Autor: Jéssica Henríquez D
"Tres meses de transición entre un Gobierno y otro es demasiado"
"Tres meses de transición entre un Gobierno y otro es demasiado" CC El período de transición entre un Gobierno y otro es demasiado largo, tres meses es mucho tiempo. .. y lo que ha pasado (entre el Presidente Boric y el Presidente Kast) me da la razón", dice convencido el ministro de Educación, Nicolás Cataldo (PC) a una semana exacta de dejar su cargo.
Es martes 3 de marzo en la mañana y hace un par de horas, una breve reunión en La Moneda constató el quiebre entre ambos mandatarios que se tradujo en la suspensión por parte del nuevo Gobierno de las reuniones entre los equipos entrantes y salientes en lo que -hasta ese minutohabía intentado ser un traspaso de mando tranquilo.
Ayer en el Mineduc tenían agendadas tres reuniones de ese tipo, por lo que apenas ocurrido el impasse entre Boric y JAK, el ministro Cataldo llamó a su sucesora, María Paz Arzola, para saber si las citas seguían en pie. La respuesta fue que no asistirían. "Lamentable", reflexionó.
Cataldo (profesor de Historia, 40 años) ha ido "embarcando" las cosas de su oficina de a poco. "Ya no queda mucho acá", dice mirando las pocas cosas personales que mantiene en el piso 7 del edificio ministerial, donde llegó hace dos años y medio, cuando pasó de subsecretario de esa cartera a ministro.
Aún se ven algunas figuras de su colección de Stars Wars o de Batman (usa una mochila negra con amarillo con la figura del superhéroe), galvanos, artesanías, medallas y una que otra foto familiar. "El mundo no se detiene por un cambio de Gobierno" -¿ Qué va a pasar con las bilaterales que tenían programadas acá? -Ellos las suspendieron. Hasta ahora llevábamos cerca de 70 horas de reuniones de traspaso ya hechas, como 30 reuniones, y quedaban varias por desarrollarse en todos los niveles. Estábamos haciendo reuniones bien pormenorizadas.
Hemos intentado que el proceso de transición sea lo más profundo posible, pero pasan estas cosas. -¿ Qué le parece que pase esto? -A mi juicio, y es la instrucción del Presidente, que no se suspenda nada de parte nuestra, porque una cosa es que estemos peleando y tengamos desavenencias (a nivel presidencial), y otra que se suspenda un proceso institucional que ayuda a que los servicios estatales sigan funcionando sin problemas entre un Gobierno y otro. Te puede gustar o no la información que entregamos, te pueden creer o no esa información, pero lo peor que puede pasar es que no haya información. En lo grueso, hemos entregado información en una profundidad que nosotros no tuvimos en 2022. Ese traspaso fue bastante más superficial, yo llegué como subsecretario (de Educación) y después me fui encontrando con cosas de las cuales nadie me alertó. Por eso, decidí que ahora fuera distinto, muy profundo.
Nicolás Cataldo: -Pero ¿ qué le parece esta situación entre los presidentes? -No me parece prudente que por razones políticas se ponga en riesgo algo tan grande, me refiero a las consecuencias que tiene para el sistema educativo (. .. ) Aquí se trata de facilitar el proceso y asegurar la continuidad de la operación porque el mundo no se detiene cuando hay un cambio de Gobierno y el Estado tampoco debe detenerse.
Las nuevas autoridades van a llegar el 11 de marzo y a los 20 días tendrán que pagar la subvención escolar, gestionar cosas, etc. -Si no se restablecen las reuniones ¿ dejarán la información en carpetas? -Todo va a depender de la voluntad del próximo Gobierno. La verdad es que puede no tener sentido la entrega de información de parte nuestra si la tesis que se plantea es que no se confía en la información que se está entregando.
Si esa es la razón por la cual se detuvo el proceso, aunque espero que en realidad sea la diferencia política por el cable chino, habrá que ver si van a requerir que le entreguemos más información. "Se me empezó a caer el pelo" Cataldo tiene una amplia trayectoria política. Milita en el PC desde los 14 años, fue jefe de gabinete de la entonces diputada Camila Vallejo (PC), jefe territorial del Presidente, exSubdere y exsubsecretario de Educación.
De las fotos que quedan en su despacho, aparece en una sonriendo junto a su esposa Danae y sus hijos Salvador (adolescente) y Matilde (6 años). "Mi hija está muy triste porque voy a dejar de ser ministro, pero le decía a la mamá que ahora quería que fuera Presidente. .. mi niña ambiciosa", ríe. Y agrega: "Quiero estar mas FOTO:CLAUDIO CORTÉS Autor: Jéssica Henríquez D.
El ministro de Educación dice que los dimes y diretes del traspaso del mando "no son un espectáculo muy bonito para los jóvenes que están entrando a la comprensión de la dinámica más política". "Tres meses de transición entre un Gobierno y otro es demasiado" con mis niños, pero tampoco quiero desactivarme, porque pasar de mil por hora a cero, podría volverme loco. Me conozco, así que ya estoy viendo proyectos con instituciones de educación superior para hacer colaboraciones importantes. Voy a terminar dedicado a la Educación, pero desde la formación docente". -¿ A partir del segundo semestre? -Marzo me lo voy a tomar y yo creo que a partir de abril. Es que yo a la semana de vacaciones me empiezo a poner nervioso.
Nunca he estado cesante, entonces pasar de la intensidad absoluta a la nada. .. y sumarle a eso la presión de tener empleo, creo que me puede pasar la cuenta desde el punto de vista sicológico. Prefiero mantenerme ocupado. .. cualquier cosa que haga va a ser más relajado que ser ministro de Educación. Lo otro, dice, "es que quiero recuperar mi estado físico, tengo que bajar de peso.
En la Subdere había bajado, pero llegue acá y empecé a subir nuevamente y se me empezó a caer el pelo. .. llegué al cargo con paros nacionales y la crisis de Atacama, desde el principio muy estresante. Subí como 20 kilos.
Logramos contener la caída de pelo, pero no la subida de peso". -Siendo ministro ¿ qué ha sido lo más duro en lo personal? ¿ La quema de los alumnos del INBA? ¿ Que la Contraloría cuestionara el pago de licencias médicas a su esposa? -Cada cosa pega de forma distinta. Por ejemplo, que involucren a tu familia en una pelea política que no tiene nada que ver, es muy duro. A mi señora le sacaron el tema de las licencias médicas y lo trataron de conectar con las licencias falsas.
El punto es que las licencias psiquiátricas de mi señora fueron porque tuvimos dos pérdidas consecutivas de un bebé, y la última fue cuando ella tenía varios meses de embarazo avanzado, lo que fue muy traumático para todos. Mi esposa entró en una depresión muy larga que nos quebró como familia.
Eso, no fue justo, porque no tenía nada que ver con la polémica de licencias falsas, nos expusieron y nos revictimizaron sobre algo que para nosotros sigue siendo muy doloroso y que tuvo graves consecuencias en nuestras vidas. Eso duele mucho, duele en lo personal y aunque trato de entender que la política no es personal, ahí se cruza la línea. Dice que estando en el cargo hubo muchos momentos que lo golpearon emocionalmente. Lo ocurrido en el INBA (cuando 33 alumnos terminaron quemados tras manipular bombas molotov) fue uno de ellos: "Fue muy doloroso, tuve muchas emociones simultáneamente, incluso algunas contradictorias.
Mucha pena por los alumnos y sus familias, por el desprestigio para una institución tan importante, también tuve mucha rabia y frustración porque era evitable, porque se usó políticamente y porque detrás de eso hubo adultos que incitaron sin medir las consecuencias", detalla. "Cada uno de los casos es una tragedia, pero no puedo olvidar un niño TEA que terminó con su cara y sus vías respiratorias quemadas. Su relato fue que vio salir a sus compañeros del baño quemándose y el quiso ayudarlos, así que fue a abrazarlos para que se apagaran y terminó quemado.
Esas cosas te remueven". Confiesa que hay un tema que lo inquieta: ver cómo crecen los episodios de violencia en los colegios. "A mi juicio esa es la causa de por qué los liceos emblemáticos se han deteriorado tanto.
Ya es costumbre esa violencia extrema, ni siquiera le imprimen un sentido a lo que hacen, está normalizada casi como una dinámica cultural y eso hay que perseguirlo como un delito; pero las herramientas que tiene el Mineduc son muy limitadas". -¿ Entonces? -Hay temas educativos, de convivencia en los colegios que no hemos logrado resolver por más esfuerzos que se hagan.
Es un reflejo de lo que pasa en la sociedad en su conjunto, es la muestra del fracaso social que hemos tenido para relacionarnos, porque la escuela no es un ente que flota en el aire. La convivencia es un aprendizaje, pero se aprende no solo en la escuela, también en la casa, en el barrio, en el club deportivo.
Antes había un tejido social muy activo con clubes culturales, pastorales, grupos de teatro, trabajos sociales, un sinfín de cosas que hoy no existen y que revelan el fracaso de los partidos políticos, de las iglesias y las organizaciones sociales que se disputaban a los jóvenes y que dejaron un espacio que ocupó, en algunos casos, el narco y su dinámicas de relacionamiento. -Se reclama que ya no hay respeto por la autoridad. -Yhay que trabajar en eso, pero también tiene que ver mucho con las señales que se le des dan a los niños y jóvenes.
Cuando se vuelve tolerable que nos faltemos el respeto entre autoridades políticas, cuando se vuelve tolerable que un miembro de la familia maltrate a otro; las cifras de Unicef (2025) muestran que 6 de cada 10 niños sufren violencia dentro de su casa, entonces ¿ qué esperamos? Si pensamos que la escuela la llamada a resolver esto sola, vamos a fracasar. "No legislar el FES va a ser un problema grave" -Hay dos proyectos emblemáticos de su sector, sala cuna y FES, que no llegaron a ser ley. ¿ Lo ve como un fracaso? -Sala cuna no era parte de la agenda de Mineduc, entramos en una segunda etapa a esa conversación en la que hicimos nuestra parte. En el caso del FES claro que hay un poco de frustración, no sé si podemos hablar de triunfos o fracasos, porque al final es inviable mantener el actual modelo con el CAE.
Incluso el costo económico del FES es más barato que el CAE, que le cuesta al fisco un billón de pesos y va a seguir creciendo. -Hay un tema ideológico de fondo. -Pero esos temas quedan superados, incluso en la propia derecha hay tensión sobre avanzar o no. Hay razones políticas e ideológicas más que técnicas respecto del diseño del proyecto. Logramos un acuerdo técnico, aunque lo desconozcan hoy día, pero la razón para no legislar es política.
Pocas veces he visto que un sector quede tan atrapado con sus concepciones políticas preliminares como en esta ocasión, sabiendo que no legislar el FES va a ser un problema grave para ellos en el futuro. -El Gobierno está cerrando su ciclo en medio de harta controversia y fuego amigo; este fin de semana la senadora Yasna Provoste fue lapidaria en «El Mercurio»: dijo que el Gobierno "fue improvisador, poco efectivo y poco transparente". -En el ámbito educativo tenemos una buena relación con ella, fue clave para la última fase legislativa de los SLEP, de la ley de titularidad docente y de la de convivencia escolar, lo que no la convierte en oficialista. Ella tiene y ha tenido muchas diferencias con el Gobierno estos cuatro años, pero la DC nunca fue un partido oficialista, mas allá de que hubo un acuerdo electoral en algún minuto.
No me sorprende si ella esboza críticas al Gobierno. -Usted dijo que el verdadero gobierno de emergencia, al menos en Educación, era el del Presidente Boric. -Veníamos saliendo de la pandemia, con una economía estancada, con inflación en las nubes, con un sistema educativo deprimido, con una asistencia bajísima, con resultado de aprendizaje retrocediendo 10 años o más, con una violencia desatada en las escuelas, y no me refiero solo a los emblemáticos, sino en general. Y no solo hemos logrado revertir todos los indicadores, sino que hemos logrado resultados históricos.
Me quedo con la sensación de que estamos mejor que cuando nosotros llegamos. -Y por qué entonces en la opinión pública prima la sensación de que la educación pública está en el suelo, que los emblemáticos se fueron al piso, que no hay plata para los colegios. -Son construcciones que tienen una agenda.
No soy conspiranoico, pero cuando sucedió la crisis de Atacama yo tuve tres portadas consecutivas en «La Segunda» y en una de ellas, que me dolió en lo personal, se señalaba la grave corrupción en Atacama detectada por Contraloría y denunciada por el Mineduc de un director de SLEP nombrado por el Presidente Piñera, pero en la portada aparecía yo bajándome de un auto sonriendo.
Ahora, alguien dijo por ahí que le hicimos recorte a las subvenciones ¡ No se pueden no pagar las subvenciones! Otra cosa es hacer modificaciones presupuestarias para cubrir lo que falta y que se pague luego. Todo eso construye escenarios de polarización, que no ayudan a que estas transiciones sean civilizadas.
Si fuéramos mas civilizados en nuestras dinámicas políticas, que han ido empeorando, uno podría pensar que tres meses de transición no es un problema, pero al final es un problema, no es un espectáculo muy bonito para los jóvenes que están entrando a la comprensión de la dinámica más política.
Puede no tener sentido la entrega de información de parte nuestra si la tesis que se plantea es que no se confía en la información que se está entregando". Si fuéramos mas civilizados en nuestras dinámicas políticas, que han ido empeorando, uno podría pensar que tres meses de transición no es un problema". Autor: Jéssica Henríquez D.
Puede no tener sentido la entrega de información de parte nuestra si la tesis que se plantea es que no se confía en la información que se está entregando". Si fuéramos mas civilizados en nuestras dinámicas políticas, que han ido empeorando, uno podría pensar que tres meses de transición no es un problema".