Autor: Jorge Valderrama Gutiérrez
Guerra del Pacífico: precisiones sobre el origen del Batallón Talca
Guerra del Pacífico: precisiones sobre el origen del Batallón Talca os doctores Ackerknecht, Méndez y Villar presentaron al IV Congreso Nacional de Educación y Patrimonio; Archivos, Historia Pública y L Comunidad, efectuado en Villarrica, Chile; del 17 al 19 de octubre de 2024 el trabajo "Metodología de investigación para identificar profesores, estudiantes y ex alumnos del Liceo de Hombres de Talca participantes en la Guerra", en el que develaron que fueron muy pocos los jóvenes liceanos que se enrolaron a aquel heroico batallón. De esa manera, tomando como núcleo los objetivos de su investigación, se deberá actualizar la historia de su formación y disolución una vez terminadas las hostilidades de la guerra.
Frustrado Primer Batallón Cívico de Talca Se debe recordar que desde las embrionarias milicias coloniales, los vecinos y autoridades de la Villa San Agustín de Talca formaron un Batallón Cívico cuando la situación lo ameritaba al que también denominaban Milicias Cívicas de Talca. Ordinariamente carecieron de medios equiparables a los de un cuerpo de línea, así como de plazas fijas en número suficiente.
Así, cada vez que se presentaba una situación de peligro, un conflicto bélico (interno o externo), o se tomaba una posición político-militar, sus habitantes activaban un batallón al que bautizaban -como por herenciacon el nombre de la ciudad.
Para equiparlo y entregarle los elementos necesarios, casi siempre se contó con la ayuda de los propios vecinos, los mismos que lo integraban, y en situaciones excepcionales el Estado y el Ejército prestaron su colaboración, colocando a la cabeza a destacados oficiales de línea que adiestraron a la tropa.
De esa manera, el Batallón Talca fue más que un par de vocablos o denominación de una institución de carácter militar, fue un sistema defensivo y de colaboración a la República en conflictos intestinos y externos, caracterizándose por su valor y disciplina, lo que le fue reconocido en varias ocasiones.
La guerra Poco después de la declaración de guerra a Perú y Bolivia, el Intendente José Ignacio Vergara presentó al municipio talquino un proyecto que consideraba equipar al cuerpo de policía de la ciudad como un batallón -a costa del tesoro municipaly enviarlo a la zona de lucha.
Fue así como el 9 de mayo de 1879 la prensa de Talca dio a conocer el Cuadro de Oficiales del Batallón Cívico de Talca, formado por el Intendente José Ignacio Vergara y secundado por la ciudadanía, con el propósito de preparar debida y ordenadamente a quienes querían enrolarse en las filas del Ejército.
En ese tenor, la oficialidad la constituyó el Comandante José Ignacio Vergara, a la sazón Intendente de la Provincia (quien promovió el espíritu patriota en todos los ámbitos sociales, con el propósito de atraer al mayor número de voluntarios para la causa de Chile, presentándose ante campesinos y en hogares de obreros para enardecer su amor a la Patria). 2 Comandante, el sargento mayor Nicolás Hederra.
Capitán de la Compañía de Granaderos: Baldomero Arancibia con su oficialidad integrada por los tenientes don Emilio Vergara y don Ruperto Eleodoro Vergara; y los subtenientes don Nicolás Lois y don Samuel Antúnez; Capitán de la Primera Compañía don Benjamín Bascuñán, con su oficialidad integrada por los tenientes Pedro Antonio Sepúlveda y Vicente Antúnez; y los subtenientes Miguel Y. Gaete y Jacinto Urzúa; Capitán de la Segunda Compañía: Álvaro Letelier, con su oficialidad integrada por los tenientes José Luis Vergara y Alberto Bascuñán; y los subtenientes Francisco Javier Vargas Alvarado y Julio Mandiola.
Capitán de la Tercera Compañía: Ciriaco Donoso con su oficialidad integrada por los tenientes Ramón Villalobos y Juan de la Cruz Donoso; y los subtenientes Luis Ignacio Silva y Onofre Urbano Silva; Capitán de la Cuarta Compañía: Vicente Garcés con su oficialidad integrada por los tenientes Toribio Hevia Concha y Francisco Javier Armas; y por los subtenientes Autor: Jorge Valderrama Gutiérrez.
Una investigación reciente ha revelado que su contingente no estuvo mayoritariamente integrado por alumnos y ex alumnos del Liceo de Hombres, como se ha señalado en libros y monografías Oficialidad del Batallón Cívico Talca, en 1880, antes de partir al frente. Al centro, sentado, el Coronel José Silvestre Urizar Garfias, su primer Comandante. Escultura de la Victoria en su primer emplazamiento sobre el Monumento al Batallón Talca, 1 Oriente con Alameda. Publicada en el periódico de la comunidad británica de Valparaíso The Chilian Times, ilustrated supplement, 1898. Don José Ignacio Vergara, Intendente y organizador del Batallón Talca. En 1888 fue vice y presidente del Senado, y ese mismo año fue nombrado Rector de la Universidad de Chile.
Subteniente del Regimiento Talca, don Alejandro Villalobos Retrato de don Raimundo Ansieta, oficial que entró en conflicto con los jóvenes de la alcurnia talquina en un fallido intento de formar un Batallón para ir a pelear al norte.
Guerra del Pacífico: precisiones sobre el origen del Batallón Talca Luis Alberto Urzúa y Manuel Fernando Parot; Capitán de Cazadores don Celedonio Urzúa con su oficialidad integrada por los tenientes Alejandro Cruz y Vicente Urzúa y por los subtenientes Alberto Novoa y Eneas Fernández Letelier. Abanderado del Batallón era el joven Eliseo Concha.
Sin embargo, la Municipalidad modificó su propuesta, equipando a 600 hombres -con su banda de músicaa los que ofreció al Ministerio de Guerra, entidad que formó una Brigada de Artillería, nombrando como jefe a don Raimundo Ansieta, oficial que entró en conflicto con los jóvenes de la alcurnia talquina, que deseaban combatir al lado de policías y obreros. Para sobrepasar ese inconveniente se trajeron oficiales de provincia, pero tampoco sirvió porque chocaron con los oficiales talquinos, desencadenando finalmente la disolución del batallón. Sin desmoralizarse, el Intendente Vergara comprometió a obreros patriotas para que seleccionaran a los mejores hombres de la clase obrera de la provincia, ofreciéndoles a cambio los grados de cabos y sargentos.
Creación del Batallón Cívico Talca A mediados de 1873, años antes que se declarara la Guerra del Pacífico, Chile había dictado una ordenanza de guerra mediante la cual creó oficinas de enganches militares en las ciudades de Talca y Chillán; por tanto, la Provincia de Talca estaba en condiciones de enrolar combatientes entre una vasta área de la Zona Central, es decir, las provincias sureñas de Colchagua, Curicó, Talca, Linares y Maule, cuyo mérito total sería asignado a la circunscripción de la ciudad de Talca.
Tras la declaración de guerra a Perú y Bolivia, el Decreto Supremo Nº 37 del 6 de marzo de 1880 creó el Batallón Cívico Talca, que durante la Campaña de Lima contaba con lo siguiente: Plana Mayor: Comandante, Coronel Silvestre Urízar Garfias; Segundo Comandante, Teniente Coronel Carlos Silva Renard. Sargento Mayor, ascendido a Coronel, Alejandro Cruz Vergara.
En la tarde del lunes 5 de abril de 1880, en el pórtico del Templo Parroquial, recibió el estandarte de seda, recamado de oro y franqueado por cordones y flecos de igual material, más una estrella de planchas finas de plata, elaborado por las Monjas Adoratrices con materiales donados por las damas talquinas, dirigidas por Rosario Moreno, esposa del intendente.
Durante la madrugada del jueves 15 de abril de 1880, en la estación de ferrocarriles de la ciudad, el Batallón Talca completó doce carros con 602 hombres al mando del Teniente Coronel José Silvestre Urízar Garfias, 350 efectivos, comandados por el Teniente Coronel Carlos Silva Renard y 320 soldados bajo las órdenes del Teniente Coronel Alejandro Cruz Vergara (Valderrama, 2008 y 2014). El contingente salió con destino a Quillota, donde recibieron la primera instrucción militar, para luego continuar a Valparaíso embarcándose en el vapor "Copiapó" el 1 de mayo de 1880 con destino inicial a Antofagasta; sin embargo, durante la navegación fueron reasignados para recalar en el puerto de Iquique.
Durante la guerra del Pacífico el Batallón Talca (Decreto Supremo, 1880) tuvo destacada actuación en Chorrillos, 13 de enero de 1881; Miraflores, 15 de enero de 1881; ocupación de Lima y Callao, 17 de enero de 1881; San Pablo (Cajamarca), 13 de junio de 1882; y Huamachuco, 10 de julio de 1883; más otras acciones bélicas menores.
Su lema fue Vencer o Morir; y cuando asaltaban trincheras enemigas, gritaban: ¡ Aquí está el Talca! ¡ Agarrarse y atrás! ¡ No hay cuartel, m. .. ! Regreso a Talca El 23 de mayo de 1884 retornó a su ciudad natal, que lo recibió engalanada con arcos de triunfo, banderas y flores, decretándose su receso el 25 de abril de 1885. Su bandera y Estandarte de Combate quedaron bajo recibo en la Municipalidad de Talca.
Rememora sus acciones el magnífico Monumento a la Victoria emplazado en Alameda con 1 Oriente que se yergue en la cima del Obelisco a la Legión Talquina, obra de arte de inestimable valor histórico, quizás la más valiosa de la ciudad.
En aquel entonces, y ya pasada la apoteósica bienvenida con que lo recibió la ciudad de Talca, sus autoridades y comunidad, cada quien buscó ganarse la vida como pudiese, porque el Gobierno dejó de "mantenerlos" y cobijarlos, como sí lo hizo con los batallones de línea. Epílogo El total de reclutados por Chile durante toda la guerra alcanzó a los 54.917 hombres. Una vez declaradas las hostilidades, el gobierno incrementó el contingente militar con decretos que ordenaron la formación de batallones cívicos movilizados a lo largo del país.
Así, el Decreto Nº 37 del 6 de marzo de 1880 ordenó la organización del Batallón Cívico Movilizado "Talca", cuyo reclutamiento se inició en el Liceo de Hombres (entonces según las listas de Revista de Comisario Presente del Batallón Talca, al partir éste de la ciudad estaba compuesto por la plana mayor, granaderos, cazadores y cuatro compañías con un total de 627 efectivos). Un caso singular del enrolamiento en Talca, lo habría aportado un grupo de ciudadanos extranjeros residentes, quienes intentaron conformar la 'Legión Extranjera de Talca', acogiendo los mismos principios aplicados en Europa a comienzos del siglo XIX, y la ceremonia de constitución oficial se realizó el domingo 21 de marzo de ese año. En ese contexto, durante décadas se ha divulgado la numerosa participación de estudiantes y profesores del liceo tanto en la formación del batallón, como en la guerra contra Perú y Bolivia. No obstante, una reciente investigación de los doctores en Historia, Ackerknecht, Méndez y Villar, (2024) identificó a "10 estudiantes, 37 ex alumnos y 1 profesor protagonistas del conflicto. El 50 % se movilizó en el Batallón Talca, el 6,2% en la Armada, el 4,2 % en el Batallón Lontué y el 39,6 % en otros cuerpos militares.
De los enunciados, el 75,0% fueron oficiales, de subteniente a coronel". Los estudiantes identificados fueron: Clodomiro Concha, Jorge Cruz Vergara, José Tobías Morales Azócar, Juan Pablo Rojas, Manuel Antonio Baeza Argomedo, Miguel Emilio Letelier, Rafael Concha Gatica, Ramón Antonio Concha Solar, Roberto Berghmans Hederra y Fortunato Rivera Encina. Finalmente, en el Cementerio Municipal de Talca se encuentran sepultados 27 liceanos que participaron en la guerra del Pacífico, doce de los cuales pertenecieron al Batallón Talca y dos sirvieron en el Batallón Lontué. Sobre el tema en comento, aún quedan numerosas páginas en blanco que completar. Escultura de la Victoria en su primer emplazamiento sobre el Monumento al Batallón Talca, 1 Oriente con Alameda. Publicada en el periódico de la comunidad británica de Valparaíso The Chilian Times, ilustrated supplement, 1898. Autor: Jorge Valderrama Gutiérrez.