Columnas de Opinión: Investigación territorial
Columnas de Opinión: Investigación territorial Después de leer, durante las últimas semanas, varios informes publicados por instituciones científicas y culturales mundiales -específicamente la NASA y UNESCOrespecto a la repentina aceleración de los efectos del cambio climático, tengo el imperativo de sumarme al llamado de un grupo de científicos y pensadores, de diversos países, quienes nos han convocado para crear acciones concretas en la comunidad ante el grave problema que constituye el calentamiento global para toda la humanidad.
Cabe recalcar que el calentamiento global, sus efectos y consecuencias han sido el puntapié inicial de más de una cincuentena de actividades culturales que he liderado a lo largo de veinte años en la región de Tarapacá. Muchos de ellas, mezclan las territorialidades y las prácticas indisciplinadas de las artes visuales con le objetivo de ahondar en las metodologías de la investigación territorial que sentencia específicamente diversas reflexiones ecológicas. Con estos antecedentes a cuestas, por estos días estoy programando que la investigación territorial vaya de la mano de un viaje desde los bosques endémicos de tamarugos. Todo esto con el objetivo de problematizar sobre los próximos dilemas ecológicos que vivenciará la región y todo Chile.
Además, mencionar que estos viajes de investigación territorial son una instancia única que ha intensificado un modelo de difusión, creación y circulación de proyectos artísticos e interdisciplinarios dentro del panorama que presenta esta región que lamentablemente aún no actualiza un programa regional multilateral e inclusivo en materia de artes visuales.
Es más, estos viajes de investigación territorial instalan, con sentido crítico, la diversidad que poseen las comunas de la reRodolfo Andaur, magister en Historia del Arte UAI y director Actinómetro La Tirana gión y sus imaginarios; imaginarios que dan cuenta de un instante en crisis y en constante desesperanza para toda la humanidad.
Desde otra vereda, mi visión curatorial hace eco del llamado que han realizado algunas instituciones alternativas e independientes y otros grupos de la sociedad civil que trabajan arduamente para mitigar en las y los ciudadanos los desastrosos efectos que hemos provocado, por ejemplo, con los no humanos y las consecuencias que tendrá en nuestro diario vivir la desertificación y la escasez hídrica.
Ante estos dilemas, el errabundeo, la observación y el estudio de la naturaleza prácticas que ya fueron instaladas por las primeras naciones andinas-, son claves para trabajar con equilibrio y de manera sustentable en un par de proyectos que pongan en el centro del debate los estudios ecológicos mezclados con las artes visuales. De esta manera, estamos proyectando acciones que den cuenta de las disyuntivas de la contingencia para renovar contenidos que son siempre indispensables. En resumen, hoy la práctica de las artes visuales debe fortalecer la investigación territorial y adicionalmente los viajes que, en estricto rigor, enriquecen las visiones críticas. Modelos de trabajo sublevados que ya están inscritos dentro del contexto tradicional en el que todavía son presentados a nivel regional. No olvidar que toda la región debe ser un espacio de análisis en torno a estas problemáticas ecológicas que afectan y afectarán la vida diaria de todas las especies sobre la tierra.. OPINIÓN