Autor: JUDITH HERRERA C.
Crisis de natalidad: 2025 cierra con solo 146 mil nacimientos, la cifra más baja desde que hay registro oficial
Crisis de natalidad: 2025 cierra con solo 146 mil nacimientos, la cifra más baja desde que hay registro oficial Es un fenómeno que se ha vuelto irreversible, por lo que necesita, cuanto antes, medidas para ralentizar la caída y adaptar a la sociedad.
Se trata de la crisis de natalidad por la que atraviesa Chile, agudizada cada año, y 2025 no fue la excepción, ya que cerró con la cifra más baja de nacimientos desde que se lleva registro. Ayer, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) publicó el boletín de diciembre sobre estadísticas vitales, que incluye el total de alumbramientos que hubo durante el año: 146.172. La cifra es aún más exigua que la de 2024 (154.862 ), que también había marcado un récord.
Si se compara con 2015, una década atrás, era de 244.670 nacimientos, es decir, el año pasado anotó una caída de 40%, mientras que si se miran los números de hace tres décadas, en 1995 llegaban a 265.904, lo que traduce los datos del año pasado en una baja de 45%. Yendo más atrás, en 1950 hubo 188.323 nacidos inscritos, pero el país tenía menos de un tercio de los habitantes de hoy: 5,9 millones de acuerdo con el Censo de 1952, frente a los 20,2 millones que proyecta el INE para este año. Presión estructural “sin precedentes” La caída de la natalidad es uno de los problemas demográficos más importantes de los últimos años y que afecta a países de distintas latitudes del mundo.
Chile, eso sí, es uno de los que registran peores números, ya que su tasa global de fecundidad, el número promedio de hijos que una mujer tendría en su vida fértil, es de 1,04, por debajo de la tasa de reemplazo, indicador de cuántos hijos se necesitan para mantener estabilidad poblacional, que es de 2,1 por mujer. Heidy Kaune, académica del Programa de Ética y Políticas Públicas en Reproducción Humana de la U. Diego Portales, plantea que este fenómeno “implica que Chile enfrentará una presión estructural sin p r e c e d e n t e s.
E l país experimentar á u n e n v e j e c i miento acelerado que reducirá drásticamente la población en edad de trabajar, debilitando la base de contribuyentes que sostiene pilares crític o s c o m o e l s i s t e m a d e pensiones y la salud pública”. La consolidación de la fuerza laboral femenina, postergación para formar familia y costos económicos de crianza son solo algunos de los elementos que han empujado esta tendencia demográfica. Mónica Soto, académica de Economía de la U.
Alberto Hurtado, afirma que “son varios factores: las mujeres están estudiando y trabajando más, lo que posterga la maternidad y aumenta los nacimientos por sobre los 30 años, lo que da menos rango para tener hijos”. Añade que “los costos, además, han crecido, como lo es, por ejemplo, comprar una vivienda propia y que tenemos un número importante de profesionales jóvenes con inseguridad económica”. Ignacio Cáceres, subdirector de Vinculación e Incidencia del Centro de Políticas Públicas de la U.
Católica, distingue dos procesos: por un lado, una tendencia mundial y multicausal “que tiene que ver con factores profundos que establecen esta nueva realidad demográfica y donde Chile se ha sumado y hacia donde transitan las sociedades contemporáneas”. El otro proceso, indica, se relaciona con el panorama propio del país, y es que “Chile vivió una caída particularmente drástica en los últimos años, más fuerte que la mundial, y eso es lo que se debe estudiar todavía más.
Hay temas económicos, de aumento de costos, la pandemia, temas de empleo formal, seguridad laboral, e incluso el hecho de que está costando más tener relaciones románticas”. Trabajo intersectorial La demografía en el país, según los especialistas, no puede restablecerse ya que la caída ha sido demasiado fuerte. En ese sentido, apuntan a que más que tratar de volver a cifras de antaño, se deben buscar formas que hagan más lenta la baja y trabajen también en una adaptación hacia la nueva realidad. “Revertir completamente esta tendencia no es posible, pero sí podemos trabajar en incentivos para aquellas personas que quieren tener hijos”, apunta Soto.
Cáceres menciona que “hay que adecuarse, tomar medidas a tiempo relacionadas, por ejemplo, con el envejecimiento poblacional, con qué pasará con los colegios cuando se reduzca la cantidad de niños, ¿vamos a mejorar los estándares educativos? En economía, ¿seremos más innovadores? El cambio demográfico ya ocurrió y no se revertirá en el corto y mediano plazo”. Además, en el contexto del inicio del gobierno de José Antonio Kast, los expertos apuntan a que será necesario dar prioridad a políticas transversales. “Esto tiene que ser un trabajo intersectorial. Si no lo hacemos así y lo dejamos como responsabilidad de ciertas áreas, no vamos a lograr el efecto deseado.
Un trabajo desde Salud, Vivienda, Trabajo, Educación y también ser capaces de generar estrategias y de trabajo directo con el sector público y con el sector privado”, sostiene Alexandra Obach, directora ejecutiva del Centro de Salud Global Intercultural de la U. del Desarrollo. En ese sentido, las acciones deberían apuntar a incentivos económicos, facilidades en empleos, sala cuna, también en vivienda, y en términos sanitarios, mejoras en las iniciativas de reproducción asistida.
Entre las medidas que plantean los especialistas, y que han tomado otros países, se encuentran la vivienda: “Facilitar el acceso a la vivienda es clave, pues la incertidumbre habitacional es hoy una de las mayores barreras para formar familia”, propone Kaune. La expansión del acceso a sala cuna, relacionado con el proyecto que se discute en el Congreso, es otro punto.
“Tenemos que avanzar hacia ciertos sistemas de protección social que sean reales y efectivos y en eso, la sala cuna universal es crucial, se discute hace años, pero todavía no nos ponemos de acuerdo”, dice Obach.
Soto menciona aumentar los subsidios para tratamientos de fertilidad: “Debemos preocuparnos de esta área porque estamos viendo que las mujeres están teniendo hijos por sobre los 30 años, más lejos de la edad fértil, por lo que la cobertura para terapias en el sistema público debe mejorar”. A juicio de Kaune, “solo con acuerdos que trasciendan los gobiernos de turno podremos asegurar que la maternidad sea un ejercicio de libertad y no una renuncia forzada por la precariedad del entorno”. INDICADOR La tasa de fecundidad de Chile, el número de hijos por una mujer, es de 1,04. Revertir completamente esta tendencia no es posible, pero sí podemos trabajar en incentivos para aquellas personas que quieren tener hijos”.. ................................................................ MÓNICA SOTO ACADÉMICA U. ALBERTO HURTADO Esto tiene que ser un trabajo intersectorial. Si no lo hacemos así y lo dejamos como responsabilidad de ciertas áreas, no vamos a lograr el efecto deseado”.. ................................................................ ALEXANDRA OBACH INVESTIGADORA DE LAU. DEL DESARROLLO Autor: JUDITH HERRERA C.. Especialistas advierten que el fenómeno demográfico no se puede revertir, por lo que se necesita de políticas para hacer más lenta la caída y apunten también a una adaptación. Mencionan áreas económicas, de vivienda, educación y salud.
El número es un 40% menor que los 244 mil que se anotaban hace una década INDICADOR La tasa de fecundidad de Chile, el número de hijos por una mujer, es de 1,04. ‘‘Revertir completamente esta tendencia no es posible, pero sí podemos trabajar en incentivos para aquellas personas que quieren tener hijos”.. ................................................................ MÓNICA SOTO ACADÉMICA U. ALBERTO HURTADO ‘‘Esto tiene que ser un trabajo intersectorial. Si no lo hacemos así y lo dejamos como responsabilidad de ciertas áreas, no vamos a lograr el efecto deseado”.. ................................................................ ALEXANDRA OBACH INVESTIGADORA DE LAU. DEL DESARROLLO FENÓMENO. — La caída en la natalidad es una tendencia que experimentan países como Corea, Japón, Italia, España, Colombia, entre otros.