Cartas: La deuda pendiente del reciclaje
Cartas: La deuda pendiente del reciclaje Durante años, el reciclaje se consolidó como el principal símbolo del compromiso ambiental ciudadano. La separación de botellas plásticas, latas, papeles o cartones contribuyó a instalar la idea de que reciclar era una de las acciones más concretas frente a la crisis de la basura. Sin embargo, mientras esa práctica ganaba centralidad, otro problema -tal vez, el principalcontinuó acumulándose con menor visibilidad: toneladas de residuos orgánicos enterrados a diario en rellenos sanitarios a lo largo del país. Hoy comenzamos a observar sus consecuencias. Que un relleno sanitario de la Región Metropolitana figure entre los mayores emisores de metano del mundo no es solo un dato preocupante. Es una señal clara de las debilidades estructurales que persisten en el sistema de gestión de residuos en Chile. El problema no radica únicamente en cuánto desechamos, sino en cómo gestionamos esos residuos. En Chile, más del 60% de las emisiones de metano proviene de la descomposición de residuos orgánicos -principalmente restos de alimentosenterrados en condiciones sin oxígeno. Se trata de un gas de efecto invernadero particularmente potente, con un impacto climático de hasta 80 veces más que el del dióxido de carbono. La paradoja es evidente: mientras el reciclaje se asocia principalmente con envases y materiales, el país continúa enterrando residuos orgánicos, lo que no constituye solo una práctica ambientalmente deficiente, sino también una oportunidad perdida. IVÁN FRANCHI, investigador del Centro de Investigación para la Sustentabilidad / Universidad Andrés Bello Estos residuos podrían valorizarse mediante compostaje o biodigestión, procesos que los transforman en nutrientes y energía, evitando además emisiones contaminantes. Cada tonelada de residuos orgánicos que termina en un relleno sanitario es una tonelada que podría reincorporarse al sistema productivo. Existen experiencias barriales, con recolección puerta a puerta y tratamiento próximo al punto de generación, que han mostrado ventajas relevantes, particularmente cuando se vinculan con agricultura urbana a nivel domiciliario. Implementar sistemas de recolección de orgánicos mediante la réplica de esquemas que han evidenciado limitaciones -como los asociados a la Ley REPimplica un riesgo evidente de fracaso. Cada territorio requiere soluciones pertinentes. Aunque existen avances importantes, desde políticas públicas hasta una mayor conciencia ciudadana, persiste un sistema fragmentado, con comunas que presentan capacidades muy distintas, infraestructura insuficiente y planificación territorial que dificultan el reciclaje efectivo. Muchas veces, incluso quienes separan residuos carecen de certeza sobre su trazabilidad o destino final. Por lo tanto, la discusión sobre reciclaje en Chile necesita dar el siguiente paso. No basta con reciclar más; se requiere avanzar hacia una regulación más robusta, que no solo establezca metas, sino que asegure su implementación efectiva con financiamiento claro y reglas coherentes..