se convirtió en la imagen más vívida de esta novela. La lucha entre esos dos alientos, entre la verdad y la falsedad, entre dos libros posibles, entre dos personas, entre dos palabras, incluso la pugna entre dos estilos marcan toda la novela. Las frases chocan también.
Me imagino el libro como un conjunto de todos esos choques”. Hay momentos en los que el lector se pregunta: ¿ es fiable este narrador? “No quiero que quede demasiado claro, porque si algo es demasiado claro deja de ser interesante. Quería dejar las cosas algo confusas, como si el viento soplara en cada página, sacudiendo sus emociones y sus percepciones. Todas ellas se tambalean, vuelan”. En el libro tenemos dos mundos muy poderosos, el del arte y el de la ciencia. Y las estrellas que actúan como un puente entre ambos. “Me apasioné por la astrofísica. Todo empezó porque me pareció que aquel cuadro de la pintora se parecía mucho a la explosión de las estrellas en el universo.
Así que quise leer sobre el origen del universo, y sentí que todo aquello estaba estrechamente relacionado con la literatura y el arte, porque se planteaban las mismas preguntas fundamentales: ¿ qué es la vida? ¿ Qué es el mundo? ¿ Qué es el universo? ¿ Qué hacemos aquí? En la antigüedad, no había división entre la física y el arte”. AÍCRAGORDNAJELA / EFE Autor: XAVI AYÉN El Comercio. La autora surcoreana desvela las claves de “Tinta y sangre”, su última novela, donde explora su amor por la astrofísica. PREMIO NOBEL HAN KANG: Han Kang escribió “Tinta y sangre” en 2010.