Los desafíos de Chile ante la “pandemia silenciosa” de los riesgos psicosociales
Los desafíos de Chile ante la “pandemia silenciosa” de los riesgos psicosociales Cada 28 de abril se conmemora el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SST). Sin embargo, lo que tradicionalmente se enfocaba en la prevención de caídas o accidentes con maquinaria, hoy ha girado hacia una amenaza más sutil, pero persistente: los riesgos psicosociales en el mundo laboral.
Según el informe “El entorno de trabajo psicosocial: avances mundiales y vías de acción”, elaborado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los riesgos psicosociales largas jornadas, inseguridad laboral, falta de autonomía y acoso, entre otros son responsables de la pérdida de casi 45 millones de años de vida saludable cada 12 meses. Este impacto se traduce, a nivel global, en una pérdida económica equivalente al 1,37% del PIB mundial. “Los riesgos psicosociales se están convirtiendo en uno de los desafíos más importantes.
Mejorar este entorno es esencial no solo para proteger la salud, sino para fortalecer la productividad y el desarrollo económico sostenible”, afirma Manal Azzi, responsable del equipo de Políticas y Sistemas de SST de la OIT. LA REALIDAD EN CHILE En el contexto local, Chile enfrenta una transición epidemiológica laboral. Si bien la tasa de accidentabilidad física ha mostrado descensos, los problemas de salud mental han ido ganado terreno. Patricia Contreras, directora nacional (s) del Instituto de Seguridad Laboral (ISL), señala que se ha observado “un aumento sostenido de enfermedades profesionales, especialmente asociadas a salud mental y a factores ergonómicos. Riesgos como la sobrecarga laboral, el estrés o el liderazgo inadecuado han adquirido una relevancia creciente”. SE.
KIPEERF Para la autoridad, el rol de los organismos administradores hoy es más integral que nunca, debiendo acompañar al empleador no solo en la entrega de implementos de seguridad, sino en el diseño de organizaciones más humanas. “Nuestra primera responsabilidad es otorgar cobertura efectiva del seguro contra accidentes y enfermedades profesionales, sin discriminaciones, especialmente ante el problema de la informalidad laboral que arrastra el país”, añade.
El desafío es, asegura Patricia Contreras, “avanzar hacia entornos laborales más seguros, saludables y sostenibles, fortaleciendo el trabajo colaborativo entre los distintos actores del sistema y consolidando una prevención más moderna, integral y centrada en las personas, donde la seguridad y salud en el trabajo incluya de manera explícita la protección del bienestar físico y mental”. BRECHAS Una de las principales barreras para una seguridad laboral de estándar mundial en Chile es la mayor dificultad que tienen las micro y pequeñas empresas (Pymes) para aplicar gestiones sistemáticas. En esta línea, advierte la directora nacional (s) del ISL, es prioritario fortalecer el acompañamiento técnico con herramientas simples. “Debemos seguir adaptando las normativas a los distintos contextos productivos y geográficos del país, para asegurar un acceso equitativo a la prevención”, comenta.
Desde Mutual de Seguridad, su gerente de Prevención de Riesgos, Rafael Olmos, enfatiza que Chile cuenta con una hoja de ruta clara a través de la Política Nacional de SST 20242028, pero advierte sobre el riesgo de la inacción. “El desafío es evitar que los lineamientos queden solo en el ámbito declarativo. La brecha entre lo normativo y lo real sigue siendo importante, lo que demuestra que el problema no es únicamente de diseño de regulaciones, sino de gestión, fiscalización y cambio cultural”, afirma Olmos. NUEVOS MODELOS DE EMPLEO El informe de la OIT también destaca que la digitalización y la inteligencia artificial están reconfigurando el entorno psicosocial. Aunque ofrecen flexibilidad, también pueden intensificar la vigilancia digital y el trabajo a distancia sin desconexión efectiva. En Chile, Rafael Olmos identifica que la seguridad debe ajustarse a estos nuevos modelos de empleo y a factores externos como el cambio climático. “El futuro de la SST dependerá menos de nuevas normativas y más de la capacidad de implementar eficazmente las existentes, utilizando herramientas tecnológicas para gestionar riesgos basados en evidencia”, sostiene. A pesar de los desafíos, hay avances significativos. El ISL capacitó el año pasado a más de 100 mil personas y realizó más de 8.400 acciones de vigilancia ambiental. Además, se potencia la reeducación laboral, un derecho que permite a quienes sufrieron accidentes graves estudiar una nueva carrera de forma gratuita para reinsertarse. Así, el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo es un recordatorio de que un entorno laboral seguro es un derecho fundamental.
El éxito de Chile en esta materia, coinciden los especialistas, se medirá por su capacidad de proteger la integridad física y mental de sus trabajadores.. Con más de 840.000 muertes anuales en el mundo vinculadas a factores como el estrés y el acoso, expertos nacionales advierten que el país debe transitar desde el simple cumplimiento normativo hacia una cultura de gestión efectiva que proteja tanto el cuerpo como la mente. PREVENCIÓN Y SALUD MENTAL: Una adecuada gestión de los riesgos psicosociales es esencial proteger la salud de los colaboradores, fortalecer la productividad y el desarrollo económico sostenible.