Autor: Ricardo Díaz Cortés Gobernador de Antofagasta
Columnas de Opinión: La Universidad como bien superior
Columnas de Opinión: La Universidad como bien superior e visitado la Universidad de Antofagasta en un momento especialmente complejo de su historia. Una etapa marcada por una profunda crisis interna que ha tensionado a la H institución y generado legítima preocupación en la región. En ese contexto, pude dialogar tanto con el Consejo Superior como con el Consejo Universitario. Y debo decirlo con claridad: me llamó gratamente la atención el compromiso que observé en cada uno de sus integrantes para salir de esta crisis. He visto cómo estudiantes, académicos, personal no académico y directivos, unidos, han dejado de lado incluso su descanso para levantar una propuesta de modernización que permita sacar a la Universidad de esta situación crítica. La decisión de iniciar un proceso de reestructuración interna para evitar una intervención externa es una buena señal. Ser intervenidos no es un detalle administrativo: significa perder autonomía, y con ello se corre el riesgo de debilitar el vínculo necesario entre la universidad y su territorio. La autonomía universitaria es un valor que debemos cuidar, porque en ella radica buena parte de la fortaleza de la universidad pública y de su capacidad de pensar con libertad el desarrollo regional. Pero esta decisión también refleja algo más profundo: el compromiso de anteponer un proyecto superior por sobre intereses particulares. En medio de diferencias legítimas, hoy todos parecen coincidir en algo esencial: la Universidad de Antofagasta es un bien superior que debe ser resguardado. Esa convicción es clave para enfrentar la crisis. La región necesita de su universidad.
Descentralizar de verdad significa igualar oportunidades, y en ello la UA cumple un rol insustituible: la sede en Calama; la formación de médicos y educadores para cerrar brechas en salud y educación; y el desarrollo de capital humano avanzado para desafíos estratégicos como el hidrógeno verde, el litio, el corredor bioceánico o la astronomía. Sin una universidad pública fuerte, el futuro de la región se vuelve más estrecho. La Universidad debe proteger su autonomía, porque en ella está su fuerza. Pero esa autonomía no puede transformarse en encierro. No puede ser excusa para desoír la crítica de la ciudadanía ni del entorno que la sostiene. Una universidad pública no puede enclaustrarse: debe abrirse, escuchar y dialogar con su territorio. Este es un momento de definiciones. La Universidad de Antofagasta puede encerrarse en sus conflictos o asumir, con responsabilidad, el desafío de recomponer confianzas y proyectarse hacia el futuro. Como Gobernador Regional, no me corresponde intervenir en su vida interna, pero sí me corresponde exigir señales claras de gobernanza, transparencia y foco en el bien público. El apoyo del Gobierno Regional no es retórico: es concreto, pero exige compromiso institucional real. Cuando la universidad, y cada uno de los que la integran, entienden que son un bien superior para toda la región, entonces el Estado y el territorio pueden caminar juntos. Autor: Ricardo Díaz Cortés Gobernador de Antofagasta. C Columna