Autor: RODRIGO CARRASCO A Director ejecutivo AmiChile AG
CARTAS: Chorito, emblema territorial de Chiloé
CARTAS: Chorito, emblema territorial de Chiloé Señor Director: Valoramos la observación (carta de ayer) respecto del chorito como emblema territorial de Chiloé y del sur de Chile. Es positivo abrir el debate sobre identidad local, acceso y consumo de un producto que forma parte de nuestra historia productiva y cultural. Sin embargo, es necesario aclarar una confusión relevante.
El hecho de que el chorito no se venda "al transeúnte" en cualquier espacio urbano no responde a una falta de disponibilidad ni a una ausencia de voluntad de acceso local, sino al cumplimiento de estrictas normativas sanitarias y de trazabilidad que rigen a toda la industria alimentaria, especialmente a una actividad con fuerte orientación exportadora. Estas exigencias garantizan la inocuidad y calidad del producto para los consumidores. En Chiloé existen salas de venta abiertas al público de empresas productoras, debidamente autorizadas, donde se comercializan choritos con estándar de exportación.
Catorce comunas de la Región de Los Lagos concentran una de las mayores producciones de mejillón del mundo, consolidando un polo de desarrollo con inversión en innovación e investigación y desarrollo, que posiciona a Chiloé como referente internacional.
Recientemente, AmiChile participó junto a la campaña nacional "Hay Choritos" en la Feria de la Biodiversidad de Castro, promoviendo su consumo en ferias y mercados locales, donde el producto está disponible todo el año, fresco o en formatos refrigerados y congelados, además de su presencia en supermercados y restaurantes. Hoy, el consumo local es un pilar estratégico del sector. RODRIGO CARRASCO A. Director ejecutivo AmiChile A.
G Bonos por metas Señor Director: Ante todo pido disculpas a sus lectores por mi falta de conocimiento, pero jamás imaginé que existiese una ley que otorgaba bonos por cumplimiento de metas al Presidente de la República, a los ministros y subsecretarios de Estado cuyo cargo está siempre a disposición del primero de los nombrados por si no cumplen en forma debida con sus obligaciones funcionarias o políticas.
En el caso del Presidente, resulta curioso pensar que no sea solamente la ciudadanía soberana la que determine si cumple o no con las metas que ofreció al país para ser electo, tomando sí en consideración las vicisitudes extraordinarias que se le puedan presentar durante su mandato como ciertos eventos de la naturaleza u otros. Resulta poco edificante constatar que hoy en el ejercicio del cargo ya estén recibiendo remuneraciones y otras garantías que algunos desde muy temprano recibirán por el resto de su existencia. Ello, a mi juicio, es aceptable para quienes han servido el cargo de Presidente de la Repú. - - - - - - - -