Autor: Victor Hernández Sociedad de Escritores de Magallanes
Importantes escritores latinoamericanos que vivieron expatriados en Chile
Importantes escritores latinoamericanos que vivieron expatriados en Chile EN Por N uestro país ha sido desde sus origenes, un lugar recurrido para vivir por miles de extranjeros. Varios factores han contribuido a cimentar esa preferencia. A la tradicional hospitalidad del pueblo chileno se agrega la estabilidad política y socioeconómica que con algunas interrupciones, ha caracterizado la historia de nuestra patria, en poco más de dos siglos de vida independiente.
Intelectuales del calibre de Andrés Bello, Domingo Faustino Sarmiento y de los integrantes del movimiento cultural de 1842, con la fundación de instituciones como la Universidad de Chile y de la Escuela Normal de Preceptores, son buena prueba de ello.
Por lo mismo no debe sorprendernos de que el poeta nicaraguense Ruben Dario escribiera y publicara en Valparaíso su libro sAzula, considerado por eminentes creadores, entre ellos el Premio Nobel de 1990 Octavio Paz, como un texto precursor del modernismo en la literatura.
Durante buena parte del siglo XX personalidades del mundo político, científico y cultural, solicitaron asilo y eligieron a Chile como refugio, país que les brindó protección, apoyo económico y trabajo, en momentos en que distintos países latinoamericanos, de donde provenian, se hallaban envueltos en guerras fratricidas, dietaduras o golpes de estado. En suelo nacional pudieron continuar con su obra intelectual, refrendada en el caso de los escritores que vamos a reseñar, en la publicación de significativas obras literarias. José Santos Chocano Por mucho tiempo fue catalogado como el poeta más importante del Perú.
Nacido en 1875 en los instantes en que comenzaban los problemas diplomaticos con Chile que derivaron en la Guerra del Pacífico, ingreso más tarde a estudiar abogacía en la Universidad de San Marcos de Lima, carrera que no logró concluir. A partir de allí su vida fue un cumulo de aventuras, vinculado casi siempre a poderes políticos y económicos.
La crítica a la administración de Andrés Avelino Cáceres lo llevó por primera vez a la cárcel, aunque después, la junta de gobierno que lo liberó, le entregó la dirección de la principal imprenta del Estado donde publicó sus primeros libros, "Iras santas", "En la aldea", y "Azahares", mientras que, al mismo tiempo, incursionaba sin éxito en el negocio del café. En 1901 comenzó una carrera diplomática que lo llevó a efectuar distintas misiones en Europa y América Central, actuación que concluyó inesperadamente después de aparecer involucrado con una estafa en el Banco Nacional de España.
Su gran habilidad para establecer relaciones al más alto nivel y su fama como poeta, lo transformaron en una especie de asesor o consejero de varios jefes de estado, primero de Pancho Villa en México y luego del dietador Manuel Estrada Cabrera en Guatemala; sin embargo, cuando éste último cayó derrocado, Santos Chocano fue tomado prisionero y condenado a muerte, pena que fue conmutada debido a la intervención del Papa Benedicto XV, el rey Alfonso XIII de España y de los presidentes Hipolito Yrigoyen de Argentina y Augusto Leguia de Perú. A fines de 1921 volvió a su país natal donde fue agasajado por todos los sectores políticos y sociales.
La municipalidad de Lima lo invistió con una corona de laureles de oro, proclamándolo "Poeta de América", aunque su participación en los actos conmemorativos del centenario de la batalla de Ayacucho en diciembre de 1924 apoyando a los gobiernos dictatoriales o militares de América Latina y la colaboración que prestaba como asesor político de Augusto Leguía le trajo el reproche de los nuevos escritores peruanos José Carlos Mariátegui y Luis Alberto Sanchez y de un sector mayoritario de intelectuales latinoamericanos, lo que incluso, lo llevó a enfrascarse en una ácida polémica epistolar con el mi nistro de educación de México, José Vasconcelos. La discusión se trasladó a los diarios peruanos donde fue atacado por el joven periodista Edwin Elmore quien se refirió a Chocano como Impostor.
El poeta le replicó diciendo que hablaba con el hijo del traidor Teodoro Elmore, acusado por el vate en varias ocasiones en artículos periodísticos de haber filtrado en la Guerra del Pacifico a los soldados chilenos la información sobre la red de minas que defendía el puerto de Arica en la batalla del 7 de junio de 1880.
El duelo verbal llego a su punto más álgido cuando Elmore abofeteó a Chocano en el diario El Comercio lo que provocó la inesperada reacción del escritor, quien extrajo un revolver disparando y dejando mal herido al cronista, el que falleció días más tarde. Chocano fue sentenciado a varios años de cárcel, pero sus influencias en el Congreso peruano le permitieron la rebaja de la pena saliendo en libertad a fines de 1927. Arruinado económicamente, Santos Chocano llegó a vivir a Chile en octubre de 1928. Era un escritor laureado con cerca de veinte títulos a su haber, con una calidad reconocida por literatos más jóvenes.
En Santiago concluyo el folleto acerca del conflicto peruano-colombiano "El escándalo de Leticia ante las conferencias de Río de Janeiro", mientras que, la imprenta Siglo XX le publicó en 1934 el poemario "Primicias de oro de Indias". En los seis años que duró su estadía en Chile, Santos Chocano vivió con gran austeridad, a menudo con dificultades económicas que amigos y escritores le ayudaban a sobrellevar, lo que no le impidió que se aventurara en tratar de materializar ideas proyecto disparatadas poco afortunados.
Joaquin Edwards Bello, Premio Nacional de Literatura y de Periodismo, escribió algunas crónicas sobre el autor peruano a quien definio como sobrio, de higienicas costumbres, animado de un viejo espíritu de familia, amante y tierno dentro de su hogar, pero también, supersticioso al extremo. A veces, se hacía rociar con agua bendita para espantar a los malos espíritus. Creía que un retrato en la pared no debía ladearse, porque traía mala suerte. En Santiago se hizo amigo de adivinas y de la bailarina Carmen Valencia que además, practicaba la quiromancia y la cartomancia. Estaba convencido de que necesitaba un golpe de suerte para superar sus problemas financieros, por lo que empezó a especular en la bolsa de comercio sin resultados positivos. Por esa misma época dio vida a la iniciativa un tanto descabellada de encontrar el mitico tesoro de los jesuitas. Santos Chocano parecia cada vez más obsesionado con que esta riqueza se hallaba en algún rincón de la calle 21 de Mayo en el centro de Santiago. Por espacio de dos años al menos, consumió casi toda la energía y el dinero que disponía para cumplir su sueño. Los medios periodísticos capitalinos publicaban notas sobre el avance de las excavaciones lo que generaba mayor expectativa en la gente. Para desgracia suya, por esos mismos días, la mencionada Carmen Valencia le había pronosticado una muerte violenta.
Una de sus últimas actividades sociales fue organizada por la Sociedad de Escritores de Chile (Sech) con motivo de la publicación de su libro "Primicias " en el restoran Roof Garden del Cerro San Cristóbal, el 18 de noviembre de 1934. El folclorista Oreste Parte I prolifico autor peruano fallecido tragicamente en Chile. Por mucho tiempo José Santos Chocano fue catalogado como el poeta más importante del Perú.
Nacido en 1875 en los instantes en que comenzaban los problemas diplomáticos con Chile que derivaron en la Guerra del Pacífico, ingresó más tarde a estudiar abogacía en la Universidad de San Marcos de Lima, carrera que no logró concluir Autor: Victor Hernández Sociedad de Escritores de Magallanes. Parte I prolifico autor peruano fallecido tragicamente en Chile. Por mucho tiempo José Santos Chocano fue catalogado como el poeta más importante del Perú.
Nacido en 1875 en los instantes en que comenzaban los problemas diplomáticos con Chile que derivaron en la Guerra del Pacífico, ingresó más tarde a estudiar abogacía en la Universidad de San Marcos de Lima, carrera que no logró concluir Una de las imágenes más conocidas de José Santos Chocano (1875-1934), Publicada por primera vez en Chile en 1941, "El mundo es ancho y ajeno" es una de las novelas más importantes de la literatura hispanoamericana.
Portada de una de las últimas impresiones realizadas por la editorial Nascimiento de la primera novela de Ciro Alegría Portada de una de las últimas impresiones realizadas por la editorial Nascimiento de la primera novela de Ciro Alegría Importantes escritores latinoamericanos que vivieron expatriados en Chile la serpiente de oro biblioteca popular nascimento Plath recordaba el episodio en su libro "El Santiago que se fue" cuando Santos Chocano era festejado por diplomáticos, el ministro de Educación y representantes de la Sech. Pese al comedor espacioso con una mesa de honor para el escritor y asientos para diez personas, se percibia un ambiente tetrico en la cima del cerro, a 273 metros del suelo.
Edwards Bello rememoraba en la crónica "Santos Chocano y el entierro" que tres días antes del crimen fue a visitar a la adivina "madame Eriz", quien le dijo: "Veo que la muerte le ronda, o pasa cerca de usted". Varias situaciones coincidieron el 13 de diciembre de 1934. Para empezar, las letras de los apellidos del escritor sumaban trece. Santos Chocano subió al tranvía N'13 de Ñuñoa presintiendo tal vez lo que iba a ocurrir. Un esquizofrénico le propinó cuatro puñaladas falleciendo en el acto. El gobierno chileno enca bezado por el Presidente Arturo Alessandri, integrantes de la Sech y miles de personas acompañaron al malogrado escritor peruano en el cortejo fúnebre. En mayo de 1965 sus restos fueron repatriados al Perú donde descansan en el Cementerio Presbítero Maestro.
Ciro Alegría y miembros del Apra Jorge Luis Borges escribió en un pasaje de su famoso cuento "El Sur", que a la realidad le gustaban las simetrias y los leves anacronisciro alegria mos, reflexión que interpreta perfectamente al escritor nacido en Huamachuco un 4 de noviembre de 1909.
El mismo día en que José Santos Chocano era ultimado en un tranvía, llegaba a Santiago Ciro Alegría Bazán, con fama de activista, agitador y periodista fundador en el Perú de la Alianza Popular Revolucio naria Americana (Apra), sólo seis años después de que el político peruano Victor Raúl Haya de la Torre (1895-1979) creara en Ciudad de México aquel partido.
En 1931 se realizaron elecciones presidenciales donde por primera vez participaron candidatos de este conglomerado que buscaba propagar en America Latina el ideario de la justicia social, la lucha contra el imperialismo y la reivindicación de la causa indigenista.
Los años siguientes estuvieron marcados por revueltas sociales y una grave crisis política en Perú que se extendió algunos afios_ En este escenario se produjo el éxodo a Chile en calidad de exiliados de un grupo de intelectuales y humanis tas, escritores y periodistas principalmente, que desarrollaron una fecunda labor creadora en nuestro país.
En este último ámbito sobresalieron, Manuel Seoane Corrales (1900-1963) director de la Revista Ercilla durante un cuarto de siglo, a quien, el destacado cronista político Luis Hernández Parker denominaba como, "el más chileno de los peruanos y el más peruano de los chilenos". En un plano intermedio se GRANDES CLASICOS ESCOLARES CIRO ALEGRIA EL MUNDO ES ANCHO Y AJENO encontraban Luis Alberto Sánchez (1900-1994), abogado e historiador, catedrático universitario, autor de varios libros de ensayos sobre literatura hispanoamericana y Ciro Alegría, quien en su nifiez tuvo como profesor al gran poeta César Vallejo. La actividad política lo sorprendió en varias rebeliones populares, interrumpiendo sus estudios de letras en la Universidad Nacional de Trujillo.
Encarcelado y condenado a muerte por el gobierno de Luis Sánchez Cerro, sólo el asesinato del presidente y la posterior amnistía decretada en octubre de 1933 durante el interinato del general Oscar Benavides, le permitió recuperar la libertad. En esta condición, y luego de descubrirse su participación en una nueva intentona revolucionaria, fue desterrado a Chile.
En nuestro pais se vivian los días de la segunda administración de Arturo Alessandri cuyo gobierno intentaba salir de la crisis económica provocada en gran medida, por el colapso del sistema financiero de Wall Street en 1929 que repercutió de forma dramatica en la industria del salitre, descrita principalmente por los literatos que conformaron la llamada Generación del 38 y que algunos llaman del Frente Popular.
Ciro Alegría se radicó en Santiago en momentos en que miles de familias, escapando de la cesantía producida por el cierre de la mayoría de las oficinas salitreras en el norte del pais, llegaban a vivir en cités y conventillos de la capital.
Imbuido e influenciado por las ideas literarias que denunciaban el olvido y la exclusión que afectaba a los indigenas en el continente, ya expuestas por el boliviano Alcides Arguedas en "Raza de bronce" (1919) y por el ecuatoriano Jorge Ycaza en "Huasipungo" (1934) su obra intentaba un retorno a lo vernáculo.
Por lo mismo, no dejó de sorprender, que un jurado designado por la Sociedad de Escritores de Chile, conformado por Marta Brunet, Ernesto Montenegro y Alberto Romero, entregara en 1935 el primer lugar en el concurso literario organizado por la editorial Nascimento a la novela "La serpiente de Oro" de Ciro Alegría. El premio impulsó la carrera literaria del autor que incorporaba una temática pocas veces tratada: los mitos y leyendas de los pueblos originarios del andino peruano a partir de la historia del río Marañón. El texto escrito en primera persona revelaba una inusual visión optimista de la realidad, reflejo característico de gran parte de la obra posterior de Alegría. "La serpiente de Oro"trascendió las fronteras, casi de inmediato. Se agotaron rápidamente varias reimpresiones en distintos paises hispanoamericanos, En Chile, la editorial Nascimento realizó ocho reediciones de la obra, que el propio Alegria siempre consideró como su libro más importante y significativo. Integrante del directorio de la Sech, trabajó como corrector de pruebas en la editorial Ercilla y traductor del francés junto con su mujer Rosalía, en la editorial Zig-Zag. Las crueles torturas a las que fue sometido en las carceles de Peru menguaron progresivamente su salud.
Enfermo de tuberculosis, estuvo internado dos años en el sanatorio de San José de Maipo, donde escribió la novela 'Los perros hambrientos", que logró el segundo lugar entre más de sesenta obras en un concurso literario organizado por Zig-Zag y que fue publicada por dicha editorial en agosto de 1939. "Los perros hambrientos" fue el preámbulo de un trabajo mayor que Ciro Alegría preparaba desde su llegada a Chile, concluido en octubre de 1940 y que la editorial Ercilla publicó en su colección "Cóndor" al año siguiente. "El mundo es ancho y ajeno". obra de más quinientas páginas fue la tercera novela del autor peruano y éxito absoluto de crítica y de venta a nivel mundial.
En Estados Unidos recibió el primer premio en el concurso de novela en español de la editorial Farrar & Reinhart de Nueva York. 'El mundo es ancho y ajeno" se convirtió en la gran novela indigenista de su tiempo, como "Cien años de soledad" de Gabriel Garcia Márquez lo fue décadas más tarde con el llamado boom latinoamericano, reportando a su autor fama y reconocimiento internacional.
Sin embargo, cuando Estados Unidos entró a la Segunda Guerra Mundial, luego del ataque japonés en Pearl Harbour, Giro Alegría no pudo regresar a Chile como quería y debió quedarse en Norteamérica por un buen tiempo. Requerido en varios centros de educación superior como conferencista y profesor, trabajó también como traductor en las selecciones del Reader Digest. Por iniciativa del académico Federico de Onís dicto un curso de literatura en la Universidad de Columbia. En San Francisco California, trabo amistad con la primera mujer hispanoamericana en recibir el Premio Nobel de Literatura a quien dedicó el estudio "Gabriela Mistral intima", editado a la muerte del autor en 1969. En Puerto Rico, la Universidad de Rio Las Piedras lo tuvo como profesor de literatura. Allí combinó la docencia con el periodismo durante cuatro años. Por esos días rompió para siempre su filiación política con el aprismo. Entre 1953 y 1960 vivió en Cuba donde trabajó en temas periodísticos y en varios proyectos de novelas. Allí conoció a su tercera esposa Dora Varona, responsable en gran medida, de que la obra y el legado de Ciro Alegria sea conocido por las nuevas generaciones. En la isla escribió una monografia histórica sobre el ron producido por la casa Bacardi titulado: "Cien años de vida productiva". Ciro Alegría volvió a Perú recién en 1960.
Jamás de mencionar la Influencia que Chile tuvo en su obra, especialmente por su novela "El mundo es ancho y ajeno", que según Mario Vargas Llosa es "el punto de partida de la moderna narrativa peruana". En nuestro país inició en 1940, con "La leyenda del nopal" la edición de cuentos ilustrados para niños. Publicada por primera vez en Chile en 1941, "El mundo es ancho y ajeno" es una de las novelas más importantes de la literatura hispanoamericana. Autor: Victor Hernández Sociedad de Escritores de Magallanes.