Los contactos entre la OPE y la embajada de EE.UU. PARA “RESTABLECER” LA CONFIANZA
Los contactos entre la OPE y la embajada de EE.UU. PARA “RESTABLECER” LA CONFIANZA “Estamos trabajando muy de cerca con la administración entrante de Kast.
Tenemos muy buenas relaciones con ellos”. La frase, dicha a “El Mercurio” por el embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, fue tomada por muchos como una mera declaración de intenciones o una prueba de la cercanía ideológica que tendrá el próximo gobierno de Chile con la administración de Donald Trump. Sin embargo, y como ha sido su estilo desde que llegó al país, el representante de la Casa Blanca estaba siendo directo.
Esto, pues lo cierto es que la Embajada de Estados Unidos sí ha estado trabajando de cerca con la Oficina del Presidente Electo (OPE). Es algo que genera un marcado contraste entre la administración que entra y la que sale pues cabe recordar que esta última ha tenido serias diferencias con la Casa Blanca. De hecho, el Presidente Boric ha criticado, a través de redes sociales y en foros internacionales, el actuar del mandatario estadounidense Donald Trump, en temas como medio ambiente y política internacional. Algo que le ha valido críticas de vuelta, de parte del Departamento de Estado y del ya mencionado embajador Judd. Sin embargo, el acercamiento preocupa a algunos. Primero, porque se trata de contactos bastante inéditos entre una embajada y un gobierno que aún no asume el poder. Y segundo, porque hay quienes lo ven como un intento de lograr “influencia” de parte de Washington.
Un tema que ha estado en boga la última semana, luego que el Departamento de Estado prohibiera el ingreso a su país a tres funcionarios del gobierno chileno incluyendo al ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz por realizar “actividades que comprometieron infraestructura crítica de comunicaciones y erosionaron la seguridad nacional en nuestro hemisferio”, en referencia a las tratativas realizadas para un proyecto de cable submarino que conectaría Chile con China. REUNIONES Y ACUERDOS DE ENTENDIMIENTO Diversas fuentes reconocen que Judd ha tenido varios contactos con las autoridades que van a asumir el 11 de marzo. Estos, dicen, se han dado principalmente a través de la OPE. Ha habido, sin embargo, al menos una excepción a esto. La de la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, quien poco después de ser nombrada en su cargo se reunió con el embajador. Esto, para hablar de temas como crimen organizado, narcotráfico y migración ilegal. Precisamente es en el tema de seguridad donde, de acuerdo a algunas fuentes, ya habría algunos avances concretos.
De hecho, la administración entrante y el gobierno de Estados Unidos estarían trabajando en memorándums o “acuerdos de entendimiento” que se encontrarían en un estado muy avanzado, para anunciarse poco después de la toma de mando. Los acuerdos, en principio, versarían sobre tres temas. Crimen organizado, crimen transnacional y migración ilegal. Son temas, según cuentan fuentes cercanas a la OPE, en las que el gobierno que viene comparte un diagnóstico con el Presidente de EE.UU.
Si bien, de acuerdo a los expertos, este tipo de convenios muchas veces son “actos de buena voluntad” que no siempre se reflejan en políticas públicas concretas, se trata de un gesto importante en vista de mejorar el estado de las relaciones entre Santiago y Washington, las cuales, de acuerdo al Presidente electo y sus asesores, han sufrido un grave detrimento.
“Durante el período del Presidente Boric se ha dejado esta política de Estado que teníamos durante muchos años en la Cancillería, y por temas ideológicos y por darse algunos gustos especiales para satisfacer a sus partidarios, el Presidente y la Cancillería han atacado en varias oportunidades en foros internacionales al Presidente Trump”, explica el exembajador Luis Schmidt.
En esta línea, fuentes cercanas a la nueva Cancillería expresan que la intención es “restablecer una relación de confianza tras el daño causado por esta administración”. Es por eso que no solo se han tratado temas de seguridad. También de economía, empleo, crecimiento y defensa. Y otras áreP F A WASHINGTON En la nueva Cancillería tienen claro que el gobierno estadounidense va a ser exigente con sus socios, sobre todo en materia de seguridad, defensa y economía. Tal como lo demostró el episodio del “cable chino”. Es por eso que se está preparando una estrategia para también plantear a la Casa Blanca los intereses de Chile. Una prioridad será atraer más inversión desde el país norteamericano al nuestro. “Queremos que lleguen más. Será uno de los focos de la relación”, cuentan fuentes cercanas al nuevo canciller. Igualmente, hay interés en generar alianzas para que Chile se transforme en “un hub de desarrollo de capital humano para el siglo XXI”. La clave, explican, será “ponerle números” a la relación.
Es decir, si desde Washington exigen que La Moneda centre sus relaciones en ellos, el plan sería solicitar acuerdos específicos a cambio: para lograr más inversionistas, firmar protocolos de acuerdo en el área de material para la defensa, o pedir cooperación para acercarse a las empresas más grandes de innovación.
En esta línea, el plan de Kast, Pérez Mackenna y su círculo cercano es aprovechar todas las instancias posibles para “plantear los intereses de Chile dentro de la relación”. “La política exterior siempre debe sustentarse en la defensa de los intereses de Chile y de todos los chilenos”, dijo el nuevo canciller al respecto, el 20 de febrero, en la OPE.
Una primera escala en esto será en el viaje a Miami el 7 de marzo del Presidente electo, José Antonio Kast, para participar de la cumbre “Escudo de las Américas”. Ahí se plantearían, por primera vez, estos temas a nivel de mandatarios. Inversión, comercio, seguridad y el problema de la inmigración irregular serán las materias a tratar, tanto con Estados Unidos como con otros líderes. De acuerdo a conocedores del trabajo de as, como minería y energía, también estarían en la agenda.
Asimismo, si bien no han existido reuniones formales aún, el embajador Judd tendría ya una relación cercana tanto con el canciller Francisco Pérez Mackenna como con la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, pues los conoce a ambos desde antes.
Sin embargo, hay quienes creen que esta cercanía con Estados Unidos podría ser un “arma de doble filo”. Sobre todo en un contexto en el que, según los expertos, la Casa Blanca parece estar llevando a cabo una política exterior “transaccional” con sus socios.
“Chile es un país de tamaño mediano, que se abrió al mundo bajo un paradigma que hoy se está sacudiendo: un orden mundial basado en reglas, con el libre comercio como lugar de encuentro, todo esto respaldado por la superpotencia. Esto ya no corre. Las grandes potencias rivalizan y ejercen fuerte presión sobre los países más pequeños”, dice la analista Paz Zárate. ESTRATEGIA PARA ¿ Habrá costos en la relación con China? Corporation, pero que finalmente fue revertida en medio de cuestionamientos de Estados Unidos. Se trata de un patrón que, según creen los expertos, podría traer consecuencias en la relación con Beijing.
“Hace dos años que el escenario político en Chile se ha vuelto muy hostil a la inversión china y son muchos los proyectos que se han caído o se han dificultado”, afirma Francisco Urdinez, director de Núcleo Milenio ICLAC, que estudia los impactos de China en América Latina. Él agrega que el empresariado chino estaría “frustrado” frente a este escenario.
En la misma línea, Víctor Wu, presidente de la Corporación para el Desarrollo Comercial e Industrial ChinaChile, sostiene que la acumulación de episodios genera incertidumbre y deteriora la percepción de estabilidad: “Han pasado varios casos que, en conjunto, terminan afectando la confianza de los inversionistas”. Para China, este tipo de acuerdos es clave en su estrategia geopolítica agrega Urdinez, porque su “énfasis es construir infraestructura digital en el mundo que permita reducir la dependencia de proveedores occidentales y de Era abril de 2019 y en pocos días más, el Presidente Piñera iniciaría una visita a China. Ahí, se esperaba que se reuniera con los ejecutivos de la empresa Huawei, que querían ser socios del Estado de Chile en la operación del cable de fibra óptica transpacífico, luego bautizado como Humboldt. Estados Unidos, sin embargo, se adelantó. Y antes del viaje, el entonces secretario de Estado, Mike Pompeo, visitó La Moneda. Y dejó una advertencia clara. Si Chile llegaba a un acuerdo con China por el cable, Estados Unidos no lo usaría para transmitir sus datos, por razones de seguridad. Ante esto, cuando viajó al gigante asiático, Piñera advirtió en sus reuniones que el proceso se haría en una licitación abierta y en ningún caso con un trato directo, como quería la empresa china. Finalmente, el proyecto se lo adjudicaría Google. Es una historia similar a la que ocurre hoy, con el proyecto que conectaría Concón y Hong Kong.
Y también a lo que sucedió con la licitación para la fabricación de pasaportes, que había sido adjudicada a la china Aisino la OPE, en este contexto se está coordinando un encuentro con empresarios para el viernes 6. Luego, al día siguiente, el Presidente electo y el futuro canciller participarán de un almuerzo de trabajo, junto a otros líderes, con el Presidente Trump. Luego asistirán a una recepción organizada por el secretario de Estado, Marco Rubio. Sin embargo, este acercamiento a la Casa Blanca es discutido por algunos expertos.
“Yo creo que el principal desafío en materia de política exterior del próximo gobierno, el gobierno entrante del Presidente electo Kast, es cómo mantener un sano equilibrio en la relación que tiene Chile con Washington y con Beijing. No hay otro tema más significativo que ese”, explica el exembajador en China Jorge Heine. Sin embargo, ¿es posible tal balance? No son pocos los que lo ven como una situación casi imposible. Sobre todo, porque una de las principales misiones del próximo gobierno será diferenciarse de sus antecesores, en materia ideológica y cultural.
Algo que, según se estima, lo obligará a dar preferencia a Washington por la cercanía existente en materia de “democracia, derechos humanos y libre comercio”. Con todo, los cercanos a la OPE han dicho que pretenden tener buenas relaciones diplomáticas con “todos” los países, incluyendo a China. En concreto, se querría volver a tener una “política exterior de Estado”, algo que consideran se quebrantó en el gobierno que termina. Asimismo, la nueva Cancillería es consciente de que mantener la relación con el gigante asiático en buen pie es fundamental, sobre todo en el plano comercial. Es por eso que se decidió que la relación con Beijing será “pragmática”, de acuerdo a los intereses de Chile.
De ahí que está buscando “con pinzas” a un embajador, preferiblemente de la carrera diplomática, con mucha experiencia. n a poco reconstituir los estándares con los que se define la arquitectura de transmisión de datos a escala global”. Para el exembajador de Chile en China, Luis Schmidt, “pelearse con los socios comerciales no es gratis”, y recuerda que, cuando ejercía su cargo, el conflicto con Huawei fue un “remezón fuerte para nuestras relaciones con ese país”, que solo se logró encauzar tras varios meses de conversaciones. Otro ejemplo de esto ocurrió en 2006, cuando Codelco desistió de vender parte de la mina Gaby hoy División Gabriela Mistral a la estatal china Minmetals. Un integrante del gobierno de esa época recuerda que el país asiático advirtió que la inversión china “tardaría en volver a Chile”. Y de hecho, cuentan, tardó varios años.
En la misma línea, el exembajador en Beijing, Jorge Heine, advierte que la dimensión política y comercial es inseparable en el caso de China: “Chile no puede comprarse la agenda anti-China de Estados Unidos y, al mismo tiempo, mantener el tipo de relación comercial que tiene con China, porque para ellos las relaciones políticas y comerciales van por el mismo carril”. n E F E “Chile es un país que se abrió al mundo en un orden mundial basado en reglas, con el libre comercio como lugar de encuentro. Esto ya no corre”, dice Paz Zárate. “El principal desafío en materia de política exterior del próximo gobierno es cómo mantener un sano equilibrio en la relación con Washington y con Beijing”, explica Jorge Heine. ENCRUCIJADA GEOPOLÍTICA:. El enviado de la Casa Blanca, Brandon Judd, ya ha sostenido encuentros con las próximas autoridades. E incluso, habría algunos acuerdos avanzados, sobre todo en materia de seguridad.
Mientras, con China se buscaría mantener una relación “pragmática”. | MATÍAS BAKIT y AMANDA UGARTE DE CARA A LA ENTRADA DEL NUEVO GOBIERNO: “Chile es un país que se abrió al mundo en un orden mundial basado en reglas, con el libre comercio como lugar de encuentro. Esto ya no corre”, dice Paz Zárate. “El principal desafío en materia de política exterior del próximo gobierno es cómo mantener un sano equilibrio en la relación con Washington y con Beijing”, explica Jorge Heine. ENCRUCIJADA GEOPOLÍTICA: El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, se reunió, entre otros, con la ministra de Seguridad. El Presidente José Antonio Kast participará, el sábado 7, en una cumbre en Estados Unidos.