Autor: CÉSAR SOTTOVIA JARA
La heredera de Juan Hurtado que entra con dotes creativas a la tecnológica Entel
La heredera de Juan Hurtado que entra con dotes creativas a la tecnológica Entel María Ignacia Hurtado Cruzat ya venía participando de los negocios de la familia, pero en aquellos en que el clan Hurtado Vicuña atesora más, en que figuran solo ellos, y en partes iguales. En este caso, se trata de un lugar ancestral: la Viña Maquis. La hija de Juan José Hurtado Vicuña se lanza ahora a la escena pública, en el gobierno corporativo de una empresa abierta que da que hablar en el mundo de las telecomunicaciones. De hecho, mientras una agobiada telefónica se acaba de vender a Millicom, y Wom asomó recientemente su cabeza de la quiebra, Entel triplicó sus ganancias anuales en 2025 con US$ 200 millones. La excepción del mercado en donde la familia de Hurtado junto con los Matte son los mayores accionistas, compartiendo el control con los Izquierdo Menéndez, Fernández León y Gianoli.
La exigencia es alta para esta arquitecta de la Universidad Católica de 45 años (casada con 5 hijos), que maneja su propia empresa de arquitectura (Willumsen Hurtado Arquitectos) junto a su marido, Cristian Willumsen Higgins, y que construye casas y otro tipo de proyectos en barrios de Lo Barnechea, Cachagua, Las Brisas de Santo Domingo y Catapilco, entre otras plazas.
Su catálogo, disponible en Instagram, incluye también iniciativas como condominios town houses, bibliotecas, y restauraciones, como la que lideró en la casa patronal de adobe, de la propia Viña Maquis, que quedó en muy malas condiciones después del terremoto de 2010. Ella refaccionó la casa vinculada a esa viña para impulsarla como un negocio vinculado al turismo.
La casa corresponde a la que fue una antigua morada de los Hurtado, cuando los ancestros de Juan José Hurtado Vicuña adquirieron en 1916 la viña que hoy dirige Ricardo Rivadeneira Hurtado, sobrino del empresario y director ejecutivo de la bodega.
Acuariana (11 de febrero) y de bajo perfil, María Ignacia Hurtado se enM a r í a I g n a c i a Hurtado Cruzat cuentra estudiando estos días los distintos ámbitos en que se mueve Entel, de cara al primer directorio de la compañía a principios de este mes, bajo la nueva mesa escogida en abril por la vía de la aclamación, en una emotiva junta de accionistas en la cual el vicepresidente de la compañía, Luis Felipe Gazitúa, realizó un sentido discurso por la partida de Juan José Hurtado Vicuña de la mesa. “Juan integra el directorio de Entel desde 1993 y lo preside desde 1996, salvo en el breve período en que Telecom Italia fue controlador de la compañía. En definitiva, más de tres décadas que han visto a nuestra compañía crecer y multiplicarse.
Para entrar de mejor manera a cuál ha sido la transformación de Entel en estos 33 años, me permito mencionar dos datos: los ingresos se han multiplicado 25 veces y de tener un solo cliente hoy contamos con más de 20 millones entre Chile y Perú”, dijo el vicepresidente desde el centro de la testera, leyendo su discurso preparado en un tono de franca emoción. En la asamblea no estuvo presente Juan Hurtado. Tampoco María Ignacia. Bajo perfil Al igual que su padre, no le gusta figurar públicamente. Contactada para este artículo, no respondió.
Lo más probable es que ella no presida el directorio ese cargo se definiría en la próxima sesión de la mesa y para ocuparlo suenan los nombres de Richard Büchi y Bernardo Matte, pero María Ignacia Hurtado tiene una tremenda responsabilidad a cuestas, dado el vacío que deja en el gobierno corporativo su padre, de 79 años.
Varias personas que conocen a esta profesional señalan que su aporte a la mesa vendría justamente desde la esquina de la creatividad, debido a su formación de arquitecto, en una compañía en donde predominan las miradas ingenieriles. Hurtado Cruzat también sabe de números. Cursó un diplomado en finanzas aplicadas en la Universidad del Desarrollo, conoce las cuentas de su propia empresa y también realiza actividad académica universitaria, según información exhibida en la página web de Entel. Autor: CÉSAR SOTTOVIA JARA. Tiene su propia empresa de arquitectura de proyectos de casas y comerciales. Remodeló la morada de la viña de la familia (Maquis), pero ahora entra a la arena de una firma que cotiza en bolsa, tras la salida de su padre del directorio. MARÍA IGNACIA HURTADO CRUZAT: