"¡Sí, juro!": José Antonio Kast asume la Presidencia en solemne acto marcado por sentido republicano
"¡Sí, juro! ": José Antonio Kast asume la Presidencia en solemne acto marcado por sentido republicano F inalmente fueron 1.200 los asistentes a la ceremonia de cambio de mando en el Salón de Honor del Congreso en Valparaíso, donde José Antonio Kast asumió la Presidencia de la República por el período 2026-2030. Aquella cifra constituye un récord para una ceremonia de este tipo. Originalmente, eran menos los convocados, pero se optó por un acto masivo. Ello se notó al recorrer los pasillos del edificio, donde era difícil abrirse paso por la alta afluencia de personas, tanto en la parte baja del Congreso Pleno, como en las tribunas. Según supo "El Mercurio", el diseño del evento buscó dar una señal de "vuelta" a una ceremonia republicana, con alta participación de invitados. En línea con eso, no hubo carteles, gritos de reproche ni otras expresiones contrarias al mandatario entrante, como sí ha ocurrido, por ejemplo, en otras cuentas públicas o actos recientes. El sentido republicano que, en efecto, marcó la asunción de Kast contrastó con la inquietud que existía, debido al clima enrarecido que antecedió al cambio de mando, tras la controversia por el cable chino. Expresión de lo anterior, fueron las públicas fricciones entre los mandatarios entrante y saliente debido al tema, y la suspensión de las bilaterales relacionadas justamente con el traspaso del gobierno. Problema que fue despejándose cuando Boric y Kast se reunieron el fin de semana pasado. Embajador de EE.UU. junto a diputados PC Así, a las 12:28 horas de ayer, cuando Kast pronunció la frase "¡ sí, juro! ", estalló una ovación y un extenso aplauso en el Congreso Pleno.
Seguidamente, el solemne rito republicano prosiguió con la entrega de la banda presidencial del mandatario saliente Gabriel Boric a la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN). Entonces, ella tomó una segunda indumentaria del mismo tipo y la impuso al nuevo mandatario. Esta banda, confeccionada con los colores blancos, azul y rojo del emblema patrio, añade además el escudo nacional, lo que la hace particular respecto de las usadas por anteriores gobernantes. Mientras Kast saludaba desde la testera, ya investido, se oían gritos provenientes de las tribunas. "¡Ahora sí, viva Chile! ", voceó una mujer. "¡Ahora tenemos patria otra vez! ", agregó. Excepto esas dos consignas, la actividad se desarrolló en completa normalidad. En primera fila, la esposa del mandatario y ahora Primera Dama, María Pía Adriasola, también celebraba la investidura de su esposo. Lo propio hacían sus hijos en el segundo piso de la tribuna del Senado, que lucía llena. Uno de los momentos más celebrados por la concurrencia fue el del juramento de los ministros del gobierno entrante. Del "aplausómetro" se hizo también parte la izquierda, que se comportó con civismo. Que no hubiese sobresaltos se reflejó también en la manera en que el embajador de EE.UU. en Chile, Brandon Judd, pudo participar en el acto. El representante no se ubicó en el tradicional sector destinado al Cuerpo Diplomático, sino que se mezcló con los legisladores en el área contraria. Eso hizo que quedara al lado de los diputados PC Boris Barrera y Luis Cuello, sin que se registrara tirantez o roce alguno, pese a la posición de ese partido hacia Washington. En la ceremonia, la primera en ser ovacionada, al entrar, fue Adriasola. Después les tocó el turno a Boric y, finalmente, a Kast.
Al hoy mandatario lo hizo pasar al Salón de Honor, como indica el ceremonial, el secretario general del Senado, Julio Cámara, desde el peristilo (espacio con columnas), tras permanecer Kast en la sala protocolar y la capilla del Congreso. Contribuyó al normal desarrollo de la ceremonia el amplio despliegue de seguridad, a cargo de Carabineros. La institución dispuso un notorio primer y hasta tercer anillo de exclusión de transeúntes en los alrededores del Congreso, recinto al que solo se podía acceder con invitación o una acreditación. Únicamente se registraron manifestaciones aisladas, lejos del edificio legislativo, según reportaron medios. Un instante particular se produjo cuando Boric ingresaba al Salón de Honor, aún como presidente. Entonces, comenzó a saludar de mano --o con abrazos-a los presentes. En su recorrido, se detuvo frente al general director de Carabineros, Marcelo Araya, a quien le puso las manos en sus hombros, antes de conversar con él por un momento.
Trascendió que el diálogo se habría relacionado con el baleo de un funcionario de la institución en Puerto Varas (ver C 9). Requeridos para selfis De manera literal, se produjo un atochamiento en la salida del Salón de Honor, una vez terminada la actividad. Como si se tratara de una calle en hora peak, el Presidente de Argentina, Javier Milei, y el rey Felipe VI de España, no paraban de acceder, pacientes, a selfis que les pedían los invitados. La mayoría se quería retratar con ambos, entre ellos, senadores y diputados, quienes hacían fila.
Asistencia de 1.200 personas constituyó una cifra récord para una ceremonia de este tipo "¡ Sí, juro! ": José Antonio Kast asume la Presidencia en solemne acto marcado por sentido republicano RIENZI FRANCO Pese a inquietud por clima enrarecido en la antesala del cambio de mando, debido a la controversia del cable chino, la responsabilidad institucional se impuso en la novena asunción consecutiva de un jefe de Estado tras el retorno de la democracia. Gabriel Boric impone la piocha de O'Higgins en la banda presidencial de Kast, para formalizar el inicio de su mandato, que se extenderá hasta 2030. JONATHAN MANCILLA El expresidente Gabriel Boric saludó con especial atención al general director de Carabineros, Marcelo Araya, en el contexto del ataque sufrido por un funcionario de la institución en el sur. JONATHAN MANCILLA El mandatario de Argentina, Javier Milei, felicitó efusivamente, con un abrazo, a José Antonio Kast. JONATHAN MANCILLA El mandatario José Antonio Kast, a bordo del Ford Galaxie, ya finalizado el cambio de mando, se dirige al Palacio de Cerro Castillo, en Viña de Mar. Es el trigésimo quinto Presidente de la República de Chile.
AP 33 minutos duró la ceremonia de traspaso de mando y juramento de los nuevos ministros del gabinete. 1.200 invitados llegaron a la ceremonia, lo que superó la cifra originalmente esperada. 1 expresidente de la República asistió solamente: Eduardo Frei Ruiz-Tagle, junto a su esposa, Marta Larraechea. n El "misterioso" papel que entregó Boric a Kast Cuando José Antonio Kast llegó a la testera del Salón de Honor, lo esperaba Gabriel Boric. Tras saludarse, ambos conversaron un momento y el mandatario saliente le hizo entrega de un "misterioso" papel doblado, que, según trascendió, correspondería a una carta. La misiva fue recibida por Kast, quien la puso en su bolsillo izquierdo, según se pudo ver a la distancia desde la tribuna de invitados. Hasta el cierre de esta edición, no se había revelado oficialmente el contenido de la carta..