Autor: EVA LUNA GATICA
“La relación entre las fuerzas de seguridad de Chile y Argentina nunca ha sido tan buena como hoy”
“La relación entre las fuerzas de seguridad de Chile y Argentina nunca ha sido tan buena como hoy” La expansión de organizaciones criminales transnacionales como el Tren de Aragua y el Primer Comando da Capital (PCC) está cambiando la realidad de la seguridad en América Latina, aumentando delitos ligados al narcotráfico y el riesgo de infiltración estatal por parte del crimen organizado.
Así lo advierte Martín Verrier, secretario de Lucha contra el Narcotráfico y la Criminalidad Organizada del ministerio de Seguridad argentino, quien identifica la aparición de estos “grandes grupos criminales extrarregionales” como uno de los “fenómenos más preocupantes para el Cono Sur”. De visita en Chile para participar en el foro “Vínculo Crítico: Crimen Organizado y Comercio Ilícito”, organizado por la Cámara Nacional de Comercio (CNC) y el Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello, el secretario argentino, en esta entrevista con “El Mercurio”, también se refirió a una eventual extradición del exfrentista Galvarino Apablaza, quien se encuentra prófugo de la justicia argentina, y cuyo gobierno ofrece una recompensa de 20 millones de pesos argentinos por información que conduzca a su captura. ¿Qué gestiones se están realizando para avanzar en la extradición de Galvarino Apablaza? “Apablaza está entre las 10 personas más buscadas en nuestro sistema de búsqueda de prófugos. Para nosotros su extradición es una prioridad absoluta por lo que representaron sus acciones terroristas en su momento. Y de hecho, a ese fenómeno responde el nivel de recompensa ofrecida.
En Argentina, la recompensa se estima en base a la peligrosidad de escape y al acto cometido, y esas son las dos variables que utilizamos para determinar el monto”. Su visita a Chile se enmarca dentro de un encuentro para abordar el crimen.
En ese contexto, ¿qué organizaciones transnacionales representan hoy la mayor preocupación para Argentina y la región? “Uno de los fenómenos más preocupantes que vemos hoy en día es la aparición de estos grandes grupos criminales extrarregionales.
Esto es lo que está cambiando la realidad de los países del Cono Sur en términos de seguridad. (... ) Nosotros en Argentina ya detectamos algunas células vinculadas también a organizaciones dentro de Chile del Tren de Aragua, que es uno de los grupos que más nos preocupa. Pero no es el único. Del mismo modo está el PCC, probablemente hoy el grupo criminal más numeroso del planeta con 40.000 hombres y que también ha expandido sus redes por toda Latinoamérica.
Actúan a modo de vendedores mayoristas de la cocaína sudamericana, en particular de Perú y Bolivia, y son quienes venden esta droga a los grandes grupos criminales ZEABEPILEF europeos, como los clanes albaneses y La Ndrangheta italiana.
Este fenómeno es lo que nos obliga a elevar nuestro nivel de respuesta, y esa elevación tiene que ser conjunta e integrada (... ) porque en muchos de nuestros países, el crimen organizado es el generador de la violencia criminal”. En ese sentido, ¿qué falta en materia de coordinación y trabajo conjunto en la región para enfrentar con mayor eficacia al crimen organizado? “Los americanos tienen un término que es difícil de traducir en español que es awareness, conciencia situacional. Yo creo que nos falta un poco de eso. Chile conoce perfectamente qué problemas tiene. Nosotros conocemos perfectamente qué problemas tenemos, qué organizaciones integran el crimen organizado, cuáles son las rutas, etc., pero nadie está juntando las piezas del mapa.
Por eso nosotros en Argentina hemos impulsado junto al gobierno de EE.UU. la creación del Centro Regional Contra el Crimen Organizado, con lo cual la idea es generar un hub de información para entender este fenómeno regionalmente”. Tras la cumbre “Escudo de las Américas” realizada en marzo, ¿cómo se ha incrementado la colaboración de Argentina con Estados Unidos en esta materia? “Una de las iniciativas es este centro regional que es financiado por el departamento de Estado de los Estados Unidos.
Pero aparte, Argentina tiene tres grupos conjuntos operativos que son formados, entrenados y equipados por la DEA (la Agencia de Control de Drogas de EE.UU. ), que nos han ayudado mucho a interconectarnos e intercambiar información de modo tal de llevar adelante investigaciones conjuntas. En este mundo, la información es tan importante como un arma”. ¿La cooperación ha aumentado también con la sintonía que tiene Javier Milei con el gobierno de Donald Trump? “Sí, significativamente. Tengo que mencionar que antes estaba bastante reducida la cooperación en ese sentido, pero esto le dio un renovado impulso a la cooperación, lo cual nos favorece a todos. Como decía antes, ante este tipo de fenómenos, la obligación de todos los estados es trabajar con criterio de conjuntez. Uno de los casos más graves que hemos tenido en los últimos días ha sido el de Sebastián Marset. Marset es un reconocido narcotraficante uruguayo, líder del primer comando de Uruguay. Manejaba el tráfico al puerto de Montevideo, pero hacía base en Paraguay y se escondía en Bolivia (donde fue capturado en marzo), eso es el reflejo de lo que estamos viendo hoy.
Nos enfrentamos a organizaciones que operan con esa transnacionalidad, lo que nos obliga a adaptarnos y usar la misma estrategia”. En cuanto a la relación con Chile, ¿qué acciones están desarrollando ambos países para abordar esta amenaza? “Con Chile estamos trabajando excelentemente bien. Se va a firmar una declaración hoy (ayer) conjunta de varios ministros, y tenemos investigaciones en curso con respecto al tráfico de armas, de fentanilo y de drogas sintéticas.
Estamos trabajando también en una hoja de ruta para atacar el problema de la trata de personas, que es reflejo de una visión común sobre las ventajas que trae la cooperación”. La relación entre Carabineros, PDI, nuestras fuerzas federales, Policía Federal, gendarmería, prefectura, no ha sido nunca tan buena como hoy en día, lo cual demuestra una evolución muy positiva de la relación, y de hecho, hoy fiscales de ambos lados de la cordillera trabajan en investigaciones conjuntas de manera totalmente aceitada”. ¿El cambio de ministra acá en Chile hace poco afectó de alguna manera este trabajo? “En lo operativo, para nada.
Tengo que mencionar que la seguridad ha sido una política que ha crecido a través del tiempo, que se ha transformado casi en una política de Estado para ambos países, indistintamente de la administración que esté en ese momento en cada país. Nuestros países hoy enfrentan esta amenaza que es una afrenta directa a la gobernabilidad. Yo lo explicaba el otro día en una reunión con representantes europeos: Para ustedes el narcotráfico es un crimen más, para nosotros es una amenaza a la democracia.
En nuestra región, el narcotráfico compra jueces, compra fiscales, compra intendentes, y si bien no ha llegado la penetración tan alta como para elegir candidatos presidenciales, han iniciado una etapa de infiltración de los gobiernos. (... ) Por eso nosotros en Argentina hemos decidido designar a determinados grupos narcoterroristas como terroristas.
Incluimos ahí al Cartel de los Soles, el Tren de Aragua, el Cartel de Sinaloa, y también a Hamas y Hezbolá, (... ) grupos que pueden llegar a transformarse en actores políticos”. Al inicio de la guerra en Medio Oriente, Argentina elevó su nivel de alerta a “alto” y usted mismo ha advertido sobre el posible uso de organizaciones criminales como brazos operativos de actores externos. ¿Mantiene esa preocupación? “Sí, absolutamente.
Hace tres años en Brasil, en la Operación Trapiche se desactivó una célula de Hezbolá que se financiaba con el contrabando, pero que para ejercitar el acto terrorista había subcontratado una organización criminal de cuarto orden.
Y esa preocupación es lo que hoy nos tiene en vilo porque Argentina ya sufrió dos atentados terroristas del fundamentalismo islámico, y este es un fenómeno que se está dando crecientemente”. Nos enfrentamos a organizaciones que operan de forma transnacional, lo que nos obliga a adaptarnos y a usar la misma estrategia”. Hoy fiscales de ambos lados de la cordillera trabajan en investigaciones conjuntas de manera totalmente aceitada”. Autor: EVA LUNA GATICA. El funcionario del Ministerio de Seguridad argentino defendió una respuesta regional frente al crimen organizado. A su vez, valoró la cooperación con Chile y aseguró que el reciente cambio de ministra no alteró el trabajo conjunto entre ambos países.
MARTÍN VERRIER, SECRETARIO DE LUCHA CONTRA EL NARCOTRÁFICO Y LA CRIMINALIDAD ORGANIZADA: ‘‘Nos enfrentamos a organizaciones que operan de forma transnacional, lo que nos obliga a adaptarnos y a usar la misma estrategia”. ‘‘Hoy fiscales de ambos lados de la cordillera trabajan en investigaciones conjuntas de manera totalmente aceitada”. VERRIER también fue secretario durante la presidencia de Mauricio Macri (2015-2019).