Columnas de Opinión: Tradición republicana
Columnas de Opinión: Tradición republicana C Columna uién podría poner en duda que los chilenos estamos acostumbrados a los cambios de mando en orden y con estricto apego a las tradiciones? Por años hemos visto la importancia que reviste esta fantástica costumbre, en que independiente del que asuma, el que entrega "el testimonio" actúa hasta el último minuto de su mandato, con estricto apego a la tradición. Lamentablemente en los últimos días nos hemos asombrado al ver que algunos de los protocolos no están dando el ancho.
Mientras algunos hablan de faltas a las tradiciones republicanas del Presidente electo, los que asumirán se ven sorprendidos cada vez por ocultamiento o entrega parcial de la información relevante como negociaciones secretas de nuestro país y China; o el intento de dejar de planta en algunos ministerios a funcionarios que fueron de confianza del gobierno saliente. Sin riesgo a equivocarme el Presidente entrante y sus ministros, justificadamente, han levantado la voz por la falta de rigor de la información traspasada.
Asimismo, es curioso que el gobernante saliente hable de tradiciones republicanas, cuando en uso de sus facultades dañó la imagen de la presidencia con una serie de desaguisados y torpezas diplomáticas, como no aceptar una llamada del Secretario de Estado de Estados Unidos; no recibir las credenciales del nuevo embajador de Israel; o guardar silencio durante todo su gobierno sobre las dicMichel Junod López médico veterinario taduras en Cuba, Venezuela o Nicaragua.
Pero si me permiten, también es una tradición republicana, hacer cumplir los deslindes y fronteras de nuestro país, o impedir que dentro de Chile haya reductos de autodeterminación, como ocurre en algunos sectores de la provincia de Malleco.
Pero si hay algo que llama la atención, y por lejos encuentro que es la peor ruptura de la tradición republicana, es que faltando 6 meses para el cambio de gobierno, el ministro de Hacienda Mario Marcel, el dueño de la billetera fiscal, haya abandonado el barco "por motivos personales". Nadie quiere pensar que es una fecha muy bien analizada, ya que, si renuncia 6 meses antes del término del gobierno del que fue parte, no se le podrá imputar por malos manejos en su cartera, ni se le podrá pasar la cuenta por haber instalado como jefa de Presupuesto a una funcionaria a la que jamás le cuadraron las cuentas.
Como sea, las tradiciones republicanas no son sólo reuniones formales entre autoridades, es mucho más que eso y arrogarse el derecho de usar en su favor este concepto, habla del poco respeto que la autoridad saliente tuvo por estas mismas tradiciones, las que por supuesto incluyen el uso de ropas dignas para el cargo, zapatos sin agujeros, el uso frecuente de duchas y llegar a la hora al trabajo. Todas ellas son parte de las tradiciones republicanas también..