Autor: C. GONZÁLEZ
El fenómeno de El Niño 2026 podría ser uno de los más intensos de los últimos 150 años
El fenómeno de El Niño 2026 podría ser uno de los más intensos de los últimos 150 años Las proyecciones climáticas para 2026 advierten sobre la inminente formación de un evento de El Niño a partir de mediados de año, con una intensidad que podría ser mayor al promedio de los registros históricos a nivel mundial.
Entidades como la Organización Meteorológica Mundial y la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), de EE.UU., han alertado de una probabilidad superior al 80% de que el fenómeno se instale completamente entre junio y agosto, pudiendo alcanzar niveles de “súper Niño” (llamado popularmente “Niño Godzilla”), con impactos globales hasta 2027. El Niño es un fenómeno natural que modifica los patrones de lluvia y temperatura en gran parte del planeta. “Se produce por un calentamiento de la temperatura superficial del Pacífico Tropical.
Cuando ese calentamiento es 0,5 C por encima de lo habitual se considera débil; cuando es 1 C es moderado; cuando es 1,5 ºC mayor, es un Niño fuerte; pero cuando supone más de 2 ºC de calentamiento sobre los valores típicos se habla de un súper Niño”, dice Raúl Cordero, climatólogo y académico de la U. de Santiago. Se trata de eventos poco habituales, agrega.
“En los últimos 50 años hemos tenido solo tres: el anterior fue en el período 20152016 (suele comenzar el segundo semestre y terminar el primero del año siguiente)”. Previo a ese, se vivió uno en 1997-98 y otro en 1982-83 (el más intenso del siglo XX). “Entonces, hubo inundaciones y aluviones que causaron varias muertes”, recuerda Cordero. La preocupación ahora está dada por la intensidad que puede alcanzar el fenómeno. Un modelo elaborado por la NOAA junto a oficinas en Europa y Australia proyecta alzas de temperatura cercanas a 3 C hacia fin de año. De confirmarse, sería el evento más intenso registrado desde 1877-78.
Matías Pino, meteorólogo de la Oficina de Servicios Climáticos de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), cuenta que “todas las proyecciones están indicando que va a haber un calentamiento muy anómalo o temperaturas muy intensas por sobre el rango normal”. Esto podría deberse a que “como hemos tenido varios años en que el sistema ha estado muy tranquilo, la energía se va acumulando en el océano, y en algún momento tiene que salir.
En 2023 (año con presencia de El Niño) se liberó algo de la energía, pero la pregunta es si esa energía (restante) va a aflorar ahora”, precisa René Garreaud, investiOIRUCREMLE gador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia CR2, y académico del Departamento de Geofísica de la U. de Chile.
De ocurrir, el máximo potencial se alcanzaría hacia fin de año o inicios de 2027. ¿Qué va a significar eso? Los expertos concuerdan en que, pese a que hay patrones comunes, ningún Niño es idéntico a otro. Garreaud precisa que la incertidumbre se debe a que hay una serie de factores que influyen, como la presión, los vientos y la presencia del anticiclón del Pacífico Sur. P e r o l o m á s probable es que un Niño intenso signifique “más lluvias en todo el país, incluso en zonas donde no es habitual. Serían más eventos y más intensos”, dice Tomás Caballero, meteorólogo del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (Ceaza). Temperaturas “El fenómeno también está asociado a un aumento de las temperaturas en general. Entonces, puede que tengamos temperaturas máximas o temperaturas mínimas más altas, incluso en invierno”, agrega. Hacia la temporada estival, esto significará “un verano extraordinariamente caluroso. Un verano de fuego”, advierte Cordero en relación a una mayor probabilidad de incendios forestales. Asimismo, el climatólogo precisa que este año habría mayor riesgo de otro problema. “Las lluvias intensas con calor implican eventualmente precipitaciones con isoterma cero relativamente alta.
Es decir, en zonas en donde debería nevar, podría llover y eso es un riesgo de aluviones”. Al respecto, este lunes se realizó la primera reunión del Comité Nacional para la Gestión d e l R i e s g o d e Desastres (Cogrid), que encabezó el ministro d e l I n t e r i o r, Claudio Alvarado, y la directora d e S e n a p r e d, Alicia Cebrián.
“Se está coordinando un plan de acción con todos los municipios y con los respectivos ministerios para que, al producirse una emergencia, los tiempos de reacción sean los mínimos posibles y las soluciones a las familias sean oportunas”, dijo Alvarado.
En tanto, Cebrián precisó que ya se tiene información de los puntos críticos y más vulnerables a eventuales problemas, “para coordinar tareas de preparación y mitigación”. Asimismo, hizo un llamado a la ciudadanía a tomar acciones individuales, como limpiar canaletas, preparar techumbres y elementos de seguridad, entre otras medidas. Lluvias en la zona central Los pronósticos no prevén lluvias en la zona central del país, al menos en los próximos cinco días.
Si lloviera, tampoco se debería a El Niño: “Todavía estamos en una fase neutra de transición hacia El Niño, por lo que cualquier lluvia en estos momentos no se puede atribuir a eso”, precisa Matías Pino, de la DMC. Autor: C. GONZÁLEZ. Se trataría de un “súper Niño” o “Niño Godzilla” que, junto con potenciar el calor a nivel global, provocaría eventos meteorológicos más extremos.
En Chile se asociaría a precipitaciones más frecuentes e intensas y a un verano “de fuego”. Proyecciones estiman que se instalará entre junio y agosto: Lluvias en la zona central Los pronósticos no prevén lluvias en la zona central del país, al menos en los próximos cinco días.
Si lloviera, tampoco se debería a El Niño: “Todavía estamos en una fase neutra de transición hacia El Niño, por lo que cualquier lluvia en estos momentos no se puede atribuir a eso”, precisa Matías Pino, de la DMC. En los últimos 50 años, solo en tres ocasiones se ha presentado un “súper Niño”. El último fue en 2015 (en la foto) y antes ocurrió en 1997 y 1982. Lluvias torrenciales, inundaciones e incluso aluviones fueron algunas consecuencias.