Máxima expresividad
Máxima expresividad Obra del arquitecto Sebastián Irarrázaval, esta casa en Cáhuil se instala en un sitio en pendiente y boscoso, atrapando maravillosas vistas hacia el estero. Su diseño, hecho en madera de pino, deja la estructura a la vista, de manera tal que se entiende su comportamiento en el terreno. Texto, Soledad Salgado S. Producción, Paula Fernández T. Fotografías, José Luis Rissetti Z. ARQUITECTURA La casa se ubica en el loteo Balcón de Cáhuil y mide 90 m 2 más terraza. Los asientos en obra son anchos, lo que permite dormir una rica siesta. Máxima expresividad. Máxima expresividad Muebles de terraza ligeros dialogan bien con el perfil de la casa. La La construcción se llama Casa Mateo. Un nombre muy bien puesto, porque homenajea al fallecido marido de Laura Lantadilla, la actual propietaria. “Al enviudar, con los recursos recursos que recibimos, decidimos con mi hijo Nicolás Barticevic Barticevic hacer esta casa de descanso para su familia y para mí; entonces, qué mejor que lleve su nombre”, cuenta. Laura vive en Rancagua, por lo que al momento de pensar dónde proyectar una segunda vivienda se decidieron por la Región de OHiggins, OHiggins, para ir y venir con facilidad. “Quería, también, que fuese un lugar de campo y mar, y ya conocía Cáhuil por familiares que vienen de vacaciones”, vacaciones”, agrega.
Este es el primer verano que gozará la casa, porque la obra se terminó terminó hace pocoy aún falta resolver bien algunos recintos; sin embargo, embargo, ya ha podido disfrutar unos días enteros en esta zona que considera considera casi mística. Ya la que se siente muy conectada por su gusto por las artesanías: “Yo soy buena para las manualidades, hice los cojines del bow window, la piecera, también me gusta el tema de las conservas. Acá, en el pueblo encuentras mucho de esto”, dice. \L. Máxima expresividad Una vez que escogió el terreno, prácticamente dentro de un bosque y con vista cercana al estero, conoció al arquitecto Sebastián Irarrázaval (@sirarrazavald) y la conexión fue inmediata. Bastó un café y una conversación para darse cuenta de que él era el indicado para diseñar su nueva vivienda. Además, su obra le parecía excepcional, en especial la Biblioteca de Constitución. "Lo primero que le dije fue que no quería esas casas como cajones negros que hay en Punta de Lobos", señala. Y, por supuesto, el resultado es absolutamente distinto y, de cierta manera, hace un guiño a la biblioteca. El sitio al que se enfrentó el arquitecto tenía ciertas dificultades. La principal era que la mejor vista se da hacia el sur.
Entonces se hacía necesario generar un diseño que llevara más luz al interior. "Por eso hicimos una cubierta transparente, pero con un doble techo o membrana protectora que evita que los vidrios se ensucien más de lo suficiente o que caiga el agua directamente", explica el profesional.
Este techo se lee como una agradable doble altura al interior, con la calidez de la madera de pino y, a la vez con la sensación de estar en un lugar intermedio por su transparencia, "como un invernadero", agrega. La casa se conforma de dos módulos de madera de 5 x 5 m, pero que Todas las puertas son tipo granero. Arriba, el espacio de uno de los altillos. Vista de la fachada hacia la calle. Se eligió un gris topo que cambia según la luz del día.
El mesón de la cocina tiene una mesa abatible para dar forma al comedor.. Máxima expresividad La construcción se Los bow windows eleva sobre pilotes y profundizan la así el agua escurre sensación de amplipor amplipor la pendiente. tud. Vista del dormitorio dormitorio principal. se giran para seguir la visual o curso del estero. En uno está el dormitorio dormitorio principal; y en el otro, el área común y una segunda habitación. Al centro, una pequeña pausa, o recinto central vidriado, que permite que desde la calle la vista atraviese la casa hasta llegar al agua.
Cada uno de los módulos, gracias a la doble altura, cuenta con un altillo, que aún no habilitan, pero que, según comenta Laura, se transformarán en un escritorio y pieza extra, cada uno con su propia escalera. La casa se levanta sobre pilotes y la estructura queda a la vista, de manera que el espectador logra entender su función y, por ende, el comportamiento de la construcción. Y, a la vez, adquiere notas escultóricas escultóricas y expresivas que la destacan en medio del bosque. El recorrido para entrar nace en una rampa que va desde la calle a la terraza, y es justamente atravesando este sector por donde se genera el acceso. Algo inusual, pero que permite ahorrar el espacio de una puerta con holi de entrada. “Y en la playa no es raro que uno entre por la terraza”, dice Irarrázaval. Laura cuenta que no está en sus planes hacer el jardín: “Para qué consumir agua si el paisaje es precioso? Está lleno de pinos y árboles nativos. No sabes la cantidad de pajaritos que se ven”. VD.