Columnas de Opinión: Vacunación de campaña de invierno 2026: No es alarmismo, es planificación responsable
Columnas de Opinión: Vacunación de campaña de invierno 2026: No es alarmismo, es planificación responsable Elizabeth Gutiérrez Contreras Enfermera Inmunizaciones Hospital Regional Coyhaique. Con la llegada de marzo no solo comienzan las clases. También se inicia una de las estrategias sanitarias más importantes a nivel nacional: la Campaña de Vacunación e Inmunización de Invierno 2026 impulsada por el Ministerio de Salud. Me refiero a la vacunación contra la Influenza, COVID-19 y la inmunización contra el Virus Respiratorio Sincicial (VRS) medidas que no son improvisadas.
Se trata de estrategias respaldadas por evidencia científica, evaluadas en seguridad y eficacia, y que han sido diseñadas para proteger a quienes más lo necesitan: personas mayores, lactantes, embarazadas, usuarios inmunocomprometidos crónicos y personal de salud. El llamado es claro: si usted pertenece a un grupo objetivo, vacúnese oportunamente. Las vacunas son gratuitas y están disponibles en la red pública y privada de la región, porque prepararnos con anticipación a la temporada de otoño/invierno no es alarmismo, es planificación responsable. Hablar de vacunación no debería centrarse únicamente en cifras o metas sanitarias. Debemos hablar de responsabilidad, conciencia y, sobre todo, autocuidado. Cada invierno enfrentamos el mismo escenario: aumento de circulación de virus respiratorios, mayor demanda en los servicios de urgencia, UTI y UCI y mayor riesgo para quienes presentan condiciones de vulnerabilidad. La diferencia es que hoy contamos con herramientas concretas y eficaces para anticiparnos y prevenir cuadros graves de las enfermedades. Por eso no nos cansamos de promocionar las estrategias de vacunación que impulsamos, porque no se trata solamente de una decisión individual.
Es un acto de solidaridad, de empatía, porque cada persona inmunizada contribuye a disminuir la circulación viral y protege indirectamente a quienes no pueden vacunarse por razones médicas, sobre todo en regiones como la nuestra, donde las distancias y nuestras condiciones climáticas, pueden dificultar traslados oportunos a centros de mayor complejidad. A veces, el éxito de las vacunas juega en su contra. Al disminuir drásticamente hospitalizaciones y muertes en décadas anteriores, muchas personas han olvidado la gravedad que estas enfermedades tenían antes de contar con protección. Cuando bajan las coberturas, reaparecen los riesgos de brote de enfermedades prevenibles por la vacunación. La historia sanitaria lo ha demostrado en distintos momentos y lugares. Además, la ejecución de estas campañas permite fortalecer la red asistencial porque hay un sistema menos tensionado por hospitalizaciones, lo que nos permite responder de mejor manera a otras necesidades de salud de nuestra población. Invertir en vacunación no solo salva vidas: también protege la capacidad de respuesta de nuestra red asistencial.
También sabemos, a ciencia cierta, que las estrategias inmunización y vacunación que cada año impulsamos no solo son seguras, sino que son y eficaces para el control y propagación de estas patologías, que tiene por cierto un efecto muy esperado por todos nosotros, que no es otro que la protección de nuestra población. El llamado a sumarse a la vacunación e inmunización es para todas las y los usuarios convocados. Desde la empatía, el amor por el otro y la solidaridad, los invitamos a que sean parte de una sociedad más sana. La prevención sigue siendo nuestra mejor herramienta. Y en salud pública, pocas herramientas han demostrado ser tan poderosas como las vacunas. Cuidarnos hoy es asegurar un invierno más seguro para todas y todos.. Opinión