Autor: FELIPE GONZÁLEZ Y VÍCTOR FUENTES
“Me acordé de Cristo, de la Virgen, y les pedí que no permitieran que el fuego llegara hasta acá”
“Me acordé de Cristo, de la Virgen, y les pedí que no permitieran que el fuego llegara hasta acá” Casa de Georgina Palma salvó del incendio de Lirquén: Con 24 de los 29 incendios forestales que anoche se combatían en el país, concentrados en las regiones de Ñuble (5), Biobío (7) y La Araucanía (12), la superficie arrasada ha seguido aumentando. Las más de 59 mil hectáreas quemadas desde el 1 de julio a la fecha triplican la cifra de la temporada anterior, que en igual lapso llegaba a 19 mil hectáreas.
En medio de una emergencia activa, sorprendió el caso de una vivienda de la población Vista Hermosa, ubicada en un cerro de Lirquén, en la comuna de Penco, por donde pasó el incendio bautizado como “Las Trinitarias”, que desde el sábado afecta a la provincia de Concepción y sigue desafiando a los brigadistas.
El inmueble, que es habitado por Georgina Palma (72), no presenta daños, pese a que el fuego destruyó todas las casa del sector. una imagen en color en medio de postales en blanco y negro, relata que “cuando empezó esto, uno de aquí miraba las llamas, pero estaban lejos, muy lejos, allá al fondo”. amortiguar todo lo que pudiera caer; pero, la verdad de las cosas, es que nunca pensé que el fuego iba a llegar hasta acá”. Algunas oraciones “Tiré hasta agua” En otra parte de su narración, detalla que antes de irse, hizo algunas oraciones.
“Mientras tanto, me acordaba de Jesús y de la Virgen, y les pedí que no permitieran que el fuego llegara hasta acá”, y recuerda que “también le hice la señal de la cruz a cada una de las puertas y al salir le dije a Dios: Dejo en tus manos mi casa”. Fue en ese momento en que recibió un llamado. “Mi hija se comunicó conmigo y me dijo que estaban dando la alerta y que me quería venir a buscar. A mí también me había sonado la alerta, pero yo creía que no era para tanto”, comenta. Y continúa: “Al abrir la puerta de mi casa recién me di cuenta de Fue durante la tarde del sábado, según cuenta, “que empezó un fueguito, en un bosque.
Pero como a las 7 de la tarde, o a las 8, se comenzó a agrandar”. Antes de evacuar, comenzó a mojar su casa para tratar de minimizar los efectos del fuego, porque pensó que podían caer pavesas: “Tiré harta agua, porque tengo patio y tengo plantas, también moje el pavimento, como si hubiera venido una lluvia torrencial, sabiendo que la humedad iba a La mujer, en conversación con este diario, mientras posa en la puerta de su hogar, en un contraste equivalente al de observar la magnitud del incendio. Caían cosas en llamas y había un viento horrible. Ahí vi que toda la gente, todos los vecinos, se estaban yendo, arrancando.
Era una caos total, estaba todo lleno, no había por dónde caminar”. “Mi perro se escondió” Un momento que la hizo dudar de concretar la evacuación lo provocó su mascota: “Me demoré en salir, porque me costó sacar a mi perro. Del susto que tenía se ZELÁZNOGOICANGIEPILEF metió para adentro y no quería moverse. Al final, saqué mi mochila, con cosas primordiales”. Otro pasaje de angustia fue reunirse con su hija. “Fue terrible bajar del cerro. Estaba todo nublado y una no reconocía a los vecinos que iban caminando al lado de una”, rememora.
“No se veían llamas en mi casa” En medio del éxodo y pese a la distancia, cada cierto rato, Georgina volvía la cabeza para ver la suerte que corría su hogar: “No se veían llamas en mi casa, porque el fuego estaba más arriba. Me tapaba la cara con la ropa, para no respirar humo, porque con los nervios se me olvidó sacar una mascarilla”. Pese a todo, confiesa, se sentía tranquila, mientras caminaba buscando a su hija. “Al final, nos encontramos abajo y nos abrazamos.
Ella estaba muy nerviosa y más desesperada que yo”. “Tía, y su casa quedó parada” Fue una sobrina la que el domingo le avisó que su casa había soportado el asedio de las llamas: “Tía, y su casa quedó parada”, le confirmó. “Yo sabía que Dios me la iba a proteger, m e e s c u c h ó. A h í s e n t í u n a emoción muy grande”, reconoce Georgina. Al retornar a su casa, pudo comprobar cómo el fuego se saltó su hogar: “Es la única casa que se salvó y es impresionante. Yo tengo un cerco y ni siquiera las tablas están negras por el humo. Al revisar sentí una sensación muy grande y ahora siento que tengo más fe, aunque no soy una persona que pase en la iglesia”. DENUNCIA La PDI pidió formalizar los casos de presunta desgracia. Ayer había dos en investigación. Autor: FELIPE GONZÁLEZ Y VÍCTOR FUENTES. Antes de evacuar, la mujer (72) empapó con agua su vivienda. Fue el único inmueble de la población Vista Hermosa, ubicada en un cerro de esa devastada localidad de Penco, que resistió. DENUNCIA La PDI pidió formalizar los casos de presunta desgracia. Ayer había dos en investigación. Georgina Palma (72) evacuó junto a su mascota.
SOPORTÓ INCENDIO. — En la población Vista Hermosa, en la localidad de Lirquén, se ubica esta vivienda que se convirtió en la única del sector que no fue arrasada por el incendio del fin de semana pasado.