Autor: Jorge Guzmán B. prensa@latribuna.cl
Crisis de costos en el agro: SNA exige medidas urgentes ante alzas históricas en insumos y energía
Crisis de costos en el agro: SNA exige medidas urgentes ante alzas históricas en insumos y energía I a agricultura chilena, históricamente el motor de las exportaciones no L del cobre y garante de la seguridad alimentaria nacional, se encuentra hoy en una encrucijada crítica. El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, ha dado la voz de alarma tras un análisis exhaustivo que revela un incremento sin precedentes en la estructura de costos del sector.
En un escenario marcado por la inestabilidad geopolítica y presiones inflacionarias internas, el gremio no solo expuso la cruda realidad de los campos, sino que también presentó al Ejecutivo un paquete de tres medidas inmediatas para evitar un estancamiento en la producción de alimentos y el encarecimiento de la canasta básica.
FERTILIZANTES Y ENERGÍA El diagnóstico de la SNA es claro: la actividad agropecuaria está enfrentando lo que Walker denomina un "incremento simultáneo de factores productivos". El golpe más visible se siente en los fertilizantes, insumo vital para cualquier cultivo.
Según cifras del gremio, la urea, un componente esencial para la nutrición de los suelos, ha experimentado alzas que superan el 70%. Este incremento no es un fenómeno aislado, sino que arrastra consigo a toda la gama de agroquímicos y nutrientes necesarios para mantener los estándares de exportación que Chile ostenta a nivel global. A esta presión química se suma el factor energético. Los agricultores chilenos están lidiando con tarifas eléctricas que se vuelven insostenibles durante el denominado horario punta.
Esta franja horaria obliga a los dueños de frigoríficos, centrales frutícolas y sistemas de riego tecnificado a tomar una decisión costosa: o detienen sus procesos productivos en momentos críticos de la cosecha, o recurren al uso de generadores a diésel. Esta última opción, lejos de ser una solución eficiente, encarece aún más la cadena debido al alto precio de los combustibles y el impacto ambiental asociado. El campo chileno no está desconectado de los vaivenes globales. Walker subrayó que el conflicto en Medio Oriente ha dejado de ser una noticia lejana para convertirse en un problema cotidiano para el productor local. La inestabilidad en esta región estratégica ha afectado directamente las rutas logísticas y la producción mundial de fertilizantes, de la cual Chile es netamente dependiente. La interrupción de cadenas de suministro y el desvío de buques de carga han disparado los costos de los fletes internacionales. Si a esto se le suma el incremento en el precio del diésel para el transporte terrestre y el alza del tipo de cambio, el resultado es una pérdida sistemática de competitividad. Un dólar fuerte encarece no solo la maquinaria, sino también insumos estratégicos como la carne y los granos, que Chile debe importar para satisfacer la demanda interna. Ante este panorama sombrío, la SNA ha sido proactiva en plantear soluciones concretas que no dependen de la voluntad del mercado global, sino de gestiones administrativas y legislativas locales.
El gremio ha priorizado tres acciones urgentes: Eliminación de la hora punta eléctrica: El objetivo es permitir que los frigoríficos y centrales frutícolas operen con tarifas regulares durante todo el día, eliminando el sobrecosto que hoy castiga la eficiencia y obliga al uso de diésel. Mantenimiento de subsidios a la mano de obra: El sector agrícola es intensivo en el uso de trabajadores, especialmente en temporadas de cosecha. Asegurar la continuidad de incentivos y subsidios laborales es clave para mantener la empleabilidad rural y la estabilidad social en las regiones agrícolas. Recuperación del impuesto específico a la maquinaria agrícola: Actualmente, este beneficio tributario se encuentra limitado por un decreto del Ministerio de Hacienda que expira el 30 de septiembre. La SNA solicita no solo su extensión, sino el restablecimiento permanente de esta medida para aliviar la carga financiera de quienes deben renovar o mantener sus equipos de trabajo. SEGURIDAD ALIMENTARIA Y EL FUTURO DEL SECTOR El gremio enfatiza que estas medidas no son un beneficio corporativo, sino una salvaguarda para la producción nacional de alimentos.
Si los costos de producción continúan su escalada sin medidas de mitigación, el impacto se trasladará inevitablemente al consumidor final en las ferias y supermercados, o peor aún, derivará en una reducción de la superficie cultivada por falta de rentabilidad. La SNA ha confirmado que mantendrá un monitoreo riguroso sobre la evolución del mercado y seguirá golpeando las puertas de La Moneda y el Ministerio de Agricultura. Para Antonio Walker, fortalecer la competitividad del agro es sinónimo de fortalecer el desarrollo del Chile rural.
EL IMPACTO DEL CONFLICTO EN MEDIO ORIENTE PROPUESTAS DE LA SNA: TRES EJES PARA LA ESTABILIDAD "La cadena de costos de producción de alimentos está aumentando en forma significativa, y necesitamos medidas urgentes para proteger la rentabilidad del campo y el bolsillo de los chilenos" Antonio Walker, presidente de la SNA Autor: Jorge Guzmán B. prensa@latribuna.cl. La Sociedad Nacional de Agricultura propone una hoja de ruta que incluye la eliminación del horario punta eléctrico y la restitución de beneficios tributarios para la maquinaria.
EL IMPACTO DEL CONFLICTO EN MEDIO ORIENTE PROPUESTAS DE LA SNA: TRES EJES PARA LA ESTABILIDAD "La cadena de costos de producción de alimentos está aumentando en forma significativa, y necesitamos medidas urgentes para proteger la rentabilidad del campo y el bolsillo de los chilenos" Antonio Walker, presidente de la SNA EL "HORARIO PUNTA" obliga a las empresas a alternar entre la red pública y generadores a diésel para mantener la cadena de frío, elevando drásticamente los costos operativos por el alto precio del combustible y la energía.
EL "HORARIO PUNTA" obliga a las empresas a alternar entre la red pública y generadores a diésel para mantener la cadena de frío, elevando drásticamente los costos operativos por el alto precio del combustible y la energía.