Autor: MAURICIO SILVA
Víctimas del megaincendio de Viña lamentan que tragedia del sur revele que “no se aprendieron las lecciones”
Víctimas del megaincendio de Viña lamentan que tragedia del sur revele que “no se aprendieron las lecciones” Han dado su testimonio a la prensa y a la comisión investigadora del megaincendio que el 2 de febrero de 2024 segó 138 vidas, destruyó 4 mil viviendas y arrasó 11 mil hectáreas en Viña del Mar y Quilpué, y que fuera causado por bomberos y funcionarios de la Conaf en busca de aumentar sus ingresos con horas extras.
Relatar su doble experiencia como víctimas y a la vez familiares de quienes murieron en esa tragedia tenía por objeto, insistían en cada oportunidad, “demandar justicia y que estos hechos no se repitan”. Fueron duras las lecciones de esa tragedia.
De acuerdo con las indagaciones parlamentarias y de la Contraloría, hubo autoridades que concurrieron tardíamente a sus puestos de responsabilidad con la tragedia en desarrollo, fallaron las proyecciones sobre el avance del incendio forestal a las zonas pobladas, las alertas a la población llegaron cuando el fuego consumía sus viviendas, originando una evacuación desordenada, y fue errónea la planificación y puesta en práctica del combate al siniestro.
Pero para familiares de las víctimas fatales de ese megaincendio tales lecciones “no fueron aprendidas”, como revelaría la tragedia que están sufriendo las regiones del Biobío y Ñuble desde el fin de semana, con hasta ahora 21 fallecidos (en su mayoría en la comuna de Penco) y viviendas destruidas. Las muertes, obviamente, es lo que más resienten.
“Ver las noticias es revivir la pesadilla de todo lo que pasamos”, se queja Noemí Cabello, quien perdió a sus padres, Guillermo y María, en Villa Independencia en el incendio que está próximo a cumplir dos años. Enfatiza en la necesidad de dar alertas con anticipación para que una comunidad entrenada evacue antes del arribo de las llamas. “Conaf y Senapred volvieron a mostrar que no dieron el ancho y que otra vez fallaron a la gente. Saber de esta noticia es revivir la ineficiencia”, critica. “La única diferencia, enorme, la dio el alcalde de Penco (Rodrigo Vera) al pedir ayuda. Pero no lo escucharon”, agrega.
“Que la entrega de los restos a familias sea rápida” “Me gustaría que fuera rápido todo, que el Gobierno no repita los errores que cometió con nosotros”, plantea a su turno Jorge Cisternas, dirigente vecinal de Villa Independencia y quien en 2024 perdió a su primo, Erick Maggio, quien no quiso abandonar a sus mascotas y pereció en el fuego.
Cisternas esperó 10 meses por la entrega de los restos de su ser querido debido a las dificultades para ser identificado con peritajes científicos, por lo que se mostró esperanzado en que esta vez los deudos “encuentren un trámite expedito en el Servicio Médico Legal y que no haya tanta burocracia”. “Cuidado en la remoción de los escombros”, es la advertencia que Romina Leiva formula a las autoridades a cargo de la emergencia en Ñuble y Biobío. Ella perdió entre las llamas a su abuela Minerva, su tía abuela Ana y su tío Francisco en la parte alta de la Ciudad Jardín.
Acentuó el impacto de la triple pérdida el constatar que hubo vecinos fallecidos en la catástrofe cuyos restos carbonizados no se han recuperado hasta hoy, como los de Rosa Alfaro Saldaña, Ricardo Cortés Ortega y Auristela Barraza Saavedra.
Leiva señala que la explicación que se da entre los vecinos es que “no hubo cuidado al remover los escombros por parte de las maquinarias que mandaron para efectuar esa tarea y parte de los cuerpos se fue ahí.
Eso nos inquieta hasta hoy y pedimos que haya un especial cuidado”. En ese sentido, Cabello agradece, por lo que se ha informado de la tragedia en el sur, el rápido resguardo militar de la zona con fallecidos, lo que no ocurrió en Viña del Mar, quedando a la vista la impactante visión de los cadáveres en las calles. Los tres creen que la magnitud del desastre en el sur impactará en los recursos para la reconstrucción, lo que la demorará aún más. PRIORIDADES Agua, comida, hospital de campaña y resguardo militar son lo urgente hoy según su experiencia. Autor: MAURICIO SILVA. “Conaf y Senapred volvieron a mostrar que no dieron el ancho y que otra vez fallaron a la gente”, reclama Noemí Cabello, cuyos padres fallecieron en el siniestro de la Región de Valparaíso. Parientes de muertos en 2024 viven con especial sensibilidad el caso de Ñuble y Biobío: PRIORIDADES Agua, comida, hospital de campaña y resguardo militar son lo urgente hoy según su experiencia. IMPACTO. — Las víctimas del megaincedio de 2024 creen que la tragedia del sur dilatará aún más la reconstrucción en Viña y Quilpué. Ello, debido a la cantidad de recursos que demandará esta nueva catástrofe por incendio forestal.