Editorial: Comunicar en momentos de crisis
Editorial: Comunicar en momentos de crisis a escalada de reacciones que provocó el Gobierno al desistir del mecanismo compensatorio capaz de aminorar el alza de los combustibles debido a la guerra en Irán es una fiel representación de cómo L los momentos de crisis alientan el oportunismo político con una fuerza que es directamente proporcional a la incapacidad de los ministros, subsecretarios y el propio Presidente José Antonio Kast para explicar con claridad por qué este histórico reajuste debe ser asumido por la ciudadanía.
El Ejecutivo tiene toda la razón cuando expone que la emergencia revela lo frágil que es la economía chilena a los shocks externos y los vaivenes de la política internacional, pero resulta menos convincente cuando plantea entre las medidas paliativas un conjunto de acciones que se concentra exclusivamente en la Región Metropolitana, como si las regiones no tuvieran las mismas complejidades económicas que Santiago, sin decir que la mayoría carece de alternativas de transporte. Tampoco ayuda la falta de un horizonte de certezas que permita a la población cerrar filas detrás de la medida.
Al momento de responder a los críticos de la postura del Gobierno, el Presidente Kast esbozó ayer un críptico "en un año van a agradecer la responsabilidad que hemos tenido como gobierno de decir la verdad". ¿ Tiene certeza el mandatario de que el conflicto en Irán cesará en el corto plazo, ocasionando la normalización de los precios y, con ello, una rectificación a la baja en los valores de las bencinas y en los productos derivados? La decisión adoptada por el ministro de Hacienda y su equipo puede ser totalmente acertada. A fin de cuentas, recibió un espaldarazo de un exministro como Felipe Larraín y los transportistas descartaron levantar una movilización por un aumento que los perjudica como pocas veces antes.
Pero gobernar implica comunicar acertadamente los caminos que se eligen y atender las preocupaciones que surgen de aquellos grupos más vulnerables, a quienes un reajuste de precios en artículos de primera necesidad -los panaderos avisaron que tendrán que elevar sus preciossignifica un esfuerzo a veces desmedido.
Parte de esa tarea tiene que cumplirla en el Congreso, donde deberá rectificar, entre otras cosas, dejar fuera a las regiones en el congelamiento de tarifas del transporte público.. El alza de los combustibles representa el primer gran desafio para el Gobierno, que debe explicar mejor sus decisiones. E Editorial