Preocupante baja de la natalidad
Preocupante baja de la natalidad 0Editorialhile registra la tasa de fecundidad más baja en su historia, según las últimas Estadísticas Vitales del Instituto Naciohal de Estadísticas (INE). La Tasa Global de Fecundidad (TGF), es decir, el número de hijos promedio que tendría una mujer durante su vida fértil (15-49 años), sigue disminuyendo y ubicándose bajo el nivel de reemplazo, que es de2,1 hijos.
Mientras en 2022 la TGF fue de 1,25 hijos promedio por mujer, las estadísticas provisionales de 2023 muestran que dicha tasa bajó a 1,16 hijos, la más baja de la historia del país e incluso una de las menores tasas a nivel mundial.
Si se compara con 1992, la cifra de 2023 estaría reflejando una caída de 53,7%. Una población envejecida supone la creación de nuevas políticas públicas que vayan en línea con esta realidad que, a su vez, obliga a repensar la forma en que se destinan los recursos disponibles. Las estadísticas del INE muestran también que la edad en que las mu¡ jeres en Chile son madres sigue retrasándose. En 2022 estaba en el tramo de 30 a34 años. El envejecimiento de la población es una realidad, inversamente proporcional al número de nacimientos.
La natalidad en el país muestra retrocesos que hacen insuficiente asegurar el recambio generacional, lo que abre un problema estructural, con una población en franco envejecimiento, a menos que como sociedad se trabaje en políticas de incentivo a la natalidad. El último reporte de Estadísticas Vitales del INE dio cuenta de una realidad que hace varios años se viene agudizando: hay menos nacimientos en el país y, por consecuencia, la sociedad está envejeciendo aceleradamente. El INE ha proyectado que para 2025, la proporción de personas mayores será superior al porcentaje de menores de 15 años. En tanto, para 2026, las personas de 60 años y más superarán el 20%, lo que significaría que el país entraría en una etapa muy avanzada de envejecimiento poblacional.
La esperanza de vida al nacer va subiendo y durante 2023 se situó en 81,3 años, pero hay que considerar que esa población más longeva tiene nuevos requerimientos, en atención de salud, medicamentos y alimentación adecuada.
Estos aspectos representan un desafío en múltiples dimensiones, entre las cuales se pueden citar cómo las políticas públicas sanitarias se comienzan a repensar en atención a una población más envejecida, cómo se rediseñan los sistemas de pensiones, los destinos de la fuerza laboral o, incluso, el diseño de las ciudades.. El reporte que entregó el INE esta semana da cuenta de una realidad que generará múltiples problemas a largo plazo en Chile.