TONISERVILLO Y PAOLO SORRENTINO LOS ARTIFICES DE “LA GRAZIA”: “ESTA PELICULA LA HICIMOS EN MEDIO DE UNA GRAN ALEGRIA CREATIVA”
TONISERVILLO Y PAOLO SORRENTINO LOS ARTIFICES DE “LA GRAZIA”: “ESTA PELICULA LA HICIMOS EN MEDIO DE UNA GRAN ALEGRIA CREATIVA” Toni Servillo y el director Paolo Sorrentino durante el rodaje del filme.
N LOS ARTÍFICES DE "LA GRAZIA": "ESTA PELÍCULA LA HICIMOS EN MEDIO DE UNA GRAN ALEGRÍA CREATIVA" O ES LA PRIMERA VEZ QUE EL DIRECTOR Paolo Sorrentino (55) le pide a Toni Servillo (67) que interprete a un político. El actor ya fue Giulio Andreotti en "Il divo" (2008) y Silvio Berlusconi en "Loro" (2018). Pero "La Grazia" --en la cartelera local-es la primera en que encarna uno ficticio.
Es por eso que, en un encuentro virtual con la prensa internacional, Servillo es claro a la hora de hablar sobre su inspiración para convertirse en el Presidente Mariano De Santis: "No nos basamos en ninguno en particular.
Con Paolo pensamos en varios presidentes de la República italiana que tenían en común la viudez, el hecho de tener una sola hija que los acompañaba a menudo a ceremonias públicas y, sobre todo, que fueran hombres de Derecho. Con esta película, Paolo quería crear algo original, que no tuviese una referencia precisa". El filme relata los últimos meses del mandato de De Santis.
Católico, viudo y con su hija como su brazo derecho, el Presidente deberá lidiar con situaciones que lo llevan a revisar sus propias convicciones, como la promulgación de un proyecto de ley que legaliza la eutanasia y las peticiones de indulto de dos personas que asesinaron a sus parejas. Con todas estas reflexiones deambula por los pasillos del Palacio del Quirinal. Sentado junto al actor, Sorrentino afirma: "Este Presidente tenía, entre muchas características, una de la que dependían todas las demás, que era una especie de autoridad innata.
Como siempre, le he atribuido a Toni una especie de autoridad innata, durante muchos años, desde que lo conocí por primera vez, para mí no había realmente ningún otro actor que pudiera interpretar este papel". Servillo --que por este rol ganó el año pasado la Copa Volpi al Mejor Actor del Festival de Cine de Venecia-señala: "Muy a menudo nos encontramos con políticos que hacen un gran espectáculo ocultando sus verdaderos pensamientos y confiando su acción política a las consignas.
Pero mi personaje tiene una visión tan noble de la política que hace que lo que es sea similar a lo que hace, es decir, sus pensamientos se parecen a sus acciones". Sorrentino complementa: "Estoy de acuerdo con todo lo que dice Toni. Solo añadiría que este personaje tiene algo que cada vez se ve menos en los políticos actuales que es, no sé cómo decirlo, una suerte de frugalidad. En un político, la frugalidad significa tener una especie de vocación de responsabilidad. Con demasiada frecuencia en los políticos actuales vemos la participación en la política por razones de oportunismo". El director habla sobre la génesis del filme.
Según explica, por casualidad, leyó una noticia sobre el actual Presidente, Sergio Mattarella, que concedió el perdón a un hombre que mató a su esposa que padecía de alzhéimer. "El proceso de realización de una película se convierte entonces en una especie de efecto dominó. A partir de esta noticia que había leído aparecieron nuevas ideas sobre los personajes y las tramas que simplemente me apasionaban", indica. "La Grazia" marca la séptima colaboración entre Servillo y Sorrentino. Al respecto, el actor señala: "Mientras hacía esta película tuve la impresión de que nuestra relación era muy similar a la que teníamos cuando hicimos las primeras. Es decir, que la película la hicimos en medio de una gran alegría creativa, en una atmósfera muy serena, aunque muy decidida.
Y debo decir también que hay un deseo constante que siento por parte de Paolo de que en algunas circunstancias tengo que dar testimonio de él, dar testimonio de los valores profundos del personaje que ha imaginado. Me hago cargo de esto con alegría y trato de servirlo de la mejor manera posible. Realmente, siento que me confía esta responsabilidad, lo que también significa hacer tuyo el personaje. Eso también fomenta una dimensión de confianza mutua. Es como cuando un material se vuelve maleable y no ofrece resistencia. Probablemente, sentimos esto el uno por el otro". TONI SERVILLO Y PAOLO SORRENTINO En "La Grazia", el actor encarna al Presidente Mariano De Santis.
MUBI "Mi personaje tiene una visión tan noble de la política que hace que lo que es sea similar a lo que hace, es decir, sus pensamientos se parecen a sus acciones", dice Toni Servillo. "Un hombre de más" (2001) Ópera prima de Sorrentino y primera película junto a Servillo, quien interpreta a un cantante cuya carrera se arruina tras un escándalo sexual. "Las consecuencias del amor" (2004) En la primera película que lo llevó a Cannes, Sorrentino cuenta en formato thriller la historia de un exempresario que inicia una relación con la camarera del hotel suizo en que vive.
En Prime Video. "Il divo" (2008) Premio del Jurado en Cannes, la cinta cuenta la historia de Giulio Andreotti, siete veces primer ministro de Italia, en medio de su séptima elección y entre varios escándalos. "La gran belleza" (2013) La cinta sobre un escritor que tras su cumpleaños número 65 comienza a mirar más allá de la superficialidad de la que se rodea y a revisar su vida.
Ganó el Oscar a Mejor Película Extranjera. "Loro" (2018) Otra cáustica mirada a la clase política italiana en la que Servillo encarna tanto a Silvio Berlusconi como a un empresario que también forma parte del círculo del ex primer ministro. "Fue la mano de Dios" (2021) Inspirada en la propia juventud del cineasta, Servillo es el padre del protagonista, un joven llamado Fabietto, que pierde a sus progenitores. Gran Premio del Jurado en Venecia. En Netflix. Sus colaboraciones anteriores Actor y director cuentan detalles de su séptima colaboración. Esta producción, actualmente en cines locales, es una historia que vuelve a girar en torno a un político. Fernando Zavala MUBI.