COLUMNAS DE OPINIÓN: Comunicación como base del aprendizaje
COLUMNAS DE OPINIÓN: Comunicación como base del aprendizaje Bélgica Arizmencly Carilao Ingeniera en Recursos Humanos ué ocurre cuando un estudiante no logra expresar lo que piensa? La respuesta, aunque incomoda, es clarad aprendizaje se debili¿ debili¿ ta. Porque aprender no es solo comprender contenidos, sino también ser capaz de comunicarlos, de darle forma a través de la palabra, a escritura y la interacción con otros. Sin comunicación, el conocimiento conocimiento queda incompleto. Desde las primeras etapas educativas, la comunicación cumple un rol fundamental. En el jardín infantil, no se trata únicamente de aprender palabras, sino de comenzar a nombrar el mundo, expresar emociones y relacionarse con otros. Un niño o niña que logra decir lo que siente, que pregunta, que interactúa, está desarrollando mucho más que lenguaje, está construyendo las bases de su aprendizaje. En la educación básica y media, esta habilidad se amplía hacia la participación en clases, la capacidad de expresar expresar ideas, de dialogar, de disentir con respeto. Sin embargo, muchas veces estas competencias no se trabajan de manera intencionada, quedando relegadas frente a la presión por cumplir contenidos. Es en la educación superior donde esta brecha se vuelve evidente. Como docente universitaria, he sido testigo de estudiantes que dominan conceptos, pero presentan dificultades para argumentar, para expresar sus ideas con claridad o incluso para participar participar en una conversación académica. No se trata de falta de conocimiento, sino de una debilidad en una competencia que debió desarrollarse de forma transversal a lo largo de su trayectoria educativa. La comunicación, en estos casos, no fue fortalecida, y eso limita no solo el aprendizaje, sino también la confianza y la participación. Este escenario no termina en el aula. En el mundo laboral, la comunicación es una herramienta clave, las organizaciones hoy no solo requieren profesionales técnicamente competentes, sino personas capaces de trabajar en equipo, liderar, resolver conflictos conflictos y relacionarse de manera efectiva. En procesos de selección, es frecuente observar cómo candidatos con buenas credenciales ven disminuidas sus oportunidades por no lograr comunicar adecuadamente sus ideas o experiencias. No basta con saber; hoy es imprescindible saber comunicar lo que se sabe. Por eso, hablar de comunicación en educación no es referirse a una habilidad secundaria secundaria o “complementaria”. Es reconocerla como la base del aprendizaje y como una competencia esencial para la vida. Enseñar a comunicar implica enseñar a escuchar, a respetar, a argumentar y a construir en conjunto. Implica formar personas capaces de desenvolverse en distintos contextos con seguridad y sentido.
Tal vez ha llegado el momento de asumir que la comunicación no puede seguir siendo un elemento implícito dentro del proceso educativo, debe ser intencionada, transversal y continua, desde el jardín infantil hasta la educación superior. Porque en definitiva, aprender también es aprender a decir, a escuchar y a comprender. Y sin ello, cualquier proceso educativo queda, inevitablemente, incompleto.. - -