Editorial: Ciudad universitaria
Editorial: Ciudad universitaria on la llegada de un nuevo proceso PAES y C de matrículas, Antofagasta vuelve a mostrar una oferta académica robusta: más de cien carreras y alrededor de 4.600 vacantes para el año 2026 entre universidades tradicionales y privadas. Un crecimiento que refleja dinamismo, pero que abre una discusión ineludible: la ciudad no solo necesita una amplia oferta, sino una oferta de calidad capaz de sostener su desarrollo futuro.
La UCN incorpora una nueva carrera virtual en Estudios Teológicos; la UA mantiene su foco en ingenierías y salud; Santo Tomás amplía sus programas con continuidad de estudios; y la Universidad del Alba apuesta por modalidades vespertinas y carreras únicas en la región. Es un panorama variado, pero que por sí solo no garantiza el salto que Antofagasta requiere. Porque si la región aspira a ser el polo científico y tecnológico del norte, la educación superior debe estar a la altura de esa expectativa. Una ciudad universitaria no se construye solo con cupos, sino con excelencia académica, investigación relevante, infraestructura adecuada y un proyecto urbano que haga de la vida estudiantil un motor de desarrollo. Así lo han demostrado ciudades que lograron consolidar este modelo. Leuven, en Bélgica, convirtió a su universidad en el eje de un ecosistema de innovación reconocido mundialmente. Bologna, en Italia, articula tradición académica y vida urbana para sostener una comunidad estudiantil vibrante. Más cerca, Medellín logró vincular educación, transporte, cultura y tecnología para transformar radicalmente su trayectoria de desarrollo.
Antofagasta, en cambio, aún evidencia brechas: falta de barrios universitarios reales, infraestructura pública insuficiente, débil articulación entre academia y empresas, y dificultades para retener talento debido al alto costo de vida y a una vida cultural intermitente. La calidad académica debe ir acompañada por una ciudad que permita estudiar, investigar y proyectar una carrera profesional sin tener que emigrar. El desafío sigue vigente. Antofagasta tiene potencial para liderar.
Ahora necesita un plan de acción claro.. La calidad -y el compromiso de convertir a Antofagasta en una ciudad universitaria plenadefinirá si la región logra retener talento y aquí es clave la autoridad pública, E Editorial Antofagasta tiene potencial para liderar. Ahora necesita un plan de acción claro.