Autor: Por Mauricio Apablaza
Los desafios urgentes y las oportunidades ante el acelerado cambio demográfico en Chile
Los desafios urgentes y las oportunidades ante el acelerado cambio demográfico en Chile cambio demográfico en Chile En 1950 había 350 mil mayores de 60 años en nuestro país. Ahora son 4,2 millones, un crecimiento como pocos en el mundo, Mauricio Apablaza, director del CIPEM de la UDD, analiza las claves para enfrentar el fenómeno de la longevidad. Por Mauricio Apablaza le experimenta una de C* transformaciones demográficas más aceleradas del mundo. En poco más de cien años, la esperanza de vida pasó de 31 años en 1922a 8l años en 2026 y los nacimientos cayeron a la mitad en los últimos 35 años. A diferencia de países más desarrollados, Chile completó esta transición en la mitad del tiempo. Solo un ejemplo, en solo 34 años (1992-2026) la proporción de personas mayores pasó de 10% a 20% de la población. El mismo proceso en el Reino unido tardó 75 años. Esteritmo acelerado crea presiones y oportunidades que el país debe enfrentar con urgencia. No se trata de un desafío lejano sino de transformaciones que ya están moldeando mercados laborales, sistemas de salud, finanzas públicas y estructura familiar. En/1950 había apenas 350 mil personas mayores de 60 añosen Chile. Hoy son 4,2 millones, multiplicándose por doce en 76 años con una tasa anual de 3,3%. Estacifra seguirá creciendo hasta alcanzar 8,2 millones en 2070, aunque posteriormente se estabilizará. El cambio en la estructura etaria es particularmente dramático en los extremos. Los nacimientos descendieron de 206 mil en 1950 a 135 mil actualmente. Para2050 llegarán a109 mil y en 2070 a apenas 68mil. La proporción de niños y adolescentes de O a17 años disminuirá, mientras la población adulta entre 18 y 59 años crecerá hasta 2033 para después contraerse. En 2068 la población mayor de 60 años superará a la población en edad de trabajar. Esta inversión de la pirámide poblacional genera presiones fiscales sinprecedentes ensistemas de pensiones, salud y asistencia pensiones, salud y asistencia social. Seestima que actualmente hay casi700 mil personas con más de 80 años, equivalente a 3,5% de la población. Para 2050 esta cifra llegará a poco más de 2 millones. En 2070 superarálos 3 millones. Además, hay 4.500 centenarios, una cifra que crecerá significativamente en las próximas décadas. Estos cambios implican que los servicios de salud deberán adaptarse para una población con mayor prevalencia de enfermedades crónicas y demencia. La infraestructura de cuidados, tanto formal ra de cuidados, tanto formal MAURICIO APABLAZA, DIRECTOR DE CIPEM (CONOCIMIENTO E INVESTIGACIÓN EN PERSONAS. MAYORES), PROGRAMA DE LA FACULTAD DE GOBIERNO DE LA UNIVERSIDAD DEL DESARROLLO CON LOS HÉROES. la como informal, debe expandirse dramáticamente. La longevidad por sí sola no garantiza calidad de vida. Una brechacrítica existe entre esperanza de vida y esperanza de vida saludable. Los chilenos viven 81,8 años en promedio, pero solo 67,7 años en buen estado de salud, lo que implica 14 años viviendo con enfermedades o limitaciones funcionales, una realidad devastadora desdela perspectiva del bienestar individual.
Para quienes llegan a los 60 años, la esperanza de vidaadicional es 22,9 años, pero solo 17,1 años 22,9 años, pero solo 17,1 años en condiciones de salud aceptable, una diferencia de 5,8 años de deterioro esperado. A los80 años, laexpectativa adicional es 9,7 años, casi todos con restricciones funcionales importantes que requieren apoyo de terceros. Los desafios se distribuyen de manera heterogénea. De los 4,2 millones de adultos mayores, más de 600 mil viven solos, generando vulnerabilidad social y de cuidados quela red familiar tradicional no puede resolver. El 25% vive en pobreza por ingresos o multidimensional, unacifta preocuAGENCIA UNO AGENCIA UNO pante en un país que aspira a ser desarrollado. El 27,3% enfrenta alguna discapacidad, proporción que sube a 34,8% entre quienes superan los 80 años, lo que reduce suautonomía. Solo el 31% participa del mercado laboral, reflejando tanto limitaciones físicas como discriminación por edad.
Respecto a educación, un 37.39% completó educación media o superior, lo que implica quela mayoríatiene calificaciones li 'mitadas para adaptarse a nuevos empleos o actividades productivas, dificultando sugeneración de ingresos.. Los desafios urgentes y las oportunidades ante el acelerado cambio demográfico en Chile (viene dela página anterior) El bienestar psicológico estambién preocupante. Aunque el 76% reporta satisfacción con la vida, el 17,5% sesiente deprimido o sin esperanzas casi todos los días. Las deudas afectan al 26,6% delos mayores, indicando endeudamiento y fragilidad financiera. El sistema de salud enfrenta demanda abrumadora: 39,9% dice que le cuesta conseguir horas médicas, mientras 30,3% requiere tratamiento por hipertensión y 14,63% por diabetes. Estos números reflejan crisis de accesibilidad en servicios y carga de morbilidad. El delito tampoco essecundario. El 7,39% fue ví ma de crimen una vez y 3,7% más de una vez, revelando vulnerabilidades específicas deestegrupoarobo, estafa y violencia. Estos indicadores muestran que el envejecimiento chileno no es un problema únicamente de edad, sino de pobreza, aislamiento, discapacidad, acceso aservicios y seguridad. El cambio demográfico también crea oportunidades económicas y sociales importantes. Las personas mayores de 50 años están emprendiendo con mayor frecuencia que otros grupos de edad.
Una investigación reciente muestra queel50% de este grupo se dedica a actividades emprendedoras, proporción mayor que entre migrantes (34%) o la población general (34%). Esto sugiere que los adultos mayores tienen experiencia acumulada, redes profesionales establecidas y capital humano que pueden canalizar hacia negocios y generación de ingresos. El desafío es que los ecosistemas emprendedores no están diseñados para este grupo. Solo el 28% de las personas mayores que emprenden reportan tener reglas claras para operar sus negocios, indicando barreras regulatorias. El acceso a financiamiento eslimitado, con apenas el 35% recibiendo apoyo financiero formal. La brechaentreoportunidad y apoyo es evidente y representa una falla de política pública. Otra oportunidad reside en la innovación en servicios y productos. El envejecimiento demanda nuevas soluciones en vivienda adaptada, movilidad accesible, tecnología asistida, medicina personalizada, serviciosde cuidados profesionales y entretenimiento. Las industrias delasalud digital, la asistencia remota, la vivienda amigable con adultos mayores y el turismo especializado están enexpansión global.
Chile, como una sociedad envejecida y de ingresos medianos altos, puede desarrollar innovaciopuede desarrollar innovacioha APABLAZA PIDE QUE EL CAMBIO DEMOGRÁFICO EN EL PAÍS TENGA UNA AGENDA INTELIGENTE, COORDINADA E INCLUSIVA. nes específicamente diseñadas para estas necesidades y exportarlas a otras economías emergentes que enfrentan transiciones similares. Esto genera empleo calificado, atrae inversión y posicional paíscomo referente en soluciones de envejecimiento. El cambio demográfico también abre espacio para una redefinición de roles y signifi cados dela vejez. En lugar de verla solo como un periodo de declive y carga social, es posible reconocerla como etapa productiva y relevante. Las personas mayores pueden ser mentores, voluntarios, activistas sociales, emprendedores y pensadores que aportan perspectiva histórica. Muchos países están promoviendo el envejecimiento activo, enquelos adultos mayores participan en actividades económicas, cívicas y sociales. Esta perspectiva nosolo mejoralacalidad devi: da individual sino que contribuye a la cohesión social y al aprovechamiento de capital humano acumulado que de otro modose perdería. otro modose perdería. RESPUESTA AL CAMBIO Chile ha comenzado aresponderinstitucionalmente.
La Ley Integral de Personas Mayores, aprobada por unanimidad a principios de este año, establece 8 principios y 15 derechos "De los 4,2 millones de adultos mayores, más de 600 mil viven solos, generando vulnerabilidad social y de cuidados que la red familiar tradicional no puede resolver". La nueva longevidad es una realidad de la cual no hay retorno. Chile no puede elegir no envejecer. Lo que sí puede elegir es cómo responde a este cambio. Puede verlo como crisis (... ) o como oportunidad". basados en la Convención Interamericana sobre Derechos delas Personas Mayores. Esta ley reconoce derechos de dignidad, autonomía, participación, cuidado einclusión. También otorga a Senama facultades ampliadas, incluyendo la capacidad de denunciar ante instancias judiciales violaciones de derechos. Se crearon 16 cargos de Director Regional y unSubdirector para descentralizar la política. Los Consejos Asesores Regionales fueron formalizados como órganos de participación delasociedad civil, reconociendo que el envejecimiento requiere participación activa de las propias personas mayores en la definición depolíticas. El Comité Interministerial sesiona al menos una vezal añosobre materias de vejez, intentando coordinar sectorialmente. Sin embargo, la respuesta institucional debe irmás allá de lonormativo. Requiere coordinación multisectorial genuina, inversión en investigación interdisciplinaria, y diseño de políticas basadas en evidencia. Las universidades chilenas están comenzando este trabajo. Centros de investigación en todoel país desarrollan investigaciónsobreenvejecimiento desde perspectivas de gobierno, economía, negocios, salud, ciencias sociales y muchos ciencias sociales y muchos otros. Pero este trabajo permanece fragmentado y no siempre está conectado con la formulación de política pública o la transformación de servicios. Es necesario crear conexiones institucionales más fuertes entre academia, gobierno y sector privado para queel conocimiento se traduzca en acción. El cambio demográfico en Chilerequiere unaagenda inteligente, coordinada inclusiva. Esto implica cuatro dimensiones fundamentales. Primero, mirada integral desde múltiples disciplinas einstituciones. No es un problema solo de salud, economía o asistencia social, sino de todasestas dimensiones simultáneamente. Se necesita investigación y políticapública que integre perspectivas médicas, económicas, sociales, legales, tecnológicas y culturales paraabordar la complejidadreal. Segundo, colaboplejidadreal. Segundo, colaboelsector público y privado ademásdela colaboración externa con organismos internacionales. Tercero, reconocimiento de heterogeneidad fundamental. Los4,2 millones deadultos mayores no son un grupo homogéneo. Sus necesidades, recursos, capacidades eintereses varían enormemente por edad, género, ingreso, territorio, estado de salud y capital educativo. Las políticas deben reconocer esta diversidad y evitar soluciones genéricas que no responden a realidades específicas. Por último, relevar la importancia de la prevención entodos los ámbitos. La prevención en salud, la capacitación constante y la participación social son ejemplos diarios y personales de actividades que impactaran positivamente nuestra propia calidad de vida y de quienes nos rodean. Lanueva longevidad es una realidad dela cual no hay retorno. Chile no puede elegir no envejecer. Lo quesí puede elegir es cómo responde a este cambio. Puede verlo como crisis querequiere contención de gastos y reducción de derechos, socavando bienestar y cohesión social. O puedeinterpretarlo como oportunidad que demanda innovación, inlusión y aprovechamiento estratégico de capacidades. La di ferencia entre estas dos interpretaciones es sustancial. Una genera resentimiento y conflictividad, laotrageneracompromiso cívico. Una debilita la cohesión social, laotrala fortalece. Las próximas décadas mostrarán si Chile aprovechó el tiempo de tomar decisiones inteligentes, o si llegó al 2050 improvisando respuestasa una crisis que ya se veía venir desde hace 40 años nos nos.