Autor: Walter Rosenthal Navarro Gerente general Quintil Valley, patrocinador de GEIAL en Valparaíso
Columnas de Opinión: Cuando un ecosistema aprende a mirarse en el espejo
Columnas de Opinión: Cuando un ecosistema aprende a mirarse en el espejo E I ecosistema de emprendimiento e innovación de la Región de Valparaíso ha recorrido un camino relevante en la última década. De un entramado incipiente y fragmentado, ha evolucionado hacia una comunidad más diversa y activa, con la participación de actores del mundo público, académico, empresarial y emprendedor. Hoy, sin embargo, el desafío ya no es crecer en cantidad, sino mejorar en calidad y coherencia, para transformar ese dinamismo en impacto sostenible. En este contexto, la participación de la región en los estudios del Grupode Ecosistemas Inteligentes de América Latina (GEIAL) desde 2023 ha marcado un punto de inflexión. Valparaíso cuenta hoy con una medición que ofrece una "foto" del estado actual y la "película" de la evolución. Poder compararse con otros territorios latinoamericanos y sostener conversaciones estratégicas basadas en evidencia es clave. Más que la "competencia deportiva" de un ranking de ecosistemas, las métricas permiten aprender, identificar brechas y orientar mejor las decisiones públicas y privadas que buscan fomentar el emprendimiento y la innovación. Los resultados muestran buenas noticias. En la "foto", Valparaíso destaca entre los ecosistemas en transición, con un nivel intermedio de desarrollo, con puntos salientes en cultura emprendedora, base local de emprendedores, apoyo institucional y plataforma científico-tecnológica. Se ha ganado densidad de actores, fortalecido espacios de vinculación e incrementado la interacción entre start-ups, universidades y empresas. No obstante, la evidencia revela brechas estructurales que limitan un salto mayor. La primera es la formación del capital humano emprendedor: persisten dificultades para formar, atraer y retener talento con ambición de crecimiento, asociadas a debilidades en formación temprana y en desarrollo de capacidades avanzadas. La segunda es el desarrollo de empresas de base científico-tecnológica.
Aunque existen programas y capacidades, aún resta generar los incentivos y las normas suficientes para que el potencial de nuestro destacado mundo académico se convierta en un verdadero semillero de emprendimientos basados en los resultados de la I+D. La tercera brecha es el financiamiento privado local. La construcción de la gobernanza del ecosistema es un desafio para todos los ecosistemas latinoamericanos. Valparaíso evidencia contar con bases de trabajo colaborativo muy prometedoras. En los últimos años, EIVA ha fortalecido su rol articulador al transformarse en corporación y avanzar hacia una agenda estratégica compartida. A ello se suma su participación en el programa MIT REAP, que ha permitido trabajar un plan de desarrollo del ecosistema con estándares internacionales y una visión de largo plazo. Elaprendizaje es claro: medir y monitorear no es un ejercicio técnico accesorio, sino una condición para gobernar e impulsar el desarrollo de ecosistemas complejos. Valparaíso ha dado un paso importante al adoptar la decisión de mirarse ante el espejo de las evidencias. El desafio de aquí en adelante es actuar con coherencia, sosteniendo dicha decisión y transformando las evidencias en acciones concretas. Autor: Walter Rosenthal Navarro Gerente general Quintil Valley, patrocinador de GEIAL en Valparaíso. C Columna