Autor: Infobae
Irán entró en su segunda semana sin acceso a Internet mientras se multiplican las víctimas de la represión
Irán entró en su segunda semana sin acceso a Internet mientras se multiplican las víctimas de la represión 'ran atraviesa su segunda ] semana consecutiva bajo un bloqueo de internet, una medida impuesta por el régimeni teocrático el pasado 8 de enero y que, según organizaciones de monitoreo y de derechos humanos, busca restringir el flujo de información y ocultar el alcance de la represión contra las protestas que sacudieron al pais a comienzos de año. El corte mantiene a gran parte de la población sin acceso a la red global y con comunicaciones severamente limitadas. La organización NetBlocks, que monitorea la conectividad a nivel mundial, informó que el pais completo 14 días de apagón nacional. El bloqueo comenzó la noche del 8 de enero, cuando una ola de protestas se extendió por varias ciudades iranies.
Las manifestaciones, iniciadas semanas antes por comerciantes afectados por la depreciación del rial, derivaton rápidamente en consignas contra la República Islámica y alcanzaron su punto máximo los dias 8 y 9 de enero, con una fuerte respuesta de las fuerzas de seguridad. Esta semana, el régimen difundió por primera vez un balance oficial de victimas. Según un comunicado de la Fundación de Mártires y Veteranos, 3.117 personas murieron durante las protestas. El organismo distinguió entre "mártires", categoria que atribuyó a miembros de las fuerzas de seguridad y civiles ajenos a las protestas, y "alborotadores", a quienes vinculó con Estados Unidos.
Del total informado, 2.427 fueron clasificados como "mártires". Autor: Infobae. El apagón digital, impuesto tras las protestas masivas de enero, limita la comunicación con el exterior, afecta la actividad económica y dificulta la verificación independiente sobre la magnitud de la violencia estatal. El apagón digital, impuesto tras las protestas masivas de enero, limita la comunicación con el exterior, afecta la actividad económica y dificulta la verificación independiente sobre la magnitud de la violencia estatal.