Columnas de Opinión: Claves para un envejecimiento saludable
Columnas de Opinión: Claves para un envejecimiento saludable El aumento sostenido de la esperanza de vida en Chile constituye un logro social indiscutible, pero también plantea un desafío central: no basta con vivir más años; es fundamental vivirlos con bienestar, autonomía y sentido.
En este contexto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) propone el concepto de envejecimiento saludable, entendido como el proceso de desarrollar y mantener la capacidad funcional que permite a las personas ser y hacer lo que valoran a lo largo de su vida, lo que no necesariamente implica estar libres de enfermedades. La capacidad funcional surge de la interacción entre las capacidades físicas y mentales de las personas y los entornos en los que viven. Por ello, el envejecimiento saludable no depende únicamente de decisiones individuales, sino también de condiciones sociales, comunitarias y estructurales que acompañan este proceso a lo largo del curso de vida. Una de las claves centrales es la mantención de la autonomía y la independencia. Promover la actividad física regular, adaptada a cada etapa de la vida, contribuye a preservar la movilidad, prevenir caídas y a favorecer la salud mental. Del mismo modo, la estimulación cognitiva y el aprendizaje continuo fortalecen funciones como la memoria, la atención y la toma de decisiones, favoreciendo una vejez activa y participativa. Otra dimensión fundamental es la participación social significativa.
Mantener vínculos, sentirse parte de una comunidad y contar con oportunidades para aportar a otros fortalece el sentido de propósito y reduce el riesgo de aislamiento y soledad no deseada, factores que inciden directamente en la calidad de vida. La salud mental es inseparable del envejecimiento saludable. Reconocer y abordar oportunamente el malestar psicológico, combatir los estereotipos negativos asociados a la vejez y promover una mirada respetuosa hacia las personas mayores resulta esencial para su bienestar. Envejecer no implica, de manera natural, deterioro ni pérdida de valor social, y reforzar esta idea es clave para una sociedad más inclusiva. Asimismo, la OMS enfatiza la importancia de entornos amigables con las personas mayores, como viviendas seguras, barrios accesibles, transporte adecuado y servicios de salud oportunos y continuos. La posibilidad de participar activamente y sostener la autonomía depende también de los contextos en los que las personas se desenvuelven cotidianamente.. Verónica Guerra Ibacache Académica de Terapia Ocupacional Universidad Central OPINIÓN