Memoria ancestral del Limarí
Memoria ancestral del Limarí 24 Guia del Viajero Declarado Monumento Nacional, el Valle del Encanto es uno de los conjuntos arqueológicos más importantes del norte de Chile.
En este espacio al aire libre se pueden observar petroglifos, pictografías y las tradicionales piedras tacitas, vestigios de la cultura Molle que habito el territorio entre los años 500 y 700 d.C., reflejando su relación con el entorno y su cosmovisión ancestral. · Barraza SÁBADO 14 DE FEBRERO DE 2026 el Día · Museo del Limari Ubicado en Ovalle, el Museo del Limarí resguarda una de las colecciones de cerámica diaguita más completas y mejor conservadas del país.
Sus piezas permiten conocer el alto nivel artístico y simbólico de este pueblo originario, transformando al museo en un espacio clave para comprender la historia cultural del valle. · Parque Nacional Bosque fray Jorge Reconocido como Reserva de la Biosfera por la UNESCO, el Parque Nacional Bosque Fray Jorge destaca no solo por su valor natural, sino también cultural. Este bosque relicto, sobreviviente de la última glaciación en medio del desierto, es un testimonio vivo de la historia climática del planeta. Desde 2013, además, es Reserva Starlight, la primera en Chile, gracias a la transparencia y calidad excepcional de sus cielos para la observación astronómica. Dato Todos los hitos patrimoniales mencionados se ubican en la comuna de Ovalle, aunque representan y proyectan la identidad cultural de toda la provincia de Limarí. · Valle del Encanto. La provincia conserva una identidad profundamente ligada a la tierra y a las culturas ancestrales que habitaron el Norte Chico desde tiempos prehispánicos. Su patrimonio se manifiesta en sitios arqueológicos, museos, pueblos tradicionales y paisajes únicos, donde historia, naturaleza y memoria colectiva dialogan de manera permanente. ALTERNATIVA PARA VISITAR EN ESTE VERANO · Valle del Encanto Declarado Zona Típica, Barraza es un pueblo que mantiene viva la arquitectura y la vida rural tradicional. Sus casas de adobe y la iglesia colonial San Antonio del Mar evocan una forma de habitar el territorio que se ha transmitido por generaciones, ofreciendo una experiencia auténtica y cargada de memoria.