Editorial: Un vicio hasta ahora "incombustible"
Editorial: Un vicio hasta ahora "incombustible" Según datos actualizados, proporcionados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año mueren 7.000.000 de fumadores y pese a todas las campañas en contra del tabaquismo, las cifras no parecen bajar significativamente.
El Día Mundial sin Tabaco (también conocido como Día Mundial sin Fumar) fue instaurado por la OMS, en 1987 y se celebra cada 31 de mayo desde 1989, fecha en que la Asamblea Mundial de la Salud decidió modificar el día original, que se conmemoraba inicialmente el 7 de abril. El objetivo central es concientizar sobre los riesgos a la salud asociados al tabaco y promover políticas públicas eficaces para reducir su consumo.
La industria tabacalera a nivel internacional es un "negocio" que genera gigantescas ganancias, porque hasta la gente con limitados recursos se las arregla para mantener su "vicio". Alrededor del 80% de los 1.300 millones de consumidores de tabaco que hay en el mundo, viven en países de ingresos medianos o bajos.
Para hacer frente a la epidemia de tabaquismo, los Estados Miembros de la OMS adoptaron en 2003 el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT), del cual forman parte 183 países y se ha demostrado que se logra salvar varias vidas y reducir los costos al evitar gastos en atención de salud. El hábito de fumar comenzó en las antiguas civilizaciones de América, hace miles de años. Se originó a partir de prácticas chamánicas, rituales espirituales y usos medicinales (como ungüentos o inhalaciones), donde quemar hojas de plantas como el tabaco, servía para "comunicarse con los espíritus" o sanar dolencias físicas. La evolución y expansión de este hábito, hasta convertirse en un fenómeno global. Tras la llegada de Cristóbal Colón a América en 1492, los exploradores observaron a los nativos taínos inhalar humo de cilindros de hojas secas. El primer europeo en adoptarlo fue Rodrigo de Jerez, quien fue encarcelado brevemente por la Inquisición en España por "echar humo por la boca", ya que les resultaba aterrador.
Es curioso, pero parece ser un hecho que rara vez se aplican impuestos elevados al tabaco y solo 40 países, que representan el 15% de la población mundial, han introducido gravámenes que equivalgan, como mínimo, al 75% del precio de venta, al por menor, de esos productos..