Autor: POR HUGO REY ACOSTA
Museo histórico, artístico y cultural para Curicó: el gran desafío pendiente
Museo histórico, artístico y cultural para Curicó: el gran desafío pendiente CURICÓ.
La aspiración de instalar un museo histórico es de larga data, pero sin hacerse realidad, ya sea por falta de un proyecto con amplia participación ciudadana o bien porque no ha existido una real voluntad, pero ahora creemos que podría comenzar a dar sus pasos definitivos.
Diario La Prensa, desde hace muchos años ha estado destacando la necesidad de contar con un museo que permita preservar la riqueza histórica de nuestra tierra en sus diferentes ámbitos, donde además de mostrar los hechos bélicos en los que intervinieron curicanos, también lo hagamos con los restos arqueológicos de Tutuquén y también con el arte y la cultura.
Son varias las ciudades de la Región del Maule que cuentan con recintos para preservar su historia, costumbres y tradiciones, entre las que se cuenta la Corporación Raíces de Fuego y el Museo del Agua Bullileo de Parral, el Museo O"Higginiano y de Bellas Artes de Talca, el Museo de Arte y Artesanía de Linares, Museo Municipal de Villa Alegre y el Museo Histórico de Yerbas Buenas, entre otros.
En Curicó esta aspiración comienza a fortalecerse con el hecho que figuras del quehacer local han expresado su deseo de trabajar en la creación de un Museo Histórico y Cultural, entre los que se cuenta Jorge Boudón Pérez de la Fundación Educacional Luis Cruz Martínez; el director provincial de educación, profesor Rodrigo Castro Trejo; la profesora de Historia del Colegio Zapallar Lucila Rey Martínez; y el concejal Raimundo Canquil.
ASPIRACIÓN CON HISTORIA En 1942, cuando se preparaba la celebración del Bicentenario de Curicó, nace el deseo de un grupo de curicanos de hacer realidad una aspiración que crecía con fuerza en el seno de las instituciones más representativas de la comunidad.
La idea de un museo fue trabajada en el año 1943 por la creada comisión de Historia, Literatura y Arte encargada del Museo Histórico, encabezada por el intendente, Vicente Acuña Concha, y alcalde de la época, Carlos Castro Muñoz, trabajo destinado a recibir objetos en calidad de préstamo o de donación, pertenecientes al acontecer curicano de los siglos XVIII y XIX, clasificándolos en armas, muebles, trajes, alfarería, arqueología indígena y arte religioso colonial.
También solicitaban objetos agrícolas y de costumbres coloniales como aperos de montar, documentos históricos, fotografías, copias de escrituras, banderas, estandartes de antiguas instituciones y escudos de linaje familiar, agregando la creación de un Libro de Oro, que contendría los nombres de los donantes, iniciativa que podría volver a tener vigencia en la actualidad.
PRIMERAS DONACIONES En los archivos del Diario La Prensa, figuran en octubre de 1943, las primeras donaciones para este Museo Histórico, que comenzaría a funcionar en la reciente Casa Municipal y que sería la base de un centro cultural de mayores proporciones, donde quedara para las futuras generaciones el patrimonio histórico curicano.
Entre las donaciones recibidas y que fueron evaluadas con seguro comprometido destacan: Hortensia Alexandre de Rocka, con el cuadro de doña Mónica Donoso, firmando la escritura de donación de tierras para fundar la ciudad de Curicó; Héctor Aravena González, con el óleo de don Lorenzo de Labra; el Centro Hijos de Curicó en Santiago, donó un óleo del artista Héctor Aravena que podría ser el que representa el caserío de la vieja villa de Curicó.
También destaca La Prensa del año 1943, la donación de doña Susana Urzúa Cruzat consistente en bracero colonial esculpido; doña Ana Echaurren con un sillón del siglo XVII que había pertenecido a una antigua familia curicana, y don Luis Aravena, que regaló un cetro indígena tallado en piedra.
En mayo de 1949 la revista "Curicó Magazine" destacaba los esfuerzos para hacer realidad esta aspiración curicana y para lo cual el historiador e investigador histórico, brillante intelectual y académico nacido en Talca, Guillermo Feliú Cruz, se refería al tema en una interesante charla motivacional en Curicó, donde se proponía que la municipalidad creara un organismo encargado de materializar la idea de un museo para Curicó, lo que al final quedó nuevamente en el olvido.
CONVENTO FRANCISCANO Otro intento se dio antes del terremoto del 2010, cuando un grupo de amantes de la historia, encabezados por María Subiabre Luco, el autor de estas líneas, y donde también estuvo participando La Prensa, buscó hacer del convento franciscano la sede de un posible museo histórico, pero ahí vino el catastrófico sismo.
La propuesta actual sería ocupar el espacio del convento franciscano y Escuela San Antonio entregado por las autoridades religiosas al municipio curicano para que se construya el museo con una tecnología que permita tener salas climatizadas para conservación de restos arqueológicos.
De poder contar con un museo junto a la posible restauración o construcción del templo, deuda histórica pendiente por largos años, podría hacer volver a su casa la imagen de la Virgen de la Velilla, traída en 1734 desde España a la Iglesia de San Francisco por el Maestre de Campo don Manuel Díaz Fernández, gran benefactor del templo el convento. y Actualmente, la imagen se encuentra en el convento franciscano de Recoleta en Santiago, junto a un sinnúmero de archivos con los nombres de los primeros pobladores curicanos.
Este lugar tiene un valor cultural e histórico de proporciones, tal como lo han difundido los historiadores curicanos, dado que los claustros del convento fueron parte del nacimiento de la villa luego del traslado desde Tutuquén.
Ahí se organizó la sección curicana Dragones de la Patria, que tuvo valiente participación en la lucha de la emancipación chilena, como también fue usado para cobijar las tropas patriotas para reorganizarse luego de la derrota en Maipú.
La idea actual es lograr consolidar un equipo de amantes de la historia curicana para desarrollar junto a la Corporación Cultural y el alcalde George Bordachar un proyecto que permita iniciar el camino definitivo para lograr un museo de carácter provincial en Curicó. Autor: POR HUGO REY ACOSTA. · Se cuenta con el espacio, donde estuvo el convento franciscano y la Escuela San Antonio. CIUDAD CON MEMORIA La gruta de San Francisco aún permanece al servicio de los curicanos. La Iglesia San Francisco sigue siendo la parte más importante de la historia curicana. En la comunidad de los frailes franciscanos efectuamos, en el 2009, la última reunión destinada a lograr un museo para Curicó.