Editorial: Emprendimiento y producción como eje del progreso maulino
Editorial: Emprendimiento y producción como eje del progreso maulino La Región del Maule se encuentra en un punto de inflexión donde la resiliencia y la visión de futuro deben converger. Históricamente reconocida como el corazón agrícola de Chile, nuestra identidad está profundamente ligada a la tierra, pero hoy, esa identidad se expande gracias a un ecosistema productivo que trasciende lo tradicional.
Desde las viñas de Curicó hasta la fuerza forestal y pesquera de Cauquenes, pasando por el dinamismo comercial de Talca y la potencia agroindustrial de Linares, el sector productivo es, sin ambages, el corazón que late por el desarrollo regional. La importancia de los emprendedores en nuestras cuatro provincias no es solo una estadística de crecimiento económico; es el sustento de miles de familias maulinas.
Un emprendedor en Linares o un pequeño productor en Cauquenes no solo busca la rentabilidad de su negocio, sino que genera ese círculo virtuoso de empleo local que permite a los jóvenes permanecer en sus territorios, evitando la migración forzada hacia la Generar riqueza en el Maule significa entender las particularidades de cada zona: Curicó y Talca: se consolidan como polos de innovación agroexportadora y servicios, donde la tecnificación es clave para competir globalmente. Linares y Cauquenes: requieren de un impulso decidido en infraestructu ra y conectividad para que su vasta capacidad productiva alcance nuevos mercados sin las trabas del aislamiento. La riqueza no debe entenderse solo como acumulación de capital, sino como la capacidad de nuestra región para reinvertir en bienestar, educación y sostenibilidad. El sector privado, apoyado por políticas públicas coherentes, es el único capaz de sostener una oferta laboral robusta frente a las incertidumbres climáticas y económicas actuales. Hoy, más que nunca, es imperativo valorar al empresario -desde el microemprendedor hasta el gran exportadorcomo un aliado estratégico del bienestar social. Sin un sector productivo fuerte en nuestras provincias, el sueño de un Maule desarrollado será solo una aspiración. Es momento de derribar barreras burocráticas y fomentar un ambiente donde emprender en el Maule sea sinónimo de éxito y orgullo regional. El futuro se siembra con inversión y se cosecha con el trabajo de nuestra gente..